Después de la goleada: cómo les fue los cuatro debutantes y la actuación de quienes se juegan el puesto en Boca

Agustín Rossi pelea el puesto con Guillermo Sara
Agustín Rossi pelea el puesto con Guillermo Sara
Cardona, Goltz, Espinoza y Bouzat tuvieron sus primeros minutos de manera oficial en el 5-0 a Gimnasia y Tiro, mientras que Pablo Pérez y Agustín Rossi necesitan demostrar que tienen su lugar asegurado en el equipo
Franco Tossi
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15 de agosto de 2017  • 10:12

Boca cumplió con su deber en su debut en la Copa Argentina ante Gimnasia y Tiro de Salta. Impuso su jerarquía y respetó al rival de la manera más acorde: mantuvo el pie en el acelerador permanentemente hasta redondear un 5-0. Y si bien era el funcionamiento colectivo lo que más interesaba observar, también la atención se posó individualmente en algunos jugadores. En algunos por debutar oficialmente; en otros, porque sus puestos pueden estar en riesgo en cualquier momento.

Edwin Cardona ya se había metido a la gente en el bolsillo con tres goles en los cuatro amistosos de pretemporada que se jugaron: Nacional de Uruguay, Colón de Santa Fe y Banfield fueron sus víctimas. Pero más allá de los gritos, por su estilo tan similar al de Juan Román Riquelme. Sin embargo, había que ver cuánto le "pesaba" la N°10 a la hora de un partido oficial.

La conclusión es únicamente positiva: esa camiseta está hecha para él. Dio otra exhibición de fútbol, anotó otro tanto, asistió a Fabra en el tercer gol y tuvo participación activa en el grito de Benedetto que cerró la goleada. Si a Guillermo Barros Schelotto nunca le importó el estado físico del colombiano (en México tenía sobrepeso) ya queda claro por qué: su equipo ya se acostumbró a las pinceladas del colombiano, que no detiene su marcha goleadora y hace jugar a sus compañeros con una calidad que hacía rato no se veía en Boca. Para seguir rindiendo así, serán clave las sociedades que se vieron en Formosa con Gago y el Pipa.

Paolo Goltz también fue titular y si bien no se destacó, lo hizo muy bien. El nivel bajo del rival, que incomodó a Boca apenas unos minutos del primer tiempo a través de una mínima presión y una tendencia a las infracciones, y el alto rendimiento de la entidad de la Ribera hicieron que tenga poco trabajo. Se mostró sobrio y con la seguridad que el Mellizo busca, además de no complicarse (ni complicar a nadie) a la hora de salir jugando, factor esencial en la idea del técnico. Tuvo apenas una falla que terminó derivando en la única chance de peligro del Lobo salteño, pero es evidente que la dupla junto a Lisandro Magallán se va aceitando.

En el segundo tiempo tuvieron pocos minutos otros dos jugadores que hicieron su presentación con la camiseta azul y oro: Cristian Espinoza y Agustín Bouzat. El ex atacante de Huracán anoche tuvo escasas posibilidades de mostrar su potencial, aunque en una simple jugada dejó a la vista una explosión parecida a la de Cristian Pavón que justamente no terminó en gol del N°7.

En tanto, Chiqui estuvo a punto de irse a Estudiantes y Guillermo le pidió que se quedara a pelear un lugar, sorprendido por su capacidad en ataque y, sobre todo, su gran velocidad. Anoche tampoco tuvo poca acción, pero igual expuso algo que para los Barros Schelotto es innegociable: actitud y sacrificio. Así, se preocupó más en posicionarse bien sobre la banda izquierda y relevar las escaladas de Fabra que en atacar.

Además, de los 11 que jugaron ayer hay dos que estarán constantemente bajo la lupa. Uno es Agustín Rossi, principalmente porque Guillermo Sara dejó atrás hace tiempo la luxación de hombro y en la victoria por penales ante Nacional de Uruguay fue importante tapando dos. Anoche, el joven arquero, que por ahora arrancará como dueño del puesto el campeonato, tuvo una gran atajada llena de reflejos en la única chance de peligro de los salteños. Sin embargo, no deberá fallar.

El otro es Pablo Pérez. En el último tramo del campeonato mostró un nivel bajo y ayer en Formosa no estuvo a la altura de la figuras, más allá de que convirtió el primer gol. No obstante, la cuestión pasa por el cuarto refuerzo que tendrá Guillermo en los próximos días: Nahitan Nández, la máxima promesa del fútbol uruguayo y capitán de Peñarol con tan solo 21 años. Sus características (es un volante central aguerrido con una gran condición técnica por su pasado como enganche) son las que gustan en el cuerpo técnico y no sería utópico pensar que en poco tiempo pueda quedarse con el puesto.

La primera prueba se dio con éxito. Para algunos, los exámenes seguirán presentes. Y deberán estar a la altura si quieren ser pieza fundamental para Guillermo.

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