Nuevo Colegiales en marcha

El primer premio del Concurso Nacional de Ideas propone un eje cultural-comercial
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10 de octubre de 2001  

Un nuevo proyecto, resultado de un concurso nacional de ideas, es el punto de partida para la renovación de un sector de Buenos Aires que está indudablemente postergado. Es la zona de Nuevo Colegiales, sitio del Mercado de Pulgas, las sedes de la UCA, del Ceamse, de Azul Televisión, con edificación que alterna entre torres y casas de planta baja. Sin embargo, algunos lugares, ya con nuevos usos, se destacan como hitos en la zona: tal el caso de las viviendas que ocupan hoy los antiguos silos de Dorrego y la ex fábrica La Algodonera.

El área concursada está limitada por las avenidas Dorrego y Niceto Vega, y las calles Conesa y Benjamín Matienzo. Para ella, el equipo autor del primer premio, conformado por los arquitectos Darío López, Alfredo Rezzoagli, Marcelo López, Laura Leyt y Mariana Yablón, se propuso tres premisas básicas: reintegrar el espacio libre de uso a la trama pública urbana, compatibilizar usos y tipologías, superando los fragmentos, y construir una identidad urbana barrial.

El estructurador de la propuesta es, entonces, el parque lineal, que articula en 400 metros los principales usos del sector con distintas escalas: vecinal-barrial y metropolitana. Estas conviven sin interferencias a través de patios-plazas y parque con centro cultural, universidad y polideportivo existente, entre otros.

La identidad de la zona es otro punto que los autores rescatan con énfasis. "Existen dos referentes principales. La más reciente producción y arte audiovisual, y el arraigado Mercado de Pulgas, del que proponemos preservar su autenticidad, pero reestructurar su recurso físico e incorporar la feria ocasional del anticuario." Con respecto a la primera, la idea es crear un museo del cine y la televisión, y una sala permanente de cine al aire libre. Además, el proyecto favorece el uso para oficinas y comercios relacionados con la actividad audiovisual, conformando un verdadero parque temático.

Este parque lineal propuesto nace en una plaza semicubierta a la cual se abren el mercado y el centro cultural, y que se integra con la plaza Mafalda. Esta se reformula con actividades vecinales y un auditorio verde con una glorieta-escenario, que los proyectistas imaginan "al estilo de las barrancas de Belgrano". Sobre el lado opuesto de la plaza se ubica el centro para multicine, gastronomía y teatro.

"El programa va tejiendo la trama urbana con el recurso de un pentagrama en dos por cuatro, indican los proyectistas, que da ritmo al equipamiento y, especialmente, a los articuladores color que generan situaciones que potencian el recorrido y el encuentro mediante espejos de agua, sectores verdes, pérgolas y patios de juegos, alternando áreas pasivas y activas." La avenida Dorrego, propuesta como corredor de acceso, se regulariza mediante un retiro obligatorio con pérgolas en el frente.

El parque es recorrible en sus variantes vehicular, peatonal y en ciclovía, que integran un circuito con las plazoletas de la calle Matienzo. Se previó la restricción del tránsito vehicular sobre Concepción Arenal los feriados con el fin de facilitar los usos de recreación propuestos para el área.

La viabilidad de realización de esta propuesta se basa en una recodificación del sector, que dentro de los parámetros permite la construcción de 60.000 m2 para diferentes usos, para tratar de "revertir la fragmentación urbana con un proyecto identificable y reconocible, que estimule el uso del espacio público".

Criterios de evaluación

El jurado, integrado por los arquitectos Martín Marcos en representación del Jefe de Gobierno, Edgardo Minond por los participantes, Pablo Beitía en representación del organizador, Miguel Garaffa por la Fadea, Mario Linder por la Secretaría de Planeamiento Urbano del GCBA y el señor Carlos Blanco en representación de la Secretaría de Desarrollo Económico porteña, entendiendo que los trabajos premiados debían ser construibles con el presupuesto asignado y reflejar el espíritu público que impulsó el concurso, estableció criterios para la evaluación de los 48 trabajos recibidos por los asesores, arquitectos José Ignacio Miguens por la Sociedad Central de Arquitectos, Jorge Iribarne y Alicia Pérez Moralejo por el GCBA.

