El futuro que viene posa su lupa sobre la amistad femenina

Si Dolores Fonzi y Pilar Gamboa se destacaron este año en la taquilla con La cordillera y El pampero, ahora lo vuelven a hacer en la muy buena película de Constanza Novick
María Fernanda Mugica
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16 de octubre de 2017  

Ahora las tres son muy amigas en la vida real: Dolores Fonzi, Constanza Novick y Pilar Gamboa
Ahora las tres son muy amigas en la vida real: Dolores Fonzi, Constanza Novick y Pilar Gamboa Crédito: Santiago Cichero

Dos chicas bailan una coreografía en un living sin muebles. Marcando bien cada paso, se miran para estar seguras de estar bien coordinadas y sonríen, por el logro y por lo que están disfrutando de ese momento, justo antes de que sus vidas empiecen a complicarse.

Con esa imagen comienza El futuro que viene, una película sobre la amistad femenina, sus dificultades y por qué vale la pena, a pesar de todo. Constanza Novick, guionista de ¿Sabés nadar? y de varias ficciones televisivas -como Soy tu fan y El tiempo no para-, escribió y dirigió esta historia personal, pero no autobiográfica sobre dos amigas de la infancia que mantienen su relación de idas y venidas durante décadas.

"Recuerdo amistades muy pasionales desde la infancia -dice Novick-. También recuerdo separaciones con amigas que no te volvés a ver, pero igual las adorás por ese momento que pasaste. Esas amigas cercanas con las que te matás, te tirás todo lo peor, pero son tus hermanas, las amás y es un vínculo para siempre".

Para interpretar a estas amigas del alma la directora eligió a Dolores Fonzi y a Pilar Gamboa, dos actrices con un talento indiscutible, que se lucieron este año en La cordillera y El pampero, respectivamente.

"Cuando leí el guión me hizo acordar a la pasión de la mejor amiga -dice Gamboa-. Hay una que elegís y sos inseparable. Yo tuve de esas amigas, de esas relaciones simbióticas, que querés ir a dormir a la casa, que la familia de la otra te parece todo lo que no tenés y deseás. Las amigas que tengo hoy fueron elegidas de más grande, a partir de los 18. De la infancia me quedan sólo unos amigos varones".

A Novick y Fonzi las une una larga amistad en la vida real. Según cuentan ellas mismas, la incorporación de Gamboa al equipo de la película fue fácil.

"Con Constanza somos amigas desde hace 20 años -cuenta Fonzi-. Con Pili teníamos que hacer que éramos amigas de toda la vida, y para eso tenés que agarrarte de algo. Por suerte trascendimos la cosa formal y nos hicimos amigas de verdad. Vivo en la misma cuadra que sus padres, conozco a todo su grupo de amigos. Hay algo que sucedió naturalmente".

La elección de Gamboa como coprotagonista estuvo marcada por lo abierta que se mostró la actriz en su primer encuentro con la directora.

"Cuando estaba viendo quién iba a hacer de Florencia, uno de los personajes, Pili entró con mucha honestidad a contarme algo de su vida, como si fuésemos amigas -recuerda Novick-. Yo me subí a eso y le conté cosas mías y entendí que con ella iba a ser fácil. Pili tuvo eso intuitivo que estuvo bárbaro".

La confianza inmediata de Gamboa con ambas tuvo que ver, según explica la actriz, con descubrir que compartían una facilidad e interés para relacionarse y trabajar con otras mujeres: "Las tres tenemos eso de que nos gustan las relaciones con las mujeres -señala Gamboa-. Yo trabajo con grupos de teatro de mujeres desde hace mucho y caí con ellas dos que también eran un grupo y les encanta lo femenino".

Este interés por las amistades femeninas que tienen las actrices y la directora no se traduce en una idealización de estas relaciones en El futuro que viene. Uno de los muchos aciertos del film, que incluye una detallada recreación de los 80, es presentar los constantes obstáculos que las personalidades y decisiones de ambas mujeres imponen sobre su amistad, en las que hay en juego una gran pasión, cualidad que no suele ser tan común en los vínculos de amistad masculinos.

"Para mí hay más profundidad en la amistad entre las mujeres -asegura Novick-. La película obviamente está construida sobre la base de una ficción, para que haya drama y se sostenga todo está con las tintas muy cargadas. No creo que todas las mujeres tengan amigas con este nivel de idas y venidas. Cuando empecé a mostrar la película se me acercaron a hablar varias mujeres y para todas había algo de ese aspecto ambivalente de la amistad en esta historia que las tocaba".

Para Gamboa, las diferencias tienen que ver con la forma que tienen las mujeres de enfrentar lo que les pasa a sus amigas. "Nosotras somos más de ir al grano y, a veces, en tan poco tiempo, eso genera más pasiones -cree Gamboa-. Es muy de las mujeres ir a lo que importa. Las relaciones construidas durante tanto tiempo, en donde el otro es un testigo muy clave de tu vida, despiertan pasiones. A tus amigas ya les conocés los síntomas y desde tu lugar de testigo ya tenés un discurso armado sobre lo que les pasa. Con las amigas y las hermanas tenés esos vínculos tan profundos en los que, siempre con amor, se puede decir cualquier barbaridad".

A pesar de tratarse de un tema atractivo para buena parte del público y al que Hollywood le ha prestado bastante atención (ver recuadro), el cine argentino no tiene casi películas que estén centradas en la amistad femenina, con algunas valiosas excepciones, como Mi amiga del parque, de Ana Katz.

"Creo que es una conversación que se eleva a otras cuestiones, que tienen que ver con la mirada de una directora y con que las mujeres empiezan a ocupar un lugar mayor en el cine -arriesga Fonzi-. Si estuviese más equiparado el cine sería mitad de historias de hombres y mitad de mujeres".

Trailer de El futuro que viene

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