Astrología védica: “Los planetas reflejan tu interior”

Entrevistamos a Ramiro Mora y Araujo, uno de los pocos astrólogos védicos del país para saber qué es el jyotish
Soledad Simond
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23 de octubre de 2017  • 00:40

Estudió Matemáticas en la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, pero al poco tiempo estaba llevando un proyecto de permacultura y diseño de bosques agroforestales en Brasil. Desde que era muy joven, lo racional y lo espiritual convivieron en Ramiro Mora y Araujo, quien hoy se dedica a enseñar técnicas de respiración consciente y meditación en la Fundación El Arte de Vivir, donde su camino lo llevó finalmente a formarse en jyotish, la astrología hinduista o védica. Descubrió en esta ciencia astronómica que tiene más de cinco mil años una herramienta analítica que le ayudó a reconocer que la experiencia es el paso previo y fundamental para la comprensión de la realidad.

¿Cuáles son las diferencias que encontrás entre la astrología occidental y la védica o jyotish?

La astrología es una ciencia viva que cambia todo el tiempo, por eso son difíciles las conceptualizaciones, pero, a grandes rasgos, la astrología occidental es más psicoanalista, analiza más la psiquis y cómo funciona. Mientras que la astrología oriental no se detiene en analizar la mente, entiende que dentro de ella juegan un montón de factores. Por ejemplo, no importa de dónde vienen los miedos, sino que se preocupa por qué hacer con esos miedos; y propone herramientas para mantener la mente limpia. El objetivo es identificar cómo se manifiestan las energías en tu vida, que guían solo los acontecimientos, pero no interfieren con quién sos. Para la astrología védica, la pregunta “¿quién sos?” va al fondo del asunto y la respuesta sería: “Sos Dios, sos la divinidad”. No hay tanto relato. No hay paradas intermedias, porque al principio y al final todo se trata de reconocer tu naturaleza divina. El pasado no importa, importan el momento presente y el final del camino. Y desde el momento presente hasta el final del camino, lo qué sí hay son situaciones que tenemos que atravesar.

¿El objetivo es reconocer que somos seres divinos?

Bueno, no es necesario usar la astrología con esa intención, pero, en el fondo, esa es la dirección, aunque no nos preocupa cuándo va a pasar. Puede ser mañana, en cincuenta años o en tres vidas. Se trata de seguir tu darma, vamos todos en esa dirección. Y lo único qué hay en el medio, en el mientras tanto, son situaciones que se dan y que –según la astrología védica– están ahí a propósito, para darte pie a que te puedas realizar, para reconocer la verdad. Entonces, todas las situaciones de la vida, todos los eventos, son bendiciones que te llegan ­–las lindas y las negativas–, son oportunidades para cuestionar la naturaleza de la realidad y cuestionarte la naturaleza de quién sos. La bendición de los astros es generar situaciones que sean disparadores para tu despertar. Entonces, la astrología védica te dice: “Vas a estar atravesando esto, pero te puedo dar herramientas para que te sea más leve”. Pero si ya estás en un camino espiritual, no necesitás herramientas para que te sea más leve, solo herramientas para ser más consciente.

Cuando estás en un camino de conciencia, reconocés que no es tan duro. En realidad, si dejás de pelear contra la ola, fluís con ella, y si te dejás llevar, no la sentís como algo malo. Ahora, si la surfeás o la resistís, igual te lleva para el mismo lado. El aprendizaje, entonces, no es surfearla o que te derribe, sino entender la naturaleza de la ola.

Entender qué viene a enseñarte cada situación.

Sí. Viste que si evitás los eventos de la vida no hay crecimiento, pero muchas veces te pegan y tampoco hay crecimiento, por eso los tenés que atravesar una y otra vez, hasta que un día decís: “¿Qué es esto?, ¿de qué se trata?”. No necesitás que te derribe la ola, se trata, finalmente, de poder aceptar, entender, apreciar, estar en paz.

¿Todos tenemos el potencial de salir adelante o depende de nuestra carta?