Entre los aspectos a evaluar, se ponderó la puesta en valor de Dorrego mediante el ensanche de veredas, los comercios, la forestación y el equipamiento urbano, para conformar un borde estructurado de la vinculación Chacarita-Cabildo, para atraer el interés del sector privado y disparar el crecimiento del área. También, se estimó apropiada la configuración de ejes alternativos a Dorrego en el interior del área para conformar una trama ordenadora y la vinculación de la plaza Mafalda con el Mercado de Pulgas, con el desarrollo de actividades que potencien el uso del espacio público. Con todas estas cualidades cumplen las tres propuestas seleccionadas y, en especial, la que cambiará la cara del Nuevo Colegiales.

Los mensajes del lugar

El estudio Manteola, Sánchez Gómez, Santos, Solsona, Sallaberry, ganador del segundo premio, interpretó con su propuesta los mensajes del lugar. Con sus colaboradores, los arquitectos Juan Pablo Rodríguez, Juan Manuel Maseda, Erica Doval, Matías Ragonese, y los señores Santiago Achi, Leo Buffa y Martín Varela, junto con la asesora paisajista ingeniera Verónica Fabio, entendieron la zona dentro de la morfología de la ciudad como una "suerte de plateau , de lago urbano donde el cielo, el sol y la tierra adquieren una dimensión diferente".

Aun hoy, el sitio guarda el registro físico de su pasado y permite la identificación de sus estratos históricos. Una de estas características es la traza del ferrocarril, el molino y los silos de Dorrego, el mercado y la chacrita de los Colegiales. A esta memoria se sobreimpuso la cuadrícula de la trama vehicular y de las manzanas no conformadas volumétricamente, pero que aportan su cuota de cielo y verde. La propuesta intenta mantener esta coexistencia y la dimensión espacial y temporal del lugar, trabajando sobre la base de la superposición de estratos que, en su transparencia, mantienen su identidad. Se reforzó su reconocimiento unitario y la creación de un centro focal con criterio de nueva centralidad cultural.

La ciudad como una obra abierta

El tercer premio, de los arquitectos Gerardo Caballero, Pablo Rozenwasser y Daniel Silberfaden, con Valeria Migueles como asociada y Ezequiel Cattáneo, Paola Romano, Florencia Vetcher y Pablo Fuentes como equipo de proyecto y Silvina Bianchetti, Alicia Busso, Gabriela Douce, Claudio Pangella y Anahí Sorbo como colaboradores, "se juega en el terreno de la incertidumbre".

Propuesta sin modelos, crece en el equilibrio que la misma realidad se ha encargado de desestabilizar, trabajando en contra de un orden y de límites precisos contra los que la ciudad misma está creciendo.

Y los proyectistas entienden la ciudad como una obra abierta , que no tiene modelos de intervención para sus huecos y donde la propia y discontinua fractura del damero fundacional es lo más próximo a una ley. Intervenir sobre ella, entonces, implica la acción táctica de una confrontación entre lugares, intereses, usos que se entrecruzan y diversifican dejando sólo fragmentos que buscan un punto de equilibrio propio por medio de la propuesta. En este caso, dicen los autores, "el objeto no será camuflar la situación no resuelta sino aprovechar lo específico de cada una, asumiendo la ineludibilidad de la función, fruto de la tensión entre lo particular y lo general".Y entienden que el tema principal de este proyecto radica en la celebración de la imposibilidad de fijar forma al objeto sin una reflexión previa que admita conjugar intereses de la ciudad y del propio sitio.

La sólida trayectoria de un equipo

Los autores del proyecto ganador de Nuevo Colegiales integran la firma Arquitectónika, dedicada al proyecto y construcción de obras de variada escala y destino. Acompañados en este concurso por Geraldine Ladino y María Elisa Díaz como equipo de proyecto y con Mariano Mamone, Pablo Rocella, Silvana Wloch y Roberto Goldstein como colaboradores, los titulares de Arquitectónika son autores también, por concurso, de la sede del Colegio de Abogados de la Capital Federal, sobre la avenida Corrientes y de su anexo en la esquina con Uruguay.

También cuentan con una extensa trayectoria en obras comerciales que incluye la remodelación de la sede central de las librerías Yenny-El Ateneo y sucursales, locales para distintas marcas (Kodak, Freddo, Gimo«s, entre otras) en shoppings y a la calle, oficinas corporativas, viviendas unifamiliares -por una de ellas recibieron el Premio Anual de Arquitectura del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos AIres el año último-, y edificios en propiedad horizontal. El estudio integral de la identidad corporativa es otro de los servicios que estos profesionales prestan a sus comitentes.

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