Esquiar, remar, pedalear y correr: una odisea en Chapelco

La idea es complementar para poder buscar el mayor rendimiento
La idea es complementar para poder buscar el mayor rendimiento
El tetratlón de Chapelco ya es un clásico entre los atletas extremos. Por qué atrae tanto y cómo hay que entrenarse.
Carolina Rossi
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14 de septiembre de 2017  • 15:13

El mes pasado, en San Martín de los Andes, se corrió el Tetratlón de Chapelco, la carrera de aventura con más historia en Argentina y Sudamérica, una prueba de gran exigencia física que ya es un clásico en el sur: se realiza hace más de 30 años. Pionera en su estilo, fue la primera en sumar el esquí a una competencia multidisciplinaria. Esta edición puso a prueba a 400 competidores, largando desde la nieve, para enfrentar cuatro disciplinas deportivas en el marco de un paisaje natural único, con el imponente Lanín de fondo.

La largada en la base del cerro empezó con 14 km de esquí con descenso por las pistas y ascenso en medios de elevación para volver a descender esquiando lo más rápido posible por diferentes trazados hasta la base. De ahí siguieron 37 km en bicicleta de montaña por rutas, senderos y picadas que se internaban en el bosque del Parque Nacional Lanín hasta llegar a la costa del lago Lácar. En la orilla, los atletas debían dejar las bicis y correr con su kayak hasta lanzarse al lago para remar 10 km, regresando al mismo punto, y allí pasar a la etapa final: 13 km de trail running con trepadas y descensos empinados hasta la gloriosa llegada en el Centro Cívico de la ciudad.

¿Cuánto insume una epopeya semejante? Los tiempos son muy variados, dependiendo del nivel de los deportistas. El máximo permitido para completar la prueba son 10 horas: todo corredor que llega pasadas las ocho de la noche queda fuera de la clasificación. Pero los más rápidos la completan en menos de la mitad de ese tiempo: Maxi Morales, ganador de la edición 2017 y quien ya se subió nueve veces al podio, tardó 4 horas y 17 minutos, y la primera mujer, Yanina Ferroni (quien ganó por quinta vez consecutiva) lo hizo en poco más de 5 horas.

La largada en la base del cerro empezó con 14 km de esquí con descenso por las pistas
La largada en la base del cerro empezó con 14 km de esquí con descenso por las pistas

¿Cómo es el entrenamiento?

Facundo Romera es atleta y entrenador. Corrió el tetratlón de Chapelco 15 veces. Este año preparó a 43 atletas para participar. Tiene casi 200 alumnos, a los que entrena en San Martin de los Andes planificando sus trabajos en las distintas disciplinas: además de profesor de educación física, es instructor de esquí, guía de kayak, mountain bike y trekking de cordillera. Si le preguntás cuál es su mayor logro con tan vasto currículum, dice que son sus alumnos: verlos completar lo que se proponen. La carrera es solo el cierre de un proceso que involucra muchas horas de entrenamiento y de resignar un sinfín de cosas. Porque no cualquiera puede ser un atleta de este tipo, hay que destinar mucho esfuerzo, tiempo y dedicación. No es un deporte: son cuatro.

Facundo cuenta que para un atleta amateur que se conforme solo con terminar puede bastar un entrenamiento de cuatro o cinco sesiones por semana. Y para alguien que recién arranca, el esquí probablemente sea lo más complejo. Primero porque hacen falta muchos conocimientos técnicos para poder desplazarse con comodidad y segundo porque no todos pueden acceder. Hoy es una actividad costosa. El kayak también es muy técnico y requiere bastante dedicación si se busca un buen tiempo.

Su equipo se centra en trabajar las tres actividades, excepto el esquí, y muchos, además, van al gimnasio para complementar el trabajo que realizan al aire libre. Otros deciden ir a clases de natación. La idea es "complementar e integrar" para poder buscar su mayor rendimiento. La parte del esquí, al ser la más técnica y complicada, la deja a libertad de sus entrenados según sus posibilidades. Los más pro suelen entrenar los siete días de la semana, pero enfatiza que el día de descanso es parte del entrenamiento, porque ahí es cuando el cuerpo recupera energías, reconstruye tejidos y se prepara para lo que viene al día siguiente.

La etapa final: 13 km de trail running con trepadas y descensos empinados hasta la llegada
La etapa final: 13 km de trail running con trepadas y descensos empinados hasta la llegada

Si hablamos de una planificación estándar para esta prueba, la realidad es que no hay recetas y siempre depende del historial deportivo, del nivel, de las capacidades y de las posibilidades según el estilo de vida de cada atleta, además de los objetivos y aspiraciones personales. Pero tomando como ejemplo a uno de los entrenados de Romera, Cristian Barreiro, quien completó la prueba en poco más de seis horas, su plan semanal de entrenamiento, cuando faltaba un mes para la carrera, podía constar de nueve estímulos semanales repartidos en cuatro sesiones de MTB + 2 de natación + 2 de kayak + 1 o 2 de running de la siguiente forma:

Lunes: 75 minutos de bici "revoleando muchas vueltas de pedal".

Martes: Clase de natación por la mañana y luego salida en bici subiendo por ruta y bajando por tierra a un 75% del ritmo de carrera.

Miércoles: 75 minutos continuos de kayak "buscando paladas cómodas sin descuidar la técnica".

Jueves: Clase de natación.

Viernes: MTB con aceleraciones, cargando la bici con cambio pesado alternadamente a pausas activas con cambio liviano.

Sábado: Kayak con el grupo + running.

Domingo: MTB recorriendo el circuito completo del tetra a un 75% del ritmo de carrera.

Este esquema no es el mismo durante toda la planificación, varía bastante según las etapas de preparación en que se encuentra el deportista. Y, desde ya, se modifica muchísimo de una persona a otra.

Para terminar, Romera dice que para él lo más lindo de entrenar para un tetratlón es cada salida que hace entre amigos y las tantas horas que comparte con personas que tienen la misma energía y búsqueda de superación. Lo más difícil en el entrenamiento se da cuando el tiempo no acompaña. Ahí cuesta arrancar, pero una vez que se hace, todo cambia, y seguramente se termina el día de entrenamiento de forma muy positiva y feliz por haber salido.

Un poco de historia

Hace 30 años se sabía poco sobre deportes de aventura en nuestro país. No había canales afines en Cable ni internet. Solo los podíamos ver en el programa El deporte y el hombre. Cuentan que el tetratlón de Chapelco nace de una idea de su conductor, Pancho Ibáñez, allá por 1987. Por esa época se destacaban con podios recurrentes Virginia Elizalde y Sebastián Tagle, entre otros reconocidos deportistas de la aventura. A partir de entonces se sucedieron 31 ediciones ininterrumpidas, evolucionando y liderando el crecimiento de las pruebas de disciplinas combinadas en el país. Cada número sumó más competidores, reafirmando los valores humanos del esfuerzo, la dedicación, la disciplina, y una gran voluntad de superación. La vida sana, la práctica de deportes, la unión con la naturaleza son banderas irrenunciables que el tetratlón enarbola desde sus inicios.

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Colaboró en esta nota: Profesor Facundo Romera / facu_romera@hotmail.com

* Carolina Rossi es deportista desde siempre. Corredora y entrenadora, capitana del Running Team FILA de Palermo, lleva una vida inquieta: corre, nada, sube montañas y viaja sin parar. Hizo cumbre en el Aconcagua y el Kilimanjaro, cruzó los Andes corriendo y participó en carreras de diversos tipos, incluidas maratones, ultramaratones y triatlones. Ahora, sueña con un IronMan. www.carolinarossi.com.ar

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