Sheraton Iguazú

Para estar a tono con el desarrollo y modernización que se ha operado en el área turística del Parque Nacional Iguazú (nuevas pasarelas y circuitos, flamantes accesos, moderno aeropuerto, etcétera), se encaró la remodelación del Sheraton Internacional Iguazú Resort, un establecimiento que se inserta en pleno paisaje de selvas y cataratas
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27 de octubre de 1999  

Durante muchos años hemos puesto de relieve una incongruencia básica que se daba en nuestra manera de encarar el tema del turismo nacional. Por una parte se exaltaban las bellezas naturales de zonas del país, se establecían parques nacionales para resguardar esas áreas, su vegetación y su fauna, pero al mismo tiempo se descuidaban por completo los accesos a esas regiones (por la mala calidad de los caminos o por el déficit edilicio y técnico de los aeropuertos) y era notorio el atraso en materia de hotelería.

Hace exactamente 25 años, el arquitecto Estanislao Kocourek (con la inapreciable colaboración del arquitecto Ernesto Katzenstein, Elvira Castillo y Martín Laborda) emprendió la idea de diseñar un hotel de calidad para instalar en pleno escenario de las cataratas del Iguazú. Ese estupendo edificio, que se llamó Hotel Internacional Iguazú, fue inaugurado cuatro años más tarde -en 1978- y puso una nota de modernidad (en lo arquitectónico y también en cuanto a servicio hotelero) en un lugar privilegiado por la naturaleza.

Ahora, en coincidencia con la revalorización integral del área, gracias a un programa emprendido por la Dirección de Parques Nacionales (que hemos comentado oportunamente en una entrevista con el arquitecto Augusto Monroy), que abarca la renovación total de las pasarelas y la creación de un nuevo circuito a partir de la habilitación de un flamante ingreso para turistas, se realizan importantes tareas de renovación del Hotel Internacional, ahora con el gerenciamiento de la vasta cadena Sheraton International.

También tuvimos ocasión de conversar al respecto con Jorge Stein, un alemán acriollado que recorrió en el hotel todo el escalafón con las más altas calificaciones (no titubea en destacar que comenzó su carrera en la empresa como portero en el Sheraton de Buenos Aires) y que ocupa la gerencia general del Sheraton Iguazú.

Amante de las estadísticas, Stein subraya que, de la numerosa concurrencia que ocupa el hotel, el 80 por ciento son extranjeros habituados a un servicio de primer nivel.

Como el edificio original conserva toda su lozanía, Stein comenta que la renovación se comenzó con el diseño interior de las 176 habitaciones, continúa con la remodelación de la planta de acceso y los grandes espacios públicos (desayunador, restaurante, salas de estar, etcétera) y culmina con las áreas anexas de esparcimiento abierto y semicubierto.

Se contó para eso con el aporte de reconocidos expertos en la materia, como el Estudio Piana, de larga trayectoria en el diseño de hotelería de cinco estrellas, y el propio Estudio Kocourek, en lo que se refiere a temas constructivos y de equipamiento general.

Vistas únicas

Para los que todavía no visitaron ese milagro de la naturaleza que es el Parque Nacional Iguazú, hay que resaltar que el Sheraton Internacional Iguazú Resort está situado justo frente a la Garganta del Diablo, un paraje visualmente cautivante de la comarca. De ese modo, desde la mitad de las habitaciones (la otra mitad tiene vistas a la selva misionera) se observa la blanca caída y la corona de espuma aún más blanca que se forma al pie de la monumental cascada.

Una vista similar puede disfrutarse desde la sala de desayunos y su terraza anexa. Hay, además, cuatro suites con terrazas privadas.

La refinada y armoniosa arquitectura del edificio, que se destaca de igual manera de día y en las vistas nocturnas, se integra de un modo equilibrado con el fuerte paisaje delcontorno. Por eso, la resolución de los interiores resulta vital para lograr el clima estético que permita la gratificación integral de los pasajeros.

En este sentido, el Estudio Daniel Piana &Associates destaca que la remodelación se hace en etapas, sin interrumpir el normal funcionamiento del hotel.

Así, se comenzó con la renovación de todos los sistemas de seguridad. La segunda etapa consiste en la remodelación de las habitaciones y la redefinición del esquema funcional de las áreas públicas, creando un espacio para el lobby bar y el nuevo restaurante.

Se reubicarán el front desk , las oficinas ejecutivas y los salones de convenciones. Se incorporará también un nuevo business center para los pasajeros del hotel.

La ejecución de una gran escalera que vincula los distintos niveles del edificio jerarquizará la circulación pública, recreando de ese modo la vivencia de estos nuevos espacios.

Dice Piana que la ambientación del hotel trata de captar la naturaleza propia de la selva subtropical que rodea al edificio. Esto se consigue mediante la utilización del rattan en la ejecución de los muebles y en los colores de las alfombras de las áreas públicas.

Para remodelar las habitaciones y suites, se apela a una ambientación fresca, con piso cerámico claro, muebles de esterilla y rattan, mesas de hierro y lámparas de hierro y cerámica, con telas de diseños y colores intensos, característicos del lugar.

Por lo que se ve, tanto en lo que hace a su arquitectura como a su ambientación interior, el nuevo Sheraton estará a la altura de lo que propone, en el nivel internacional, la nueva infraestructura turística del Parque Nacional Iguazú. Que es ciertamente mucho.

Comodidades y servicios

Las modificaciones realizadas en el diseño de las plantas de carácter público del Sheraton Internacional Iguazú Resort serán advertidas por los expertos o por aquellos que vuelvan al establecimiento después de un tiempo de ausencia.

El primer cambio visible es la posición del mostrador de recepción: el front desk, que se ubicará de espaldas al formidable paisaje de las cataratas, de modo tal que el visitante, al llenar su ficha, no pueda menos que observar, a manera de bienvenida, una vista excepcional que sin duda lo conmoverá.

Como el acceso se encuentra casi cuatro metros por encima de la planta baja, hay balconeos y dobles alturas que enriquecen espacialmente los interiores al tiempo que enfatizan las vistas, tanto las ya mencionadas como las de los salones y los comedores, así como del lobby bar y su terraza anexa, lugar preferido para las horas previas y posteriores a las comidas y salidas. A no dudarlo los álbumes de fotos turísticas se verán altamente incrementados desde ahora.

Treinta cocheras cubiertas

En los dos extremos de la planta baja, cuya cota es +0,50, están los espacios destinados a fiestas y grandes recepciones: el ball-room, de doble altura y su foyer, y el salón Multipropósito.

Treinta cocheras están situadas en este mismo nivel, por debajo de la cota de acceso, las que se agregan a las ubicadas delante de la entrada.

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