Suscriptor digital

Carolina Herrera: "El jazmín es la esencia de la firma"

Viajamos a conocer los secretos de Carolina Herrera, su atelier y sus fragancias
Agustina Vissani
(0)
2 de septiembre de 2017  • 00:00

La propuesta era imperdible: viajar a Nueva York a conocer el atelier de Carolina Herrera, que abría sus puertas a la prensa por primera vez. ¿El motivo? Llegar al corazón del diseño, conocer el proceso, la inspiración y la esencia de la firma latinoamericana más importante. El resultado cubrió de sobra las expectativas. No solo nos encontramos con un atelier impecable (tanto como el estilo de la Señora Herrera, como todos la llaman) en el que la prolijidad era tal que hasta las máquinas sonaban bajo; además, conocimos la nueva colección Resort 2018, que la misma Carolina Herrera nos presentó mientras charlábamos de lo vertiginoso del trabajo y la magia de la inspiración. Como si esto fuera poco (a cualquier fashionista ya se le está haciendo agua la boca), tomamos un curso de fragancias con el perfumista estrella de la firma y cenamos junto con Carolina Herrera de Báez, hija de la diseñadora y actual directora creativa de fragancias, que nos contó de su último viaje inspiracional.

Herrera Jasmine

Desde el primer momento se presentó el jazmín como pilar de la firma. Es la flor y la esencia favorita de Carolina Herrera. “El jazmín es mi primera memoria olfativa. Recuerdo a mi madre mezclando aceites esenciales de jazmín y nardo para crear sus propias fragancias”, contó Carolina Herrera de Báez. Es que la diseñadora, antes de trasladarse a Nueva York, vivía en La Vega, una finca con grandes jardines repletos de flores en las afueras de Caracas, en Venezuela. Estos jardines de La Vega, justamente, son la inspiración de la última colección de moda que acaba de presentar, y así empieza a cerrar el círculo.

El Atelier

Resort 2018: de la producción a la presentación
Resort 2018: de la producción a la presentación

Es una de las pocas diseñadoras que todavía tienen sus headquarters (con taller incluido) en pleno Midtown de Manhattan. En uno de los altísimos edificios que se ven desde el Central Park y a pocas cuadras del caótico Times Square, están las oficinas centrales de Carolina Herrera y también su atelier. Esa era nuestra primera parada.

No es enorme ni pretencioso pero sí luminoso, prolijo y sorprendente. Como en todo lo que toca, acá el “menos es más” también se percibe. Solo trabajan alrededor de treinta empleados divididos en las áreas de diseño (dibujos, muestras y patrones) y producción (corte, confección y “traducción” de patrones de pasarela a modelos más accesibles para vender al público general). Solo ellos, dirigidos y guiados a cada paso por Carolina Herrera, materializan el 90% de las colecciones (el otro 10% se hace en talleres italianos). Tienen una pared repleta de rollos de géneros exclusivos, y para la nueva colección diseñaron brocatos, lanas estampadas y encajes, todo con distintos patterns de flores de jazmín.

Y cada dos o tres metros, te topás con un maniquí portando un vestido impresionante a medio terminar, recién empezado o casi terminado. Da la sensación de estar en un lugar mágico donde la creatividad toma forma y entre hilos de colores y máquinas silenciosas se traduce en moda.

LOS AROMAS Y EL JAZMÍN

La presentación de la colección herrera confidential
La presentación de la colección herrera confidential

Pero en el universo CH no solo hay moda. Las fragancias, todas elegantes y con el mix justo de fuerza y delicadeza, cargan de personalidad a la firma. Partiendo del poder de los aromas es que en Carolina Herrera se habla de la flor del jazmín como uno de los íconos de la marca. ¿Es lo que la camelia a Chanel? Algo así. Aunque con un perfil más bajo, las flores blancas estuvieron presentes en cada una de las fragancias desde el comienzo y en muchos boards inspiracionales de las colecciones de moda. En calados 3D, en bordados, estampas y encajes. En morfologías, tonos y texturas. En los perfumes, cobran vida. “Hay fragancias que son como la foto de la flor”, nos comentaba el perfumista Rodrigo Flores.

La heredera

carolina herrera de báez y su colección de accesorios
carolina herrera de báez y su colección de accesorios

Carolina Herrera de Báez es la tercera de las cuatro hijas de la diseñadora y su mano derecha en fragancias. Además de heredar su estilo impecable, también tiene un gran olfato para intuir qué aromas serán exitosos. Su primera colaboración fue Carolina Herrera 212 y superó todas las expectativas. Desde entonces, se convirtió en directora creativa de fragancias y está detrás de cada uno de los lanzamientos.

