Marcela Morelo: “Desde que llegaron mis hijos cambió todo; es como haber sacado un ticket para otra vida”

La cantante cierra sus primeros veinte años de trayectoria con Los 20 de Morelo, una recopilación de grandes éxitos; en lo personal vive un excelente presente familiar: con su marido adoptó a tres chicos
Cecilia Martínez
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7 de noviembre de 2017  • 00:05

Dos décadas pasaron desde que vio la luz Manantial, el primer disco de la cantante y compositora Marcela Morelo . Veinte años y una decena de producciones discográficas que regalaron al repertorio latino un nutrido puñado de hits como “Corazón salvaje”, “Una y otra vez”, “La fuerza del engaño” o “Para toda la vida”. Estos temas, junto a otras quince de sus canciones más conocidas y a una nueva composición, integran Los 20 de Morelo, su primera recopilación de grandes éxitos. En una etapa marcada por su reciente maternidad, la artista reflexiona sobre su inseparable compañera, la música, y se siente plena por el camino recorrido. Por los pasillos de Sony Music, su discográfica, a la cantante la saludan, la abrazan. Tiene en mente nuevas canciones, destaca las bondades del dueto en las colaboraciones entre artistas y dice que hay algo que no descuida jamás: su voz alegre.

-¿Cómo fue la elección de los temas de Los 20 de Morelo? ¿Se hicieron nuevos arreglos?

-No, las canciones no están reversionadas. En 2007 hicimos un disco en vivo con versiones, más acústico y diferente, y con mi productor (Rodo Lugo, que es también su marido y pareja desde hace 20 años) y con la compañía decidimos hacerlo con las versiones originales e incluir un tema nuevo. Y elegimos las canciones más conocidas. Además, hasta ahora no tenía un disco de grandes éxitos. ¡Los manteros habían hecho uno, pero nosotros no! Entonces dijimos: hagamos uno. Me pareció buenísimo tener en un solo disco un montón de canciones de varias épocas en sus versiones originales, que es como la gente las tiene registradas.

-¿Cómo nació el tema nuevo, “No voy a cambiarte”, que cantás a dúo con el mexicano Carlos Rivera?

-Surgió la idea de un dueto y surgió él, le mostraron la canción, que es un tema mío, le gustó y la grabó estando en Madrid. Fue un lujo. Todavía no lo conozco personalmente ni conocía tanto su carrera, pero es impresionante y le sumó muchísimo a la canción porque tiene una voz muy melodiosa. Cuando escuché la segunda frase que grabó, me puso los pelos de punta. Es un honor. Y estamos viendo de grabar un video juntos y esperamos vernos en algún show.

-¿Qué fuerza tiene este recopilatorio que condensa tantos hits de tantos años?

-Fue difícil elegir el repertorio porque por más que yo sé cuáles son las canciones más conocidas, el seguidor tiene otro repertorio en la cabeza. Creo que el disco tiene mucha fuerza y, para el que no me conoce tanto, pienso que está bueno que encuentre canciones que por ahí registra pero que quizás no sabía que eran mías. Para mí fue fuerte porque me tuve que sentar y ver disco por disco, pensar: cuánto repertorio hicimos, tomar conciencia de todo lo trabajado.

-¿Cómo fue ese proceso de revisión de tu obra?

-Me hizo re bien. Es como decir, listo, llegué a esta etapa, ahora comienza una nueva. Ahora me sentaré a hacer otro disco.

-¿Y cómo querés encarar esa nueva etapa?

-Aún estoy con esta pero me encanta pensar en que me sentaré a hacer canciones: a imaginar, borrar, poder hacer, poder no mostrarlas nunca, sentirme orgullosa de lo nuevo. A ver qué sale. Tengo algunas cosas escritas, pero nada definido aún.

-¿Seguirán siendo canciones de amor o habrá otro enfoque para este nuevo momento de tu vida (Marcela y su esposo acaban de adoptar a tres nenes) y de tu carrera?

-Estoy en otra etapa de mi vida, es verdad, y es cerrar una etapa de veinte años dedicados plenamente a la música. Ahora me está tocando también ser madre, aunque no quiero dejar la música, todo lo contrario, tengo mucho incentivo.

-Participaste en muchos duetos, ¿en qué pensás que radica el atractivo de compartir el canto en escena?

-Las colaboraciones entre artistas son siempre enriquecedoras y hoy en día todo el mundo hace duetos, es lindo cuando se unen las voces. Me parece saludable para la música. Es la época de los duetos y está buenísimo.

Crédito: Ignacio Sánchez

-¿Con qué artista te gustaría compartir uno?

-Con Juan Luis Guerra, lo admiro mucho. Ojalá se dé.

-¿Qué duetos recordás con mayor cariño?

-Con Abel Pintos, con la canción “Aventura”. Cuando él la compuso, me dijo que pensó en mí para cantarla. Uno graba las canciones y después pasan muchas cosas. Por ejemplo, hace tres semanas fui a cantar con Abel a Córdoba o recibo mensajes del público: Marce, estamos en el recital de Abel y estamos esperando que ojalá cuando venga “Aventura”, salgas vos. Cuando canto con él, es magia lo que pasa. También fue muy lindo cuando grabé un tema mío con Daniela Mercury, una artista tremenda; con Bahiano, y, por supuesto, recuerdo especialmente cuando canté con Mercedes Sosa.

-¿Cómo fue el encuentro con Mercedes?

