Alfredo Coto: "La reforma tributaria tiene que ser fuerte para que vengan empresas"

Lidera el grupo familiar que tiene 18.000 empleados y ventas por $ 60.000 millones; en una entrevista exclusiva responde a todo: inflación, cambios laborales, macrismo y ex funcionarios
José Del Rio
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5 de noviembre de 2017  

La oficina de Alfredo Coto no tiene nada que envidiarle a la CNN. Su centro de operaciones está rodeado de pantallas. Allí puede conocer los tickets que se generan minuto a minuto, las imágenes de las principales sucursales y hasta la cantidad de gente que capacitó. El sistema muestra también las fichas técnicas en detalle de su equipo de 18.000 personas y cuenta también con un pronóstico vinculado al clima de sus ventas: si la pantalla marca nublado es que ese día no llegarán al objetivo, y si de pronto sale el sol es que los objetivos van camino a cumplirse. Todo en tiempo real. Las ventas proyectadas para este año son de unos $ 60.000 millones.

La mesa central es bastante más extensa que las de sus colegas supermercadistas y está rodeada por sillones que dan la idea de un microcine, del que participan sus principales directivos en reuniones diarias. Tiene también un micrófono con el que puede comunicarse con las sucursales y videos que muestran los últimos cortes de cintas. El único portarretratos que lo acompaña refleja una foto en blanco y negro de cuando hizo la colimba. Y tiene un changuito en miniatura en el que reposan sus lapiceras.

Allí es donde recibe a LA NACION, junto a Gloria, su mujer y responsable de Recursos Humanos del Grupo, además de ser su socia en la vida y los negocios. Ella lo acompaña y aporta datos concretos de la realidad de la empresa y del contexto de país. Después de muchos años de un perfil bajo se atreven a hablar y responden a todo: la reforma tributaria, la laboral, el macrismo, los ex funcionarios tras las rejas y hasta la posible llegada de Amazon, que, según dicen, podrá distribuir, pero no darles pelea en el terreno de "sus milanesas".

Alfredo Coto y su mujer, Gloria
Alfredo Coto y su mujer, Gloria Crédito: Silvana Colombo

-¿Qué cambió después de las elecciones en la Argentina?

-Creo que la crispación terminó. Puede ser que la gente esté buscando el cambio de verdad y que empiece una nueva era que va a durar años con buena administración del Estado, que es muy importante. También lo es la ayuda que tiene que tener la gente que no cuenta con tantos recursos. Ahora vamos a los problemas: en las reuniones que tengo con todos los políticos les digo que tengan cuidado, porque nosotros tenemos que traer a las empresas, y las empresas, tal como están las condiciones, no vienen.

-¿Por qué no vienen?

-Por los grandes impuestos; la verdad pensé que en el marco de los cambios iban a poner menos impuestos a las ganancias a las empresas que reinvierten. En este caso hubiera preferido una política de shock para atraer desembolsos.

-¿Qué es lo que le preocupa concretamente?

-Como persona grande estoy mirando que la tecnificación del mundo -no la globalización, sino la evolución- llevará a que donde tengas hoy 300 personas, en el futuro tengas 30. Eso es un tema. ¿Por qué va a venir a la Argentina alguien que tiene todo un proceso tecnificado, que además puede tener mejor oportunidad en otro país que simplifica el camino?

-El proyecto de reforma tributaria parece estar en ese camino...

-Yo creo que la reforma tributaria tiene que ser fuerte para que vengan empresas de afuera, porque, si no, no vamos a generar empleo. El empleo hoy está reducido a la tecnología y tenés que capacitar a la gente. Nosotros tenemos un colegio secundario en el centro de distribución; pensábamos que se iban a inscribir unos 40 empleados y fueron 500. Tenemos a la UCA, que capacita a gente que ya sobresale y que viene de abajo. Y el éxito más grande de Coto es que hemos formado de abajo hacia arriba a chicos que empezaban a los 18 años y que a medida que pasaban los años se iban formando con cursos de e-learning, Esos chicos con toda la fuerza son hoy los gerentes de los centros comerciales más grandes.

-¿Cree que es necesaria esta reforma laboral?

-Tiene que ser una reforma laboral con inteligencia. Porque cuando hablás y explicás todo esto, hay que ser inteligente; hay una manera de trabajar y se puede girar en 180 grados. Me aplican la palabra gradualismo y ese gradualismo puede ser negativo. Ponele un poco menos de gradualismo para que vengan inversiones de afuera. Porque yo estoy trabajando más y estoy con la misma gente, tecnificación e inversión mediante. Tenemos que traer las máquinas y tiene que haber más eficiencia.

-¿Cómo incide la globalización?

-Estamos globalizados, no podemos ponerles freno a todos para proteger la industria; creo que es un ciclo complejo porque hay que generar trabajo a través de dar grandes posibilidades para que las grandes compañías se desarrollen en el país.

-Paolo Rocca, número uno del Grupo Techint, se mostró preocupado en el Coloquio de IDEA por la economía del conurbano bonaerense, que en la última década se reflejó en la falta de empleados capacitados y en la cuestión de la droga como un fenómeno complejo de resolver...

