La Ciudad Judicial en el horizonte

El proyecto prevé la futura construcción de 246.000 metros cuadrados destinados a los fueros civil, Comercial y del Trabajo a lo largo de los próximos cuatro años
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10 de marzo de 1999  

Luego de casi 100 años de ausencia de edificios concebidos para la administración de justicia, el proyecto de la Ciudad Judicial, que hoy presentamos, constituye el primer conjunto edilicio público del nuevo milenio que revierte esta tendencia. Los 39 existentes en la ciudad destinados al Poder Judicial son, con excepción del Palacio de Tribunales, producto del reciclado de edificios de distinto tipo.

El 25 de febrero último, se procedió en la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), que patrocina el concurso de anteproyectos, a la apertura de sobres de los trabajos premiados, el final de un largo proceso que incluyó un llamado a licitación para el proyecto y construcción de un complejo similar ubicado en Puerto Madero.

El área de implantación, seis hectáreas delimitadas por las avenidas Brasil y Juan de Garay y las calles Combate de los Pozos y Pasco, cuenta con ventajas que influyeron en la decisión final de las autoridades:

  • El terreno de Puerto Madero no era propiedad del Estado nacional como sí lo es el del barrio de Parque Patricios.
  • El acceso al área es mucho más fluido, a partir de 17 líneas de colectivos que la abastecen y la ausencia de barreras físicas como los puentes de Puerto Madero.
  • El importante flujo de público (15.000 personas diarias) no coincide en horarios con los residentes.
  • El estudio de impacto ambiental realizado, así como la investigación de la opinión pública (un 89% de respuestas fueron favorables), confirmaron el destino otorgado al predio hace ya 50 años. El proyecto vigente de trasladar la cárcel de Caseros (recuperando dos hectáreas para el uso público de la ciudad) reforzó la potencial revalorización de esta zona.
  • Las tres hectáreas, ocupadas hoy por la Policía Federal, pueden constituir un área de crecimiento de la Ciudad Judicial extendiendo sus límites hasta la calle Pichincha.
  • Los requerimientos de las bases se adaptaban al Código de Edificación, que definía al área como E4. El proyecto elevado por el Poder Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad se encuentra, a la fecha, a la espera de la aprobación de la Legislatura porteña, proponiendo valores de FOS (Factor de Ocupación de Suelo) del 50% y de FOT (Factor de Ocupación Total) del 3,5 entre sus principales indicadores. El Ministerio de Justicia realizó y expuso, asimismo, ante la Legislatura un trabajo sobre la situación edilicia actual de la Justicia Nacional Federal dentro del área de la plaza Lavalle, cuyo resultado excluye la posibilidad de que se genere un área deprimida y vacante en la zona, ayudando el proyecto, por el contrario, a la reorganización del tránsito vehicular público y privado y a la circulación peatonal de esa zona.
  • El proyecto

    Resultó ganador del concurso un grupo de profesionales compuesto por los arquitectos Guillermo Dergarabedian, Roberto Frangella, Valeria del Puerto, Guillermo Parodi, Horacio Sardin, Andrés Ferrari, y Roque Frangella, con los que colaboraron, entre otros, los arquitectos Matías Frazzi, Gastón Ramos y Natalia Reichler.

    Se trata, en realidad, de un equipo compuesto por tres generaciones de arquitectos que se reúnen, desde hace tres años, para encarar concursos como el presente. El nivel de complementación logrado permitió la obtención de distintos premios, como el obtenido para el edificio del Banco Central, que resultaron de invalorable aliento para encarar este concurso. Frangella recuerda que fueron de los primeros en retirar las bases y que estaban decididos a obtener el máximo premio.

    El desafío lo constituía el poder aunar las dos escalas del proyecto: la del significado que da prioridad a la visión urbana de un gran conjunto edilicio y la cotidiana, valorizando el uso interior, a escala humana, de las distintas actividades del programa.

    El resultado obtenido es un conjunto de grandes dimensiones que permite dar identidad propia a los fueros (tal lo exigido por el programa) sin perder la identidad edilicia total.

    La unión entre los elementos se materializa en dos niveles: en planta baja a través de la gran Plaza Cívica, y en el nivel de remate del edificio a través del Ministerio Público (con núcleo independiente en el área central) y las zonas de expansión de los funcionarios, materializadas en grandes terrazas jardín octogonales.

    El acceso de público se plantea tanto desde las calles circundantes como desde la Plaza Cívica que atraviesa el conjunto.

    Las circulaciones en las plantas tipo se organizan en zonas diferenciadas para público (alrededor de los patios centrales de cada cuerpo) y funcionarios (en espinas centrales).

    El complejo cuenta con 2 niveles de subsuelos para 1200 autos cada uno (para el público y funcionarios).

    Los elementos de desarrollo complementario se ubicaron perimetralmente, abriendo hacia patios bajo nivel y concentrando sus funciones en torres circulares.

    Los requerimientos del programa en lo referente a la simplicidad constructiva, la flexibilidad y el futuro crecimiento, se resolvieron a través de plantas libres con un módulo estructural de 15 x 15

  • de losas de hormigón conformando los grandes cuadrados (apreciables en la planta de techos) de 52 x 52 metros. Estos últimos son independientes estructuralmente entre sí para facilitar la etapabilidad y el futuro crecimiento.
  • La imagen, con muros cortina de vidrio y acero, busca recrear una metáfora de transparencia que, opinan los proyectistas, constituye un anhelo de todos los argentinos para nuestra Justicia.

    El arquitecto Frangella destaca que el conjunto edilicio se encuentra sumamente calado no sólo en el área de la plaza central, sino en los volúmenes de los fueros, a través de los patios trapezoidales que iluminan las áreas centrales de público.

    Breve reseña del proceso

    Los asesores del concurso, la arquitecta María Eugenia Berner de Quiroga, en representación del Ministerio de Justicia, y el arquitecto Juan Manuel Llauró por la SCA destacaron, para La Nación los aspectos salientes del proceso que se encuentra en etapa de concreción.

    Movilizar el proyecto de la Ciudad Judicial, explica Quiroga, fue una iniciativa del presidente de la Nación, que encomienda la ejecución al Ministerio de Justicia Surge así la Comisión de Infraestructura Edilicia, que encarga a la SCA la confección de las bases para el llamado a concurso nacional de anteproyectos.

    Es de destacar, acota Llauró, la participación del entonces presidente de la SCA arquitecto Keselman, para concretar un acuerdo con características atípicas.

    La confección del programa de necesidades incluyó un relevamiento minucioso de los requerimientos de los tres fueros que ocuparán inicialmente el predio (el Fuero Penal y el Federal se concentrarán en el actual Palacio de Tribunales).

    Una vez finalizadas las bases del concurso en octubre último, se comenzó a trabajar en el pliego licitatorio (que estará listo a fines de marzo) para la convocatoria al proyecto y construcción internacional.

    El equipo ganador del concurso se incorporó en forma inmediata al grupo de trabajo, para vincular el anteproyecto a los requerimientos del pliego, ya que será obligación de la oferta ganadora contratar el proyecto ejecutivo al estudio premiado.

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