Trabajo: por qué son buenos los cambios

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Porque la incertidumbre trae perspectivas a futuro; atravésa la incomodidad como parte de la transición y aprovechá los momentos de transformación para crecer

25 de septiembre de 2017  • 00:53

Cada persona vive el cambio de una manera diferente: algunas se dejan dominar por sus temores y ven fantasmas por todos lados y otras pueden ver hacia adelante un espacio de oportunidad.

Hace dos años, la empresa de servicios tecnológicos EMC2 se fusionó con el gigante Dell a nivel global. En ese momento, Juliana Josipovic (34) se desempeñaba como gerenta de Recursos Humanos del Cono Sur.

“Sin importar el lugar que ocupáramos en la compañía, nadie tenía garantizada la continuidad. Durante los primeros tres o cuatro meses, no tuve respuestas. Podría haberme hundido en las dudas, enfocarme en el peligro de los puestos duplicados, en cómo se iba a transformar mi rol si me quedaba en la empresa. ¿Para qué enroscarme?”, se pregunta Juliana, rememorando esos días. En definitiva, ella no se dejó distraer por los cambios ni por las fantasías de quienes sospechaban lo peor. Tomó la incomodidad como parte natural de la transición y se concentró en seguir haciendo su trabajo de la mejor manera posible.

Mirá hacia adelante

En medio de la incertidumbre, pudo ver las perspectivas que se abrían a futuro. “Entendí que, al agrandarse el negocio, podían presentarse más oportunidades en términos de carrera –continúa–. Además, me sentía tranquila. Confiaba en que, con mis recursos, tenía otras opciones, y si no podía seguir mi desarrollo en esta empresa, lo haría en otro lado”.

Su confianza radica en lo que ella llama la “gimnasia permanente” de prepararse para seguir siendo empleable. Tenemos que invertir en nosotras mismas, mantenernos actualizadas en nuestro rubro, formarnos en habilidades distintas, aprender cosas nuevas, como un idioma, que quizá no sean necesarias para nuestro perfil actual. Y también hay que invertir en el entorno, ir “sembrando y cuidando semillitas” para construir una red de vínculos en la cual apoyarnos en los momentos difíciles. Toda esa preparación nos da foco y fortaleza emocional para encarar los cambios, y nos deja listas, a tiempo y en el andén adecuado para elegir, de ser necesario, otros trenes interesantes para nuestro desarrollo futuro.

Hoy, Juliana se desempeña como consultora de Recursos Humanos para algunas unidades del negocio en América Latina. “Salirse del statu quo exige una energía y una mirada diferentes. Todos somos vulnerables o poderosos frente al cambio. Depende de cada uno, de la actitud que asuma, de las ganas que tenga de jugar este nuevo juego”, reflexiona Juliana. •

En tiempos de cambios:

  • No te dejes ganar por los fantasmas.
  • Mirá más las oportunidades que la incomodidad del momento.
  • Apoyate en tus redes de contención.
  • Invertí en ampliar tus habilidades para tener más oportunidades de elegir cómo y dónde vas a seguir desarrollándote.

Post it: construí fortaleza emocional.

¿Pasaste por una situación de este tipo alguna vez? ¿Cómo fue la experiencia? Además te mostramos Cómo lidiar con los "psicópatas laborales"

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