Todos tenemos el potencial, pero cuánto es diferente para cada persona. Todos tenemos una cantidad de todas las cualidades, pero cuánto utilizás y cuánta bola les das a las buenas o a las malas depende de cada uno y de tomar conciencia. Si no hay toma de conciencia, vos no decidís cuánto utilizás y así dependés del momento presente, del estado del día, del estado de ánimo, del nivel de energía; y si dependés de esas cosas, sos una marioneta. Cuando viene enojo, te enojás; cuando viene angustia, te deprimís; cuando viene alegría, disfrutás. La carta te podría ayudar a identificar, por ejemplo: “Vos tenés un porcentaje alto de miedos, prestale atención a esta debilidad”. Ve en qué período de tu vida puede ser que se acentúen, entonces: ponete un post-it, no te dejes llevar; sabé que no tiene que ver con tu pareja, tiene que ver con lo que a vos te pasa, la otra persona está como disparador. Entonces, no la culpes, porque si la culpás, te perdés de conocer qué está en vos y este momento va a pasar ahora y después no va a estar más. La vida está dividida en períodos; por ejemplo, en este momento es más posible que se acentúen ciertas tendencias. Entonces, si un astrólogo te lo muestra, podés aprender a no perderte en los acontecimientos y entonces es más fácil ir atravesándolos. Es como estar en la ciudad con o sin el Google Maps: sin la aplicación, podíamos estar en la ciudad y atravesarla, pero tardábamos un montón, nos perdíamos, había que volver a la plaza; ahora es más fácil, te va llevando, te va diciendo. Así funciona la astrología védica, es una gran herramienta.

Les hicieron mala fama a algunas circunstancias astrales: “Uh, te tocó Saturno”, “agarrate, estamos con Mercurio retrógrado”, ¿cómo lo ves vos?

Cuando uno entiende el propósito de los planetas, nunca lo ve así. Es como decir que papá y mamá a veces son duros, pero no hay maldad en la dureza, es simplemente “yo sé lo que es bueno para vos”. Es como cuando eras chico y te decían: “No te voy a dar más chocolate, te va a doler la panza”, y vos respondías: “Te odio, ¡¿por qué nunca me das lo que quiero?!”. La sensación del papá es “no me importa que me odie, yo sé lo que es bueno para él, sé que al final me va a agradecer”. Con los planetas es igual, hay veces que para aprender tenemos que atravesar, porque si aprendiésemos en las buenas, los planetas nos darían solo de las buenas, pero, como no aprendemos, nos dan las malas para que lo veamos. Así, cuando ven que aprendés en las buenas también, te remueven los obstáculos. Cuando demostrás que en las buenas estás despierto y hay sed de aprender, sed de dirigirte hacia tu alma, entonces te van a quitar obstáculos. Por eso, cuando estás en el camino del conocimiento, los obstáculos se caen.

Ana Bilsky, nuestra astróloga, dice que el Universo te lo pide primero de buena manera, por ejemplo: “dame ese anillo”, y si no accedés, te lo pide de vuelta. Ahora, si te resistís, a la tercera o cuarta ya directamente “te corta la mano”.

Sí, y la pregunta es: ¿por qué el Universo te está pidiendo el anillo (o lo que eso simbolice para vos)? Te lo está pidiendo porque eso te está obstaculizando la visión de la vida, lo más grande. No te permite ver que la vida es inmensa, y eso te está generando ser avaro, mezquino. Entonces, te está diciendo: “Soltalo”, porque por mantener el anillo en la mano te estás perdiendo del todo. Tenés que abrir la mano y soltar, porque vas a ver que todo está en tus manos. Cuando te dice: “Vení y dámelo” y vos no lo hacés por las buenas, te dice: “Yo te voy a mostrar lo que es” y te corta la mano para que finalmente lo veas. Y ahí tenés otra vez una opción: putear a todo el mundo, enojarte con todos y decir: “El anillo era mío” o ver realmente qué es lo que hay y por qué pasan estas cosas: ¿dónde estoy trabado?, ¿por qué no puedo soltar?

En India, donde surge el jyotish, hacen el matching astrológico para arreglar los matrimonios. ¿Es una garantía?, ¿deberíamos usarlo?

