Guillermo y Máxima, dos intrépidos buceadores "sueltos" en el caribe en su viaje oficial a las Antillas Holandesas

Antes de lanzarse al mar, los reyes Guillermo y Máxima sonrieron para las cámaras. Llegaron al Caribe holandés para interiorizarse sobre la realidad de los miles de habitantes de su reinado, cuyas vidas cambiaron por completo tres meses atrás cuando el resonado huracán arrasó todo.
Antes de lanzarse al mar, los reyes Guillermo y Máxima sonrieron para las cámaras. Llegaron al Caribe holandés para interiorizarse sobre la realidad de los miles de habitantes de su reinado, cuyas vidas cambiaron por completo tres meses atrás cuando el resonado huracán arrasó todo. Crédito: Getty Images
En la segunda escala del viaje se calzaron trajes de neoprene y tanques de oxígeno. El gobierno de Holanda destinó 615 millones de euros de ayuda para las Antillas tras el devastador paso del huracán Irma
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6 de diciembre de 2017  • 13:36

Días atrás, los reyes de Holanda concluyeron su visita oficial por las islas del Caribe que pertenecen al reinado de los Países Bajos. Desde su llegada, Guillermo (50) y Máxima (46) recorrieron lugares devastados por el huracán Irma y dieron su presente en celebraciones locales, en las que compartieron las costumbres de sus habitantes.

El viernes 1, los soberanos visitaron el Parque Nacional de Saba y conocieron el trabajo de la fundación conservacionista homónima que trabaja desde 1987 para proteger los arrecifes de coral –entre otras especies marinas– y las aves que viven en las zonas montañosas que circundan el Monte Scenery.

Amantes del buceo y verdaderos expertos, Guillermo y Máxima recorrieron las profundidades del océano Atlántico y conocieron maravillosos tesoros marinos. Antes habían estado en la isla de San Eustaquio, donde participaron de festividades locales.
Amantes del buceo y verdaderos expertos, Guillermo y Máxima recorrieron las profundidades del océano Atlántico y conocieron maravillosos tesoros marinos. Antes habían estado en la isla de San Eustaquio, donde participaron de festividades locales. Crédito: Getty Images

Después de recorrer el parque terrestre, los Reyes pusieron rumbo hacia el conocido banco de Saba, donde se encuentra el atolón submarino más grande del océano Atlántico, y no dudaron en ponerse trajes de neoprene y tanques de oxígeno para conocer la riquísima diversidad marina que esconde el mar Caribe en sus profundidades.

Después de disfrutar de la experiencia, en la que se lucieron como buceadores avezados, Guillermo y Máxima visitaron la isla de Sint Maarten: allí fueron testigos de la catástrofe que vivieron sus habitantes hace tres meses y conocieron las medidas de reconstrucción de la zona aprobadas por el gobierno holandés, que recientemente destinó una partida de 550 millones de euros para la isla y otros 65 millones para las de Saba y San Eustaquio.

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