Una chacra en Uruguay donde el agua es protagonista

Esta casa minimalista tiene un contexto muy verde que le da color y aire; un refugio de paz muy cerca de Punta del Este
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27 de diciembre de 2017  • 00:34

El contexto: comenzaba a construirse la imponente casa de estilo minimalista -diseñada por el arquitecto Guillermo Gil-, con una vista infinita hacia Laguna del Sauce, en Uruguay, de paisaje quebrado y suelo de tosca y arcilla. Un largo camino de entrada a la chacra, con montes de diferentes especies, creaba suspenso hasta llegar al parque, donde el punto final y protagonista del recorrido sería la vista a la laguna, con sus anaranjados atardeceres y un horizonte con lejanas siluetas de sierras.

La idea rectora del diseño fue acompañar ese recorrido, creando sectores de interés que bloquearan la vista al agua y aumentaran el suspenso, y con un gran patio formal de entrada, para ingresar finalmente al parque que rodea la casa.

Revista Jardín
Revista Jardín Crédito: Inés Clusellas

En la primera etapa se trabajó en las áreas más alejadas de la construcción, con la colaboración de Anthony Archer-Wills, el gran experto mundial en jardines de agua. Se comenzó con el estanque, que sería el primer punto de interés al llegar al parque:un gran espejo de agua en tres niveles contenidos por muros de piedra, que actúan como diques. Se construyó un sendero estilo zen en lapacho, que zigzaguea y recorre el estanque, abrazado por masas de papiros, lotos, nenúfares, equisetums y cañas de ámbar.

Hacia la casa, había un gran claro a cielo abierto, donde un grupo de árboles podía crear un nuevo punto para bloquear la vista, pero se decidió diseñar algo completamente diferente: una pradera de pastos naturales pincelada de color con cosmos, biznagas, verbenas, que rodea la figura de un majestuoso "zigurat" verde en memoria de Anthea Gibson. La escultura de forma espiralada llega a los seis metros de altura.

Detrás del "zigurat", la solemne casa minimalista de líneas rectas y puras.

Revista Jardín
Revista Jardín Crédito: Inés Clusellas

En el frente, un gran patio de diseño formal y simétrico, un cantero perimetral con salvias, dietes y pitosporum enanos acompañando un muro, y dos rectángulos a lo largo que encuadran el módulo central con líneas de boj, agapantos y seis olivos para crear ritmos de sol y sombras. En el eje del patio, tres rajas de agua marcan el camino hacia la puerta principal, y desde allí la laguna ya va asomando, haciéndose plena en la terraza principal.

La diferencia de niveles entre la construcción y el terreno que desciende hasta la orilla se resolvió con suaves ondulaciones que imitan las redondeadas praderas en el horizonte. La vista central se dejó como una gran abra hacia la costa. Hacia uno de los lados se plantaron grandes masas de Pennisetum rupelli, que trazan líneas orgánicas con suaves movimientos, intercaladas con Pittosporum tobira 'Nana' y Eleagnus pungens para crear contraste con sus formas rígidas y elegantes, y esconder además una pequeña playa secreta entre grandes rocas.

Revista Jardín
Revista Jardín Crédito: Inés Clusellas

Finalmente, un gran muro azul con rajas -inspirado en el arquitecto Luis Barragán- contiene una pileta de borde infinito que da la sensación visual de ser una extensión de la laguna, y el mejor escenario para las puestas de sol.

Obra: Chacra privada

Lugar: Uruguay

Paisajismo: Pimi Pampillo

Superficie: 7 ha

Año de ejecución: 2010-2011

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