El Chango Spasiuk se mete en el mundo de la electrónica

El Chango Spasiuk tocando polcas junto al productor electrónico Chancha Vía Circuito
El Chango Spasiuk tocando polcas junto al productor electrónico Chancha Vía Circuito
El músico folklórico se unió con el productor electrónico conocido como Chancha Vía Circuito para crear Pino europeo, un proyecto bailable que une el folklore del siglo XX con las tecnologías del siglo XXI;lo estrenan hoy, en el pista de Niceto Club
Gabriel Plaza
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1 de diciembre de 2017  • 00:10

En el espacio de la sala de ensayo lo que suena es una hipnótica y atractiva combinación de los pads electrónicos de Chancha Vía Circuito con el acordeón del Chango Spasiuk y la base que arman los dos percusionistas. Son los cimientos de un espacio musical nuevo: polcas, chotis, valses, dub, hip hop, loops, voces sampleadas de inmigrantes ucranianos y motivos musicales que formaron la columna vertebral del proyecto Polcas de mi tierra, que el año que viene cumple veinte años.

El disco que marcó un antes y un después en la trayectoria del Chango Spasiuk y se transformó en un documento antropológico vital de la región del litoral funciona de inspiración para su nuevo proyecto Pino Europeo junto al productor electrónico Chancha Vía Circuito. “Es el encuentro entre lo acústico y lo electrónico de forma orgánica. En Pino Europeo se funden ambos mundos”, define el acordeonista chamamecero.

El Chango Spasiuk pensó que tenía convertir ese material –grabaciones y recopilaciones de un siglo de la música anónima traída por los ucranianos a Misiones en el siglo veinte– en un disco del futuro. Hace un año y medio convocó al productor electrónico Chancha Vía Circuito, uno de los referentes de la escena digital folklórica y célebre en el mundo de las series a partir de su participación en Breaking Bad con su remix de “Quimey Neuquén” popularizada por José Larralde.

“Chancha simboliza este tiempo con nuevas herramientas. A través de su intervención Polcas de mi tierra, adquiere otra forma musical”.

Hoy, a las 21, en Niceto Club (Niceto Vega 5510) estrenan este proyecto bailable con una estética nueva que combina dos universos musicales equidistantes: el acordeón y las máquinas. “El gran trabajo fue fragmentar todas las melodías y generar nuevas texturas con los colores de sonidos de la naturaleza o las voces de inmigrantes ucranianos como mi tío Marcos y mi madre. Es como meterte en ese viaje y a la vez que te invite a bailar”.

El nombre Pino Europeo surgió de un relato oral incluido en Polcas de mi tierra, donde se habla de la transformación de unos cajones de pino que habían llegado de Europa hasta Aspóstoles, el pueblo misionero donde nació el Chango Spasiuk.“Primero fueron cajones de armas, después la madera se usó para hace una cuna y el mismo material se utilizó para construir un violín. Por eso, el proyecto se llama Pino europeo. Es mostrar como las cosas se pueden resignificar todo el tiempo”.

Las polcas rurales del siglo pasado terminan transformándose en músicas del siglo XXI. En el ensayo, Spasiuk y el productor electrónico arman un collage sonoro que suena a Europa del Este y a tropicalismo misionero. A veces Chancha Vía Circuito interfiere la canción con un pedal de efecto que le pone al acordeón, o dispara sonidos de pájaros y voces, que salen de su computadora.“No quería que las polcas sonarán como algo que quedó obsoleto. Para mí combinar estas polcas con un hip hop es fuerte. Es jugar un rato, pero haciéndolo en serio”, apunta Spasiuk.

Hace diez años que el Chango tenía este proyecto en su cabeza. “Lo que pasa que no encontraba la persona para hacerlo”, dice el acordeonista. Pedro Canale, el nombre real detrás de Chancha Via Circuito y figura del tropical bass a nivel planetario, resultó el compañero ideal para este viaje. “No es la música que se escuchó en mi casa aunque recuerdo que mi abuela paterna vino de Ucrania”, admite Pedro.

El productor electrónico que basó su trabajo estético en la cumbia del conurbano y el sonido folklórico de los Andes – plasmado en los discos de estudio Rodante (2008), Río Arriba (2010) y Amansará (2014) – encuentra en la alianza con el Chango Spasiuk un territorio común. “Si bien yo caminé por otros terrenos musicales y lo que hace el Chango está teñido de otros paisajes y colores, la esencia es la misma. Los sentimientos y las emociones detrás de esas melodías y ritmos son de naturaleza humana. Hay un denominador común, que uno lo descubre cuando profundiza en la música. Desde ese lugar hay una conexión muy fuerte con el Chango”.

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