Guía básica para aprender a multiplicarlas

Fuente: Jardín Crédito: Archivo Revista Jardín

Son de fácil cultivo y no requieren grandes cuidados por eso son los elegidos de los que quieren comenzar con la jardinería y no tienen mucho tiempo

2 de agosto de 2018  • 00:19

Son de fácil cultivo y no requieren grandes cuidados. Por eso, son las elegidas de quienes quieren tener plantas en casa pero no tienen demasiado tiempo para dedicarse al jardín.Una vez que se tienen las primeras, es imposible para de querer tener más especies. Aquí una guía práctica para intercambiar, regalar y coleccionar distintas variedades.

Suculentas en su mejor momento Crédito: Shutterstock

Por división de matas

Agave potatorum. Los agaves son suculentas pertenecientes a la familia Agaváceas, de crecimiento muy rápido. Florecen con un escapo largo y les gusta el pleno sol. El A. potatorum es nativo de las zonas desérticas de México. Es un agave de pequeño porte que crece como roseta basal. Posee espinas oscuras y hojas de color verde agrisado.
Paso a paso

1 y 2. La planta madre, después de algunos años, desarrolla a su alrededor varios hijuelos. Descalzar el pan completo.

3. Con precaución de no romper las raicillas de los hijuelos, sacudir o utilizar algún cuchillo filoso para separarlos.

4. Limpiar cada plantita de hojas secas, que generalmente están por debajo de las rosetas más sanas.

5. En un sustrato típico de suculentas (rico en materia orgánica, piedrita y vermiculita), realizar un agujero bien profundo, ya que las raíces son bastante largas. Plantar el hijuelo hasta llegar a la roseta.

6. Realizar un buen riego, para que la planta se asiente. Sumar piedrita sobre el sustrato. Si es invierno, colocar bajo techo, y ya en la primavera puede ir a la intemperie.

Otros géneros que se multiplican por este método:

Por gajos o esquejes

Aeonium arboreum 'Schwarzkopf'. Es un género que proviene de las Islas Canarias, de crecimiento arbustivo. Tienen tallos leñosos y las rosetas están en las puntas. A diferencia de otras suculentas, necesitan más frecuencia de riego en todas las estaciones del año. Deben colocarse al sol, para que su color negro se intensifique con los fríos invernales. Es lo que la hace atractiva y diferente de los otros miembros de este género. Resiste heladas muy leves.
Paso a paso

1. Cortar esquejes -ni muy leñosos ni muy frágiles- de 5 a 15 cm, de diferentes partes de la planta madre, para que no pierda la forma, y sacar algunos del centro, para airear y permitir que penetre más el sol.

2. Sumergir el gajo en hormona de enraizar, por 10 minutos aproximadamente.

Dejar que se seque unos días, al aire, pero no al sol, hasta que la "herida" cicatrice. Comúnmente se dice "que haga callo".

3. Plantar en una maceta, con el sustrato correspondiente, y asegurarse que toda la parte leñosa quede en el sustrato (sólo la roseta debe quedar afuera).

4. No regar por un par de días, para que absorba primero toda la hormona. Luego, regar con un pulverizador.

Otros géneros que se multiplican por este método:

Por hoja

Graptosedum 'Bronze'. Los Graptosedum son híbridos entre dos géneros muy conocidos: Sedum y Graptopetalum. Pertenecen a la familia Crasuláceas. La variedad 'Bronze' es una pequeña suculenta de color cobrizo, que forma rosetas, con hojas cortas y gruesas.
Paso a paso

1. Sacar, simplemente con la mano, las hojas más fuertes y grandes. Son las que están en la base de la roseta.

2. Apoyar la hojita en el sustrato para suculentas (la parte del corte). Empujar levemente la hoja, para asegurarse un buen contacto con el sustrato. Si se desea, también se puede embeber el corte con hormona de enraizar, para acelerar la brotación.

3 y 4. De una sola hoja van a brotar muchas rosetitas más, y formarán una nueva planta muy ornamental, rústica y noble.

Otros géneros que se multiplican por este método:

Por cladodios o artejos

Opuntia santa-rita. Es nativa de Estados Unidos y México. Crece tupida y forma racimos, hasta los 2 metros en su hábitat. Ocasionalmente, se forman troncos cortos. Los cladodios llegan a ser de un nítido color violeta púrpura, que la hace muy atractiva. Como casi todos los cactus, necesita suelo bien drenado y buena exposición solar. Por cierto, es el sol lo que hace que resalten sus colores, no sólo de sus artejos sino también de sus espinas (marrón rojizo a rosado), flores (amarillo) y frutos (rojo púrpura).

Paso a paso

1. Elegir un artejo mediano. Cortarlo con una cuchilla bien afilada en la unión con el artejo más viejo. Consejo: usar guantes de látex grueso, ya que tiene pequeñas espinitas muy difíciles de sacar.

2. Dejar secar, 1 o 2 meses sobre grava para que haga el callo. Luego, sumergir en hormona de enraizar antes de plantar.

3. Agregar en la meceta trozos de telgopor o pometina grande para asegurarnos un buen drenaje.

4. Enterrar un tercio del artejo en sustrato para cactus, tratando de tirar más piedritas en el contacto con el callo.

5. Colocar la maceta bajo techo y pulverizar esporádicamente con poca agua en la época estival.

6. Luego de que pase el calor, desenterrar el artejo para comprobar que tenga una buena cantidad de raíces antes del trasplante

Otros géneros que se multiplican por este método: