Luciano Cáceres: "Estoy solo, redescubriéndome"

Luciano Cáceres: fue concebido arriba de un escenario. ¿Será de ahí su gen actoral? Crédito: Gustavo Sancricca. Producción de Vicky Carrizo.

El director y actor argentino cumplió los cuarenta y hace un repaso de su carrera que incluye curiosidades como haber sido concebido en un escenario y haber vivido en un teatro.

3 de noviembre de 2017  • 14:53

A los 40, Luciano Cáceres está solo, redescubriéndose y muy enamorado de su hija. Y con una búsqueda concreta: sentirse más liviano.

P: Sos director, actor... ¿En qué estás hoy?

R: Estoy dirigiendo Pieza plástica en el teatro El Grito y el 2 de noviembre estrenamos Corralón, una peli independiente en la que trabajé como productor y actor.

P: ¿Te enojaste con la tele después de que levantaran Fanny?

R: No, para mí el éxito es lograr algo que me propongo, no lo define el afuera. Del resto, no dependo. El final de Fanny fue un golpe mediático, pero la página de Telefe duplicó su audiencia con el programa. Hoy las nuevas plataformas marcan una forma distinta de consumir contenidos.

P: ¿Cómo hacés para zafar del chusmerío? Porque lo hacés bastante bien...

R: Intento que no me toque. Comunico lo que quiero comunicar y mantengo mi vida privada al margen. No tengo la ansiedad del afuera.

P: ¿Estás saliendo con Julieta Nair Calvo?

R: No, eso lo inventaron porque le pongo muchos “me gusta” en Instagram. Pero la sigo porque me parece una mina muy talentosa, y trabajó con un director que es íntimo amigo mío. A mí llegaron a inventarme un romance con mi hermana, en la entrega de los Martín Fierro. Ponían “la morocha exuberante” y ¡era mi hermana!

P: Si tenés que definir esta etapa de tu vida, ¿experimentación o estabilidad?

R: Estoy reencontrándome conmigo, con mi deseo, con lo que tengo ganas. Después de estar en pareja, uno termina siendo un “combo”, y hay algo de lo personal que queda postergado. En mi próxima pareja pensaría en cómo hacer para seguir manteniendo lo que soy.

P: Es difícil estar en pareja y no ceder ...

R: Claro, uno tiene que ceder y negociar un montón de cosas, pero a veces la esencia te queda muy lejos, y cuando te diste cuenta, ya sos otro.

P: ¿Creés que el amor puede acabarse?

R: Soy de la teoría de que hay solo dos sentimientos: amor y miedo. Siempre estamos tratando de fluir en las relaciones, porque todo está dado para que así sea, pero cuando aparece el miedo, se generan alertas, desconfianza, y eso provoca odio. Yo no puedo sentir odio.

P: Los 40, ¿te cambiaron en algo?

R: Sí, siento los achaques del cuerpo, me duele la cintura y estoy más intolerante porque veo con más claridad. Ahora sé lo que me gusta y lo que no. Ya no me amoldo, quiero estar bien liviano.

P: ¿Quién sos, según los que más te conocen?

R: Según mis amigos, soy el chabón ansioso e hiperquinético, el que siempre está haciendo mil cosas. Según mi hija, Amelia, soy un parque de diversiones: está todo el día trepada a mí.

P: ¿Y en el amor, cómo sos?

R: Soy de sorprender todo el tiempo y muy atento a lo que necesita el otro. Por ejemplo, si decís: “Me gustan los astros”, te va a aparecer un telescopio.

P: ¿Extrañás darle todo eso a alguien?

R: No, tengo a mi hija, mis amigos y mi familia, y me estoy mimando mucho, queriéndome, que es importante para luego ver qué pasa.

P: ¿Qué hacés cuando estás con tu hija?

R: Estamos mucho al aire libre, trepamos a los árboles, cocinamos un montón, hacemos donas, pintamos y dibujamos. Para el Día del Niño me pidió una máquina de escribir. Me costó conseguirla, pero cuando la tuve, se la pinté de rosa, que es su color favorito. Me dijo que quería escribir obras y que yo las dirigiera.

P: Si tenés 15 minutos libres, ¿qué hacés?

R: Leo o miro una serie. Ahora estoy viendo Rush. Me gustan los “munditos” nuevos, como cuando estudié astronomía para componer un personaje.

P: Y vos, ¿en qué munditos estuviste?

R: Yo tuve muchas vidas, laburé de un montón de cosas, menos stripper... Fui ayudante de albañilería, cartero, laburé en un kiosco.

P: Sé que viviste en un teatro...

R: Sí, yo quería hacer teatro, entonces alquilé una casa grande, tiré las paredes para convertirla en teatro y en la cabina de luces estaba mi cama. Y también fui concebido en un escenario, ¿sabías?

P: ¡¿Cómo?!

R: Mi papá trabajaba en la Municipalidad, igual que mi mamá, y él además tenía un teatro. Me concibieron arriba del escenario. Me enteré a los 15 años, en un cumpleaños, cuando una prima me dijo: “Vos, de ser actor, no ibas a zafar...”. Estoy marcado a fuego con esta profesión.

P: ¿Por qué tu foto de perfil es la Virgen de Guadalupe?

R: No soy religioso, pero me pasa algo especial con ella, es una imagen que me da tranquilidad y que se me ha aparecido en varios momentos claves en los que no sabía cómo resolver. En mi casa hay varias; si me querés regalar algo, es eso. •

¿Qué te inspiró de esta entrevista? ¿Cuál es la frase que te impactó más? También date una vuelta por estas notas: ¡Bienvenidas a la comunidad! y Horóscopo de noviembre: ¿qué energías te van a atravesar?

TEMAS EN ESTA NOTA