Hay que entender esto, la sinastría es una herramienta. Hay muchas técnicas para analizar la sinastría. Muchas de estas herramientas se crearon en un contexto cultural en una época de la humanidad y nosotros no vivimos la cultura de las relaciones que hay en la India, por ejemplo. Por eso hay que entender esas variables que se están midiendo, y obviamente nada puede asegurar nada. Lo que están midiendo son distintas variables que tienen que ver con compatibilidad de cosas muy particulares. Una variable tiene que ver, por ejemplo, con cómo compatibilizan las familias, que en nuestra cultura es algo menor. Pero hay otras herramientas que son muy valiosas. Ves cómo te relacionás con tus estructuras mentales, cómo afectan a la otra persona, sus emociones, cómo son tus trabas, etc. Hay que hacer un análisis de las dos cartas según el período que están atravesando. Generalmente, cuando te enamorás, probablemente todo se da bien, pero los períodos van a cambiar, ¿y cómo van a cambiar? Por dos años fue maravilloso, ¿y ahora?... Y bueno, cambiaron los períodos y ahora no hay sincronicidad. De alguna manera, uno se enamora por los planetas.

Los planetas podés verlos como un reflejo de los procesos energéticos que se están dando internamente. Entonces, ¿quién crea a quién?

Creo que nadie podría decirlo... Pero, en realidad, no sé si importa. Si querés mirar para arriba y verlos, y hay respuestas, hay un mapa, una guía. Quién vino, si la gallina o el huevo, acá es irrelevante. Si tenés hambre, hacete un huevo frito, no importa quién puso el huevo, comételo.

Entonces, si uno tuviera más capacidad de autoobservación, quizá no necesitaría tantas herramientas del afuera, ¿no?

Es lo que yo digo en todas mis charlas. Mi fórmula es: “Si vos tenés capacidad de observarte, si vos tenés prácticas para poder clarificarte y tenés fe, no necesitás nada”. De hecho, mejor si no tenés tan claro el camino: abrí vos el camino, porque las batallas conquistadas o lo que aprendas va a ser mucho más fuerte que cuando viene suavizado. La verdad es que no necesitamos esto. El otro día leí una frase en un calendario que decía: “No concibo nada más idiota que una persona que está en un camino espiritual que vaya a un astrólogo”, y yo decía: claro, es obvio, crudo y de frente. Si tenés fe, estás observando, estás abierto a aprender y tenés una herramienta que te sirva para traer claridad, entonces esas son las herramientas. Lo que pasa es que estamos mirando tanto para afuera que no tenemos ni capacidad para darnos cuenta de lo obvio. Todos nuestros amigos se dan cuenta de que estamos tristes y decimos: “No, yo no estoy triste”, y para todos es clarísimo. Es porque no queremos mirar para adentro que necesitamos que alguien mire por nosotros. Y sí, es una cosa medio ridícula. Pero a veces necesitamos un espejo para vernos, porque en el mundo en que vivimos hay muchas distracciones.

¿Cómo afecta cada planeta?

Su nombre en sánscrito y su influencia sobre nosotras.

Sol (Surya)

Aporta el vigor y la expresión.

Luna (Chandra)

Rige la mente y las emociones.

Marte (Mangal)

Dispara el enojo y la acción.

Mercurio (Budha)

Interviene con inteligencia e inocencia.

Júpiter (Gurú)

Su presencia trae sabiduría y gratificación

Venus (Shukra)

Interviene en tu pasión y felicidad.

Saturno (Shani)

Es la devoción y el sacrificio.

Nodo norte (Rahu)

Afecta el mundo material.

Nodo sur (Ketu)

Afecta el mundo espiritual.

Lectura jyotish

En la astrología védica no se analizan de la misma manera Urano, Neptuno y Plutón, no se usan. En cambio, hay nodos sur y norte, Ketu y Raju, que son extremadamente importantes, tienen tanta fuerza como un planeta. Incluso la medición difiere un poco de la occidental, es por eso que podrías no ser del mismo signo que en la astrología occidental.

Cómo profundizar

Ramiro da talleres grupales y charlas online, y además da sesiones personales para analizar tu carta védica.

Mail: ramiromora@gmail.com •

¿Conocías esta disciplina? ¿Cómo te ayuda la astrología? También leé: Qué es la conexión emocional y cómo te puede cambiar la vida y "Sos la peor mamá": qué hacer cuando tus hijos dejan de idealizarte

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