Con Mercedes fui yo la lanzada. Me invitaron una tarde a tomar el té, ella hacía unos tés con cantantes, y un día fui, y antes de tomar el té y de comer un montón de cosas ricas que hacían en su casa, me empezó a contar que estaba haciendo un disco de duetos. Pero claro, me decía que eran muchos artistas y que a veces, con las agendas de todos, era complicado. Entonces yo le dije: si se te cae alguien, yo estoy acá. Y me dijo: me gusta la idea, mandame una canción. Entonces hicimos un tema nuevo y también le mandamos “Jamás te olvidaré” y eligió éste, por la letra, porque le hacía acordar al momento de su exilio, a la soledad que sintió en ese momento. Con Mercedes pegamos una onda impresionante.

-¿Qué te gustó particularmente de ella?

Que era muy cercana, muy cariñosa. Después ella se enfermó y me mandaba unos mensajes amorosos. A pesar de que tuvimos pocos encuentros, yo aprendí mucho de ella. Y como cantante ha sido única, con esa voz que anda por el mundo, que no muere jamás.

-¿Cómo es tu vínculo con Abel, con Luciano Pereyra, con la Sole y con esta generación de artistas que también se nutren y fusionan el folklore?

-Los adoro. Salimos todos de la misma época y en ese entonces íbamos todos a cantar a los shows de los otros. Y a lo largo de los años, todos fuimos experimentando nuestros caminos.

-Empezaste a cantar a los siete años, ¿cómo fue tu crecimiento profesional?

-Empecé con siete años, menos mal que me fue bien, porque sigo haciendo lo mismo, y grabé mi primer disco a los 33, después de haber hecho un montón de cosas. Éste es un trabajo de todos los días, como todos los trabajos. Todos los días hago algo para mi trabajo, para mantener mi voz bien, ahora estudio canto más que nunca con una profesora. Hace años que tomo clases. Para tener la voz bien, hay que estudiar. Ésa es una de las cosas que me dijo Mercedes Sosa. Me dijo: «cantante que no estudia, tiene muy poco camino por recorrer». Ella estudiaba mucho y eso me quedó muy marcado. Tengo una maestra de canto y una fonoaudióloga, y hago muchos ejercicios.

-¿Sentís cambios en tu voz con el paso del tiempo?

-Y sí, es que en veinte años canté mucho, nunca me imaginé que iba a cantar tanto. La voz tiene como una rutina de deportista. Para mantenerla bien, para mantener los agudos, los medios, los graves y la voz joven, ya que uno puede seguir creciendo pero su voz puede seguir sonando como antes, para eso hay que estudiar. Yo entreno para poder salir a cantar. Por otro lado, adoro el charango, es el instrumento más compañero del planeta, melancólico y a la vez fiestero, me lo llevo a todos lados.

-¿Cuáles son las mayores alegrías que te regaló la música?

-Muchas. Me impactó mucho la repercusión que tuvo mi música en España desde el primer disco. No entraba dentro de mi sueño pero recuerdo en el primer viaje llegar y ver afiches con mi cara y decir: qué está pasando. Fui muchas veces durante muchos años, toqué en la plaza de Las Ventas en Madrid y en otras plazas de toros de España, hacíamos giras, tocamos con Ketama. Y de ahí, a Italia.

-¿Cómo vivís la llegada de la maternidad tras la adopción de tus tres hijos?

-Hace diez meses que llegaron a casa y cambió tanto todo que es como haber sacado un ticket para otra vida. Ellos son increíbles. El otro día, la de seis, la del medio, me dijo: ¿te gustan los hijos que te tocaron? Y casi me muero, los mejores, le dije, y le pregunte: ¿y a vos te gustan los papás que te tocaron? Los mejores, me dijo. Estamos en un afianzamiento del amor total, no nos mueve nadie de esta familia que estamos armando. Ellos están felices y nosotros también.

-¿Cómo es la rutina en la casa?

-Hace veinte años que vivo a 50 kilómetros de Buenos Aires, en Pilar. Tengo mi casa en la planta baja y el estudio arriba, o sea que no me puedo desenchufar mucho, y mi marido está produciendo a otros artistas que son amigos y entonces hay música permanentemente. Mi rutina cambió un poco ahora con la llegada de los chicos pero la música siempre está en el medio.

-¿Escuchás lo nuevo del folklore y el folk electrónico?

-Escucho de todo. Folklore electrónico no escuché, pero suena lindo. En los festivales de folklore hay unos chicos jóvenes que tocan espectacular, que hacen una especie de fusión también y que cantan y componen divino. En los festivales se ven cosas excepcionales. Y también están los más tradicionales: Los 4 de Córdoba, Los Manseros Santiagueños, el Dúo Coplanacu, que siempre querés escucharlos. Y después está La Sole, que también es súper folklórica pero te tira una balada y la quema; o Abel, que quizás está ahora en otro estilo pero que te canta una zamba y te morís de amor, lo mismo que Luciano. Está más abierto el folklore y los artistas tradicionales también lo están, es inevitable.

-¿Qué grupos o artistas te gustan?

-Me gusta mucho Carajo y a veces me encuentro a los chicos y les digo: los quiero ir a ver. El otro día fuimos a ver a Jorge Drexler y es buenísimo lo que hace. No tengo prejuicios para la música.

-¿Qué sentiste cuando oíste por primera vez a la hinchada de Racing usar la música de “Una y otra vez”?

-Adoro a los de Racing, imaginate, los veo en Youtube cantando y quiero conocer al tipo que hizo la letra. Siempre lo digo, quién fue el de la idea, me mata. Eso no lo podés manejar, que una hinchada elija un tema, le cambie la letra y lo cante desaforadamente. Y los de Independiente le cantan la contra con esa misma canción. Varias veces me la cantaron los de Independiente, aunque yo soy de Lanús.

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