Ahora me tocó a mí entrevistar a Cristina

Carlos M. Reymundo Roberts
(0)
30 de septiembre de 2017  

Muy ofendido, la llamé a Cristina y le dije que me parecía una falta de respeto que le diera entrevistas a todo el mundo menos a mí. Me contestó que en realidad fueron sólo dos: a Luis Novaresio y a Carlos Cué, de El País. "Víctor Hugo es incapaz de incomodarme, y lo de Chiche fue una charla de peluquería entre dos señoras gordas", se rió. Y que estaba dispuesta a que yo la entrevistara, pero mediante audios de WhatsApp: "Sinceramente, no da que me junte con vos. Como que no existís, ¿me entendés?".

Dejé pasar que me tratara como a un Parrilli y empecé.

-¿Qué tal la está pasando con esta experiencia fuerte, esta suerte de turismo de aventura que es para usted enfrentar a periodistas?

-Bueno, quizás es más fuerte para los periodistas tener que enfrentarme a mí. Mirá, me lo recomendó mi asesor catalán, Antoni. Yo no estaba muy convencida, pero me dijo que no veníamos tan bien en las encuestas. Y bueno, me largué. Es duro. Dale y dale con la corrupción, con Once, con la inflación. Antoni me preparó respuestas para todo, y estuve días enteros estudiándomelas de memoria. Es un genio, se le ocurren cosas de lo más ingeniosas. Por ejemplo, que si salía el tema de mi fortuna, yo contestara que soy una afortunada. ¡Está buenísimo! Un día hicimos un ensayo con Roberto Navarro y no funcionó. Ni siquiera ahí se animó a hacerme preguntas comprometidas. Pobre, le pasa lo mismo que a Chiche: llevan años fuera del periodismo.

-¿Cuál fue el peor momento que pasó en las entrevistas?

-Con Novaresio, cuando intenté llorar y apenas me salió un pucherito.

-Igual, usted es una gran actriz.

-Gracias. Coincido.

-¿Por qué nunca había dado entrevistas?

-Porque no las necesitaba. Y porque odio que me pregunten cómo hicimos la plata. Como si yo pudiera explicarlo.

-No voy a preguntarle por su plata, pero sí por la de De Vido, Lázaro Báez, Boudou, José López...

-¡No te confundas: la guita de ellos también es nuestra!

-¿No le impresiona lo del Pata Medina? Avión, barco, helicóptero, camiones, más de 100 autos, empresas, 10 millones de dólares, inmuebles, joyas. Todo eso lo hizo durante el kirchnerismo.

-¿Y qué te llama la atención? Siempre dijimos que el modelo iba a sacar a la gente de la pobreza.

-Hay una posibilidad cierta de que muchos funcionarios de su gobierno vayan a la cárcel por corruptos. ¿Qué reflexión le merece?

-Es un horror, imperdonable, intolerable, vergonzoso.

-¿Lo que hicieron?

-No, que los hayan agarrado.

-Sé que le molesta el tema, pero no puedo dejar de preguntarle por la crítica situación en Venezuela.

-Es increíble: hubo un terremoto en México y dos devastadores huracanes en todo el Caribe, con cientos de muertos y pérdidas monstruosas, y vos me preguntás por Venezuela. Me alarma tu insensibilidad.

-Sí, OK, OK, pero, ¿y Venezuela?

-Te soy sincera: Maduro es peor que un huracán y un terremoto juntos.

-¿Qué le parece el gobierno de Trump?

-Está en camino de ser uno de los peores presidentes norteamericanos de la historia, y a los hechos me remito: ha abierto una enorme grieta en la sociedad, cerró la economía, va de escándalo en escándalo, miente descaradamente, se pelea con los grandes medios, usa Twitter para descargar su resentimiento... En fin, un verdadero desastre.

-¿Está preocupada por el resurgimiento neonazi en Alemania?

-Por supuesto, pero no me sorprende en lo más mínimo. Yo advertí hace años sobre los niveles de pobreza que tienen y acá se me rieron en la cara.

-Otra amenaza en Europa es el independentismo catalán. Se están viviendo horas de mucha tensión.

-En el fondo es un problema de plata: Cataluña dice que no quiere seguir manteniendo a España. Pero con lo que le estoy pagando a Antoni, él va a poder mantener a Cataluña.

-Volvamos a la Argentina. Todos los índices hablan de una recuperación económica: inversión, consumo, empleo, industria, PBI.

-¿Vos le creés al Indec? Yo aprendí a no creerle nada.

-Ahora dicen que 600.000 personas dejaron de ser pobres.

-Ya te dije que no les creo. Mienten mucho. Pero si es verdad, perdí 600.000 votos.

-Justamente, quería terminar esta entrevista, que tanto le agradezco, con las elecciones. Le pido que sea muy sincera: ¿está preparada para perder?

-¡Jamás! Me preparo para ganar. Incluso ya tengo listo el discurso: esa noche voy a decir que es un triunfo del pueblo sobre el ajuste salvaje.

-¿Y si pierde?

-Voy a decir que el pueblo es salvaje y que se merece el ajuste.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?