Para el último, la línea Herrera Confidential (que llegará a la Argentina en septiembre), se inspiró en los aromas de sus viajes. Es que, para ella, “los perfumes te trasladan, te hacen soñar, te traen recuerdos”. Así, crearon seis blends súper exclusivos: de rosa, bergamota, flor del naranjo, yerba mate, menta y, obviamente, jazmín, con su Blond Jasmine, que surgió en su último viaje a la India. “Fue un viaje mágico en el que descubrí mucho más que el misterio de esta flor. Poder oler su aroma fuerte y sensual de las 7 u 8 de la mañana, cuando despiertan, recorrer todo el proceso desde la recolección y percibir su valor. Es que los que se usan para fragancias son los de tercera categoría. Los primeros son ofrendas para los dioses, los segundos, para ornamento de las mujeres (se hacen collares y trenzas)”, nos contaba Carolina Herrera (h) en la cena que tuvimos en la terraza del Rockefeller Center.

A la izquierda: Carolina Herrera EDP ($2050); en el centro, BLonde Jasmine; a la derecha, CH EDT ($2200)
A la izquierda: Carolina Herrera EDP ($2050); en el centro, BLonde Jasmine; a la derecha, CH EDT ($2200)

La historia

Carolina Herrera no tiene la historia típica de la diseñadora. Recién debutó con su primera colección a los 40 años, a principios de los 80, aunque el estilo marcó toda su vida. Desde el primer momento, la crítica y las neoyorkinas la amaron, es por eso que su carrera meteórica la posicionó rápidamente como una de las grandes del diseño.

En 1986, diseñó el vestido de novia de Carolina Kennedy y rápidamente sumó a su colección una línea especial de vestidos de novias, y en 1988 lanzó su primer perfume. Esto es un hito a destacar, ya que sus fragancias son en la actualidad de las más vendidas del mundo. Exitazos como CH, 212 o Good Girl son solo algunas de las pruebas de su intuición acertada sobre cómo quiere oler la mujer.

Minirrepo: Carolina Herrera

¿Cuántos looks se diseñan para una colección?

Yo no hago más de 40 para pasarela. Aunque luego, para ventas, la colección incluye unas 200 prendas.

¿Y cuánto tiempo le lleva pensarla y diseñarla?

Históricamente se lanzaba una colección cada seis meses, pero ahora es cada vez más rápido y salimos con algo nuevo cada tres meses. Es demasiado veloz. La industria ya no le da tiempo a la mujer a decidir lo que quiere porque inmediatamente hay algo nuevo. No llegás a usar lo que compraste que llega una moda nueva. Así funciona.

¿En qué se inspiró para esta colección Resort 2018?

En las flores del jardín de mi casa de Venezuela. El jazmín es mi favorito. Pero en este caso son todas las flores mezcladas. Una conversación entre flores. Yo pensé: “Cuando entrás a un jardín, ves todos los colores y las formas mezcladas, y es hermoso. ¿Por qué no pueden mezclarse también en una colección fresca y alegre?”. No hay reglas, elegís cualquier color, lo mezclas y va a quedar bien, como en un jardín.

¿Y qué significa la flor del jazmín para usted?

Siempre fue un tema en mi vida. Siempre me inspiraron, me gustan desde que soy una niña. Sobre todo en las fragancias. Todos mis perfumes, desde el primero, tienen notas de jazmín y de nardos. El jazmín es la esencia de la firma. En pasarela no siempre, aunque de tanto en tanto pensamos géneros y diseños relacionados con las distintas flores de jazmín, hasta hicimos un colección de joyería.

“Aun en la elegancia, no pierde su buen humor”

Rodrigo Flores, perfumista.

El aroma de jazmín es uno de los preferidos entre las mujeres pero, a la vez, pasa algo curioso porque también genera cierto miedo de que vaya a oler a viejo o demasiado fuerte. Como perfumista, siempre tenés que lograr ese equilibrio de poder usar el jazmin al máximo pero dándole aspectos más actuales, que sea más fresco, con un centrito más frutal, con algo de naranjo, que se logra con la variedad más joven, con el jazmín sambac, el jazmín indio, el que se usó para Blond Jasmine de Herrera Confidential.

El jazmín está en el ADN de la marca. Siempre ha sido una constante y es bonito ver que hay una coherencia. Estuvo en el primer perfume de los puntos, que es mi preferido, en otros muy buenos como el Flora o el Chic. Creo que esto es así, no solo porque es la flor preferida de la Señora, porque la identifica ciento por ciento. Ella es cool y franca como el jazmín, ultrafemenina y sofisticada, pero también muy alegre. Aun en la elegancia y en la altísima clase, no pierde su buen humor”.

También te mostramos Alexa Chung: "Los jeans y los blazers nos quedan bien a todas las mujeres"

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?