-(Se suma Gloria). Es terrible ver la cantidad de chicos que se drogan, realmente es terrible. La falta de formación, combinada con la falta de pertenencia y la falta de acostumbrarse a trabajar. Se perdió la cultura del trabajo y los chicos, al no ver a sus padres o abuelos trabajar, perdieron ese hábito. y lo peor que nos pudo haber pasado como país es haber permitido que entre droga y de la más baja, porque a los chicos les cuesta mucho salir del pegamento, de lo que rascan en la cacerola. Para mí eso es lo más grave que hay.

-¿En qué lo ven concretamente?

-Antes entraban 10 cadetes que terminaban el secundario y se los formaba. Ahora vimos la necesidad de capacitar. En el medio, el flagelo es que hay gente a la que es muy complicado traer al mundo real, pero las empresas somos responsables de colaborar. Hay que dialogar con los sindicatos y hay que hablar también de la productividad.

-¿Cuál es su visión sobre la industria del juicio laboral?

-Le hace mucho daño a la Argentina. Existe una cantidad de leyes de un proteccionismo mal hecho, que llevan a muchas pymes a la quiebra.

-¿Cómo ve al presidente Macri?

-Veo no sólo al Presidente, sino a todo el conjunto, incluso a gente de la oposición, en un clima de paz pocas veces visto en el país. Eso me genera ilusión.

-¿Terminó la grieta?

-No, la grieta no terminó. Lo que terminó es la crispación. Está todo el mundo esperando a ver qué se puede hacer. Hay muchos empresarios con ganas de hacer cosas y el Estado tendrá que ayudar. Estados Unidos tiene algo que es muy importante: te dicen que estás despedido pero seguís cobrando, porque hay un banco de compensación. Eso hace que una pyme pueda tener 100 personas porque agarró un trabajo muy grande, sin arriesgar su empresa y también que la gente no quede en caída libre si la situación empeora.

-¿Qué le falta al Estado argentino?

-La conectividad de todas las provincias con las partidas, con los impuestos que hay que rendir; tiene que quedar todo tecnológicamente bien armado. Van a tardar años, pero si eso ocurre vamos a tener un gran país, lo digo como una persona que está más saliendo que entrando, lo digo para los que vienen atrás. Nosotros somos arcaicos en la administración del Estado. Se lo puedo decir a cualquier político, que no se va a enojar porque están trabajando muchísimo, y lo digo con mucho orgullo, porque Daniel [Padín, cabeza de sistemas de Coto] está ayudando a conectar el Estado describiéndoles cómo trabajamos.

-¿Qué opina de ver a ex funcionarios presos, como Julio De Vido, o a la ex presidenta bajo la lupa de la Justicia?

-Me da lástima porque, evidentemente, ahí no funcionó la democracia. Si la democracia hubiera funcionado mejor y si hubieran hecho una administración del Estado más coherente cuando teníamos la soja a 1000 [dólares] hubiéramos avanzado más. Mucho más. Ahora resulta que tenemos 50% de la economía informal y 50% formal. La economía formal es el zoológico, que son los grandes retailers más algunos chicos que cumplen muy bien. A veces nos echan la culpa de que tenemos mayores precios, ¿no se dan cuenta de que hay un 50% en el medio de economía informal?

-La inflación sigue siendo el principal problema...

-En un país sin moneda no hay nada. Si voy a Estados Unidos o a España hago un presupuesto a 30 años y lo tengo, y después veo cómo saco un préstamo a tres años y cómo voy pagando. La gran diferencia es que acá tenés un crédito y te puede subir los intereses, te sube el dólar, te baja el dólar, eso es lo complicado. El tema es cómo nosotros podemos hacer un país creíble, para que puedan venir grandes compañías del mundo que producen y generan impuestos y trabajo. Son economías formales que no se tienen que ir, tienen que venir. Hoy los supermercados estamos adentro de un zoológico, donde nos van a mirar todos y es bueno que lo hagan, pero si en el medio hay gente que trabaja de otra forma, es injusto. Muchas veces hablan de nosotros como los villanos y de los cinco balances de las firmas internacionales de supermercados, tres perdieron plata.

-Es optimista respecto del futuro de la Argentina...

-Somos optimistas siempre. Me da tranquilidad que vengan los políticos, los ministros a pedirnos ayuda a las compañías tecnológicas como las nuestras. Las compañías están ayudando mucho en la parte informática; piden ayuda y están logrando algunas cosas, no en la velocidad que se debe porque es muy complejo.

-Le preocupan los cambios de hábito de los consumidores y la llegada de competidores como Amazon...

-El consumo está cambiando y eso es la competencia. Si somos eficientes prevalecerá el que pueda tener una idea mejor y ahí salen las ideas del hipermercado con sectores especializados, o la evolución de Coto digital donde lideramos las ventas. No le tenemos miedo a la llegada de Amazon. Porque una cosa es mandar productos en general y otra, conocer la fórmula. Los miramos pero habrá que esperar para ver cómo hace Amazon para que a los argentinos les gusten sus milanesas. Hay una diferencia: Yo los conozco.

Minibio

Ocupación: Empresario, dueño de Supermercados Coto

Cantidad de sucursales: 125

De ayer a hoy: Junto a Gloria, su mujer, son los primeros en llegar y siempre están conectados. Los planes para el futuro incluyen aperturas, exportaciones de carne y proyectos de real estate. Apuntan a la tecnología para los nuevos formatos.

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