Jack Ma: el "loco" que levantó un gigante imbatible

Su historia previa a alibaba está marcada por fracasos; en buena parte por eso, el ejemplo del multimillonario chino es una guía en el cielo de los emprendedores
Sebastián Siseles
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15 de diciembre de 2017  

Pocas historias de emprendedores de nuestro tiempo son tan fascinantes y dignas de imitar como la de Jack Ma, el fundador y CEO del gigante del comercio electrónico Alibaba. En el mundo del emprendedorismo, él es equiparable a Bill Gates, Mark Zuckerberg o el fundador de Tesla Motors y Paypal, Elon Musk, un verdadero referente global.

Fuente: AFP - Crédito: Moang Dinh Nam

Profesor de inglés de Hangzhou, China, Ma fundó Alibaba en 1999 en su departamento en Hangzhou, tras haber sido rechazado -lean bien- en más de 30 trabajos diferentes. Visto así, es realmente una paradoja que este hombre cuyo patrimonio personal está estimado en 25.000 millones de dólares hoy emplee a más de 50.000 personas en el mundo.

Con Alibaba.com, que se convertiría en pocos años en un gigante global, se propuso la misión de crear una empresa que perdurara 102 años. ¿Por qué 102? Con esa declaración, estaba dejando claro que no estaba fundando una start-up para venderla, hacerse de unos millones y retirarse, como ocurrió con muchos emprendimientos de la primera oleada de Internet. No, con Alibaba él pretendía subsistir en el tiempo. Un hito que pocas organizaciones pueden lograr, menos en este sector basado en modelos de negocios y sistemas creados para alcanzar sustentabilidad a largo plazo. Era una rara avis, un emprendedor que llegaba para quedarse.

Con fracasos además en el universo educativo -la etapa previa a Alibaba podría también llevar el rótulo de "loco", término que su padre utilizó para referirse a sus arriesgadas ideas-, el propio Ma contó que reprobó el examen de ingreso a la universidad dos veces cuando se graduó y que aplicó a Harvard 10 veces sin éxito, aunque más tarde se propuso en la misma casa de estudios como profesor. Además, cuando fundó Alibaba, los fondos de inversión de Silicon Valley rechazaron su pedido de financiamiento inicial, pero el mismo año consiguió para su compañía cinco millones de dólares -y rápidamente se financiaría con 82 millones en 2004, saldría a la bolsa en 2007 en Hong Kong y en 2014 en Nueva York, con rendimientos positivos.

Ma siempre se apegó a su mantra: paciencia y perseverancia. "Sin paciencia no podrás alcanzar ni una fracción de tu verdadero potencial, ese que un día hasta podría cambiar el mundo -añadió-. Nunca te des por vencido. Hoy es difícil, mañana va a ser peor, pero el día después de mañana saldrá el sol".

Que todo emprendedor con agilidad y visión, pero principalmente con paciencia y perseverancia, podrá así construir un imperio desde el cuarto de un departamento en un lugar remoto del mundo, sin que le importen los fracasos pasados. Ese es el ejemplo que, como pocos, inspira Jack Ma.

Del editor: ¿por qué es importante? En mayo, el dueño de Alibaba, de 52 años, visitó Buenos Aires y dio una charla a emprendedores locales convocándolos a enfrentar los desafíos en el país.

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