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Cortá con los pensamientos limitantes

Cortá con los rollos que no te dejan crecer
Cortá con los rollos que no te dejan crecer Fuente: OHLALÁ!
¿Te pasa seguido eso de sentir "que no podés"? Te contamos qué son, y cómo combatir, los virus mentales.
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25 de septiembre de 2017  • 00:01

Trabas, conflictos internos, miedos, deseos sin alcanzar. A todos nos pasa. Sin embargo, es importante estar atenta, porque –de ser recurrentes- este tipo de taras pueden convertirse en “virus mentales”, que nos dejan en un lugar de imposibilidad respecto a lo que queremos.

"Todos tenemos creencias que damos como verdaderas, aún a pesar de que no tenemos pruebas o evidencias que las sustenten", nos explica Axel Persello, fundador y director de IAFI (Instituto Americano de Formación e Investigación), trainer en PNL y coaching ontológico. Esto es así porque el ser humano aprende por retroalimentación: se equivoca y de eso saca una enseñanza, siendo eso precisamente lo que los virus atacan. Dañan el sistema de neuro aprendizaje y cortan la cadena de feedback. El resultado es que la persona cree en algo y, por más que le sea perjudicial o que la evidencia le diga lo contrario, se sigue comportando en función de ese dictamen.

Los síntomas

¿Cómo me doy cuenta de si estoy padeciendo un virus mental? Prestándole atención a los pensamientos limitantes, que pueden ser:

  • Conflictos internos: sentir que querés pero no podés, o que estás obligada a hacer las cosas en lugar de desearlas. El principal problema acá radica en la imposibilidad de conectarte con lo que realmente necesitás.
  • Miedos: a no cumplir con las expectativas de los demás, a ser rechazados, a los vínculos sociales o del trabajo, al éxito, a estar sólo, etc.
  • Imposibilidad de alcanzar los objetivos: año tras año repetís el deseo de alcanzar los mismos objetivos, pero nunca te acercás a ellos.
  • Conversaciones recurrentes con otras personas: los demás son un espejo tuyo. Si te dicen que no sabes escuchar, que no sos flexible o que sos estructurada, por supuesto que no siempre es verdad, pero bien adentro tuyo, puede que algunas fibras se te muevan porque ya escuchaste esas críticas con anterioridad.

La solución

Ejercitá la introspección. Las personas en busca de un crecimiento personal suelen detectar sus pensamientos limitantes a través de actividades que les muestran con delicadeza sus virus mentales. Algunos ejemplos son la psicoterapia, las terapias alternativas y el coaching, pero también lo son el teatro, la biodanza, la pintura y los talleres literarios, todos ellos excelentes medios de expresión emocional. Si sentís que estás padeciendo alguna de estas limitaciones, ya sabés que hacer: tomate un tiempo para conectar con vos misma e identificá cuáles son los pensamientos implícitos que te impiden llegar a la plenitud.

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