El "verde" también es un patrimonio

Graciela Melgarejo
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15 de noviembre de 2000  

Doctora en Filosofía y Letras y en Historia del Arte, Sonia Berjman es la flamante vicepresidenta del Comité Internacional de Jardines Históricos-Paisajes Culturales: su misión actual es organizar, para octubre de 2001, la próxima reunión mundial del organismo y un seminario para profesionales de distintas disciplinas. "El comité depende del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) y de la Federación Internacional de Arquitectura Paisajística (IFLA)", aclara.

-¿De qué se ocupa este comité?

-Tanto de Versalles como del valle de Viñales en Cuba; es un campo muy amplio el que tenemos. Fue creado en 1968, y hace 4 años se creó el comité argentino. Hasta hace muy poco, éste era un comité europeo ; hoy, a partir de la reunión de Nápoles, en septiembre último, además de mí, hay tres representantes latinoamericanos (la argentina Mabel Contín, un mexicano y un uruguayo), un chino, un africano, un norteamericano y un canadiense. La próxima reunión en Buenos Aires será la primera que se hace en América latina.

-¿Cuál será el tema del seminario?

-Es sólo para profesionales, para que conozcan la temática de la restauración y de la conservación de los jardines históricos y paisajes culturales. Abarcará a historiadores, historiadores del arte, geógrafos, arquitectos, urbanistas, funcionarios de nivel ejecutivo, docentes universitarios, agrónomos, sociólogos, economistas urbanos, periodistas especializados, etcétera. Y los fotógrafos, que son fundamentales, porque si no se documenta fotográficamente la especificidad de ese patrimonio, lo perdemos.

-¿Cuál es el patrimonio verde y quién debe ocuparse de él?

-Una plaza: una obra de arte que hace un artista, que es el paisajista, en combinación con la naturaleza. Una obra que nunca se acaba, que está en constante transformación. Ese artista, ese paisajista, tiene que tener una gran visión de futuro porque va a dejar el lugar para que el árbol crezca, para que se combinen los colores. Y los que se ocupan de esto debe ser gente sumamente especializada en la conservación y restauración del patrimonio verde . Es una carrera totalmente distinta de la de paisajista.

-¿Y el patrimonio verde argentino?

-Está a la altura del de Europa: el Palacio San José es como Versalles, y el parque Tres de Febrero vale tanto para nosotros como el Bois de Boulogne. Pero, ¿qué es lo peor que le puede pasar a un parque? Lo que hicieron con el Tres de Febrero: la pérdida de la integridad territorial . Ocupaciones, concesiones legales, concesiones ilegales, usos no compatibles, disgregaron la globalidad territorial y llevaron a la pérdida del diseño original . Un parque es un cuerpo viviente, no se puede seccionar.

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