Luces y sombras de Caravaggio

Michelangelo Merisi, conocido por el lugar donde nació, cerca de Bérgamo, fue considerado el maestro de los contrastes; en Roma se puede seguir un itinerario especial para ver sus obras
(0)
3 de diciembre de 1999  

Son muchos los viajeros que se sienten apabullados ante la idea de visitar todo un museo. Y es cierto que recorrer, por ejemplo, todas las salas del Louvre, de la Galería Borghese o de los Museos Vaticanos exige una enorme concentración y una gran resistencia física porque esos recorridos exigen horas y horas de contemplación. Aun cuando se limite el recorrido a las principales salas, el visitante sale extenuado de la experiencia. Por eso son cada vez más los turistas que prefieren dedicarse a ver las exposiciones temporarias consagradas a un solo artista, a una época de la historia del arte o a una escuela. Pero también es posible organizarse un itinerario que permita, a la vez, conocer obras de un autor especialmente admirado y los monumentos, las instituciones que los albergan, así como los sectores de la ciudad en que se encuentran.

En los últimos años, entre los pintores italianos más revalorizados y que han suscitado más controversias, se destaca Michelangelo Merisi, más conocido como Caravaggio (el nombre del lugar en que había nacido en 1571, cerca de Bérgamo).

Derek Jarman, el director inglés, fallecido hace pocos años, hizo una biografía fílmica del artista renacentista en la que narraba los episodios novelescos de su vida, el gusto por convertir en sus telas a los jóvenes, a los ancianos que pertenecían a los niveles más bajos de la sociedad en héroes, santos o semidioses.

El escritor francés Dominique Fernandez, el mismo que ganó el Premio Goncourt con En la mano del ángel , biografía novelada de Pier Paolo Pasolini, ha comparado en sus libros el destino y la estética del poeta italiano contemporáneo con los del pintor del siglo XVI.

Predominio del claroscuro

Tanto Pasolini como Caravaggio provenían de hogares humildes. Los dos se interesaban por las clases más pobres, por los seres marginales, por los pequeños delincuentes. Los dos desarrollaron en sus obras una visión en la que predominaba el claroscuro. Caravaggio fue considerado precisamente el maestro de los contrastes de luz y de sombras. Tanto Pasolini como Caravaggio tuvieron problemas con la Justicia.

El nombre de Caravaggio apareció varias veces vinculado con asesinatos y por eso se convirtió en un fugitivo. Tanto Pasolini como Caravaggio murieron en circunstancias confusas. El escritor fue asesinado en la playa de Ostia, mientras que las causas de la muerte del pintor (1610) nunca fueron del todo aclaradas.

En Roma se hallan muchos de los principales cuadros del Caravaggio, por lo que es posible trazar un atractivo itinerario cuyo leitmotiv sean las obras del artista bergamasco. En la restaurada Galería Borghese, en el centro del parque más bello de Roma, hay varias pinturas de Michelangelo Merisi. Conviene reservar boletos porque la Galería Borghese es hoy uno de los museos más frecuentados de Europa y se cuenta entre las principales atracciones de la Roma del Jubileo.

Visión juvenil

Una de las imágenes más populares de Caravaggio es la del Joven con canasta de frutas , que pertenece al período juvenil del artista, al igual que El pequeño Baco enfermo (también en la Galería). Se dice que esta última obra es un autorretrato, realizado por Caravaggio cuando estaba convaleciente de una herida causada por un caballo que lo había pateado.

Otro famoso cuadro de Merisi, de la colección Borghese, es David con la cabeza de Goliat . También en esta imagen, Caravaggio se retrato a sí mismo, esta vez en los rasgos funerarios de la cabeza degollada de Goliat.

La Virgen de los Palafreneros, obra maestra de Caravaggio, fue originariamente rechazada por quienes la habían encargado, los palafreneros, porque la Virgen, Jesús y Santa Ana estaban representados de una manera demasiado realista. Después el cuadro fue comprado por un pariente del papa Pablo V (miembro de la familia Borghese).

El San Girolamo fue, según aseguran los críticos, la primera pintura de Caravaggio adquirida por un Borghese, el cardinal Escipión. El S an Giovannino acompañó las últimas horas del artista. Este la llevaba consigo cuando se trasladó de Nápoles a Roma.

En el Casino Ludovisi, en la Via Lombarda, hay una extraordinaria obra de Merisi, Júpiter, Neptuno y Plutón , pero lamentablemente el Casino no puede visitarse. Esa es la razón principal por la que esa pintura sea casi desconocida por el público.

En el Convento de Santa María de la Concepción, anexo a la iglesia del mismo nombre, se conserva el San Francisco meditando, de Caravaggio. Las construcciones se levantan en un lugar muy popular y frecuentado de Roma.

Están en el comienzo de Via Veneto, justo después de Piazza Barberini. La iglesia fue erigida a principios del siglo XVII por encargo del cardenal Barberini a Antonio Casoni. Muy cerca de este templo está el Palazzo Barberini en el que se pueden admirar dos obras muy reveladoras de Caravaggio, el Narciso y La decapitación de Holofernes en la que Caravaggio retoma el tema del asesinato de Holofernes por Judith. Para el personaje de Judith posó una admiradora del pintor, que fue además su modelo, Girolama Giustiniani.

A pocos metros de Piazza Venezia, está la Galería Doria Pamphili, en la que hay tres obras de Caravaggio, Reposo durante la fuga a Egipto , la Magdalena y el San Giovanni Bautista , una réplica autógrafa del cuadro que se halla en el Campidoglio. Precisamente en la Pinacoteca Capitolina se puede contemplar la primera versión del San Giovanni Bautista y otro de los cuadros muy populares de Caravaggio, La buena fortuna (hay otra versión de la misma imagen en el Louvre).

Un santo en el desierto

El trío de obras de Caravaggio inspiradas en San Juan Bautista se completa con la pintura de la Galería Corsini (frente a la Villa Farnesina, en la via della Lungara) que representa al santo en el desierto. Para ver el notable ciclo de San Mateo pintado por Caravaggio hay que ir a la iglesia de San Luigi dei Francesi. Allí, en la capilla Contarelli se pueden admirar la Vocación de San Mateo, El martirio de San Mateo y San Mateo y el ángel .

El recorrido caravaggesco continúa en la iglesia de San Agostino, donde está la bellísima Virgen de los Peregrinos . En otro templo, Santa Maria del Popolo, hay dos obras de Caravaggio, la Conversión de San Pablo y La Crucifixión de San Pedro . Por último, en la Pinacoteca Vaticana se expone el Descenso de la Cruz . De este modo, al completar el peregrinaje tras las obras del gran artista, sus admiradores habrán conocido las plazas, los palacios, las calles, los monumentos más bellos, y algunos de los más secretos, de Roma, desde los jardines de Villa Borghese, hasta el Capitolio y Piazza Navona.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios