Renovación y revalorización

La futura sede de la Universidad Nacional de Lanús afronta el desafío de resolver lo que hoy es una gran barrera urbana, con objeto de desarrollar la zona y poner en valor una cultura olvidada
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4 de noviembre de 1998  

Como casi todos los barrios de la primera corona del Gran Buenos Aires (los que abrazan a la Capital Federal), Lanús es un barrio con una población que necesita mejorar la calidad de vida. El Plan de Renovación Urbana de Lanús intenta buscarles nuevos destinos a las tierras, y en este contexto la Universidad se plantea como un agente de cambio que traerá aparejado la evolución de la zona.

El nuevo emplazamiento de la sede le garantizará una posibilidad de desarrollo adecuado. El arquitecto Jorge Moscato, encargado del proyecto, entendió que la Universidad debía comenzar la obra cediéndole a la comunidad un espacio propio, siendo esta primera decisión la que impulsará el cambio del área.

Así, La Nacion tuvo acceso no sólo al proyecto de la Universidad propiamente dicho, sino a la interpretación de su papel en lo que se plantea como un nuevo impulso a escala de la ciudad.

La obtención de las tierras

El proyecto está emplazado en una playa de maniobras del ferrocarril General Roca, hoy abandonada, de casi 100 ha Para intervenir en el total de la zona se deberían levantar las concesiones que hoy existen sobre los galpones, pero por el momento se le otorgaron dos predios a la Universidad por medio de una ley nacional. Uno está ubicado sobre la Avda. Remedios de Escalada, de 3 h, y el otro sobre la Avda. Hipólito Yrigoyen, de 3 ha Los problemas del área por intervenir representan una gran barrera urbana, que atravesada por las vías del ferrocarril General Roca, divide el partido en Este y Oeste, e interrumpe el recorrido de la avenida Alsina. Por otro lado, el corredor urbano Pavón-Yrigoyen se ve degradado por un tejido decadente y discontinuo, que presenta graves problemas en el tránsito vehicular.

El proyecto urbano se estudió sobre una gran avenida-parque, que además de continuar Alsina recorre el área en sentido longitudinal, conectando los dos terrenos de la Universidad. El arquitecto Moscato puntualizó que "con esta nueva vía se dará solución a esta barrera urbana de terrenos en desuso, y se creará una especie de Palermo del Sur, con acceso a los edificios reciclados y a sus nuevos usos".

-¿Cómo se vinculan el espacio urbano y el de la Universidad?

-La Universidad comienza la obra con una plaza, centro alrededor del cual se proyectaron los edificio de Escalada: galpones de valor patrimonial y económico. La plaza está terminada; con el uso, la gente la va a reconocer como punto de encuentro. El hecho de que el municipio apoye la construcción, en una zona descampada, de una plaza con la que los vecinos se identifiquen es una herramienta para asegurar que se sucederán a partir de él nuevos proyectos de inversiones privadas. Así, con un espacio de escala intermedia entre lo urbano y los edificios universitarios, va teniendo lugar este lento proceso de reconversión y revalorización que termina de materializar el proyecto urbano.

Proyecto de la Universidad

La sede de Escalada es un proyecto de reciclaje. El programa comprende una biblioteca y el edificio administrativo, y aulas que funcionarán en los galpones que datan de la época de los ingleses. Se pensó también en un complejo de cines, porque los proyectistas consideraron que alrededor de la plaza, una vez que esté abierta la avenida del Parque, surgirá un área cultural muy fuerte, pensada no sólo para estudiantes, sino también para el resto de la gente que vive en Lanús.

Sobre la Avda. Yrigoyen funcionará la sede administrativa y la del rectorado, con un aula magna, programa que se proyectó en el edificio circular, ubicado cerca del viaducto que la Municipalidad propone construir. Por otro lado, unos módulos de uso flexible se usarán como aulas, talleres de investigación, pequeñas bibliotecas o depósitos para guardar material. Estos edificios de tipología en L permitieron diseñar unos patios cuadrados de esparcimiento y recreación.

El arquitecto Moscato destacó que así como el proyecto de Escalada propone una plaza para los vecinos, el de Yrigoyen plantea para la ciudad "una calle de borde que la Universidad construirá a lo largo de sus 400 metros, con el objeto de aliviar lo que es el tránsito de la avenida hoy. Esta pasa por debajo del viaducto y tiene la función de ser colectora, pero además permitir que se pueda estacionar".

Se trata de una oportunidad de explotar al máximo un sector urbano en desuso, que atraerá la inversión en infraestructura y cultura.

Transmisor de cultura

La propuesta es construir en un lugar donde lo que hay son restos de la antigua cultura de la industrialización y nueva tecnología universitaria. Resulta paradigmático que lo que antes era un lugar de trabajo (donde se producía) vaya a ser uno donde se enseñe (se cultive); donde antes estaba la cultura del trabajo, hoy la reemplazará la del estudio. Así hay una parte de la historia que se cierra y da paso a un nuevo modo de construir la ciudad del futuro , que para la civilización actual se levanta sobre la base del conocimiento. En ese contexto, la Universidad intentará cumplir su papel de acompañar el cambio manifestado en las nuevas generaciones de esta comunidad.

El uso de los materiales reciclados transmite el valor de la historia. La decisión de hacer la plaza con pisos de quebracho y los bancos con los portaequipajes de los vagones no sólo pasa por un ahorro económico, sino que se hace entender a quien la usa. Hay una tradición que se respeta y recuerda, y que ayuda a que los futuros usuarios se apropien de la plaza casi sin darse cuenta, simplemente porque la van a sentir familiar. Del mismo modo, en el edificio administrativo de Remedios de Escalada, se respetó la vieja estructura de hormigón, dejándose sin revocar para que se entienda que tiene que ver con otro tiempo. Sin embargo, luego se puso toda la tecnología al servicio de la comodidad para dar a entender que es una obra contemporánea.

Como Puerto Madero, que cambió el uso del lugar, pero conserva reminiscencias de lo que fue el puerto antes, el proyecto de Jorge Moscato para la Universidad presenta un equilibrio que está dado por la relación entre elementos que fueron construidos en su época y se muestran tal cual son, y la nueva tecnología que se pone al servicio del área ubicada en el tiempo y en el espacio de la modernidad.

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