Emilio Disi y su lucha contra el cáncer de pulmón: "Hay que pelearla con ganas"

Emilio Disi contó cómo es su lucha contra el cáncer
Emilio Disi contó cómo es su lucha contra el cáncer Fuente: Archivo
El actor se somete a un tratamiento de quimioterapia para vencer a la enfermedad
(0)
26 de octubre de 2017  • 16:58

Emilio Disi tuvo que bajarse de la temporada teatral en Villa Carlos Paz porque le diagnosticaron cáncer de pulmón. En diálogo con LA NACION, contó cómo se enteró de la noticia: “Tenía neumonía y no me sentía bien pero no me internaban porque no tenía fiebre ni infección. En uno de los controles me hacen un chequeo más exhaustivo y me detectan un tumor en el pulmón. Ahí vino una punción, la biopsia y la espera para obtener el resultado. Fue una semana tremenda, que la pasé preocupadísimo porque era cara o cruz, si es maligno, hamacate. Y sí, era maligno. Inmediatamente me hicieron nuevos estudios para ver si había metástasis o alguna otra cosa y por suerte no”.

A partir de ese momento, el equipo médico trazó un plan y Disi se comprometió a no bajar los brazos. “Me armaron un tratamiento con tres sesiones de quimioterapia cada 21 días. No puedo explicar lo que se siente, te destroza, te agarran dolores insoportables de la cabeza a los pies, te arruina el físico. A mí me sacó el hambre por completo, bajé 15 kilos, me pongo comida en la boca y enseguida aparece el gusto a remedio porque tomo mucha medicación”, confesó. Ya pasó por dos sesiones y le resta la última, que será en una semana. Cumplido el plan, evaluarán cómo está el tumor, si se achicó o no, y en base a eso decidirán si lo operan.

El actor, de 74 años, se muestra optimista: “Me pareció escuchar que estoy mejor, que se va achicando, eso espero”. Y mientras espera, no desespera porque tiene una legión de enfermeros del corazón que lo cuidan. Se disculpa, no puede hablar mucho porque se agita, pero antes de despedirse deja un mensaje esperanzador: “Me acompaña mucho mi familia y todos mis amigos, que mientras estuve internado fueron cada día al sanatorio y ahora a mi casa. No faltaron nunca, vienen, charlamos, se quedan a comer, me dan mucho ánimo. Si te deprimís en ésta, perdés como en la guerra, tenés que estar optimista, con buena onda porque sino arruinás a quien tenés al lado tuyo y no es justo. No queda otra, estoy seguro que voy a ganar. Hay que pelearla con ganas, si te dejás estar el cáncer te come”.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios