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Entre el boxeo y el surf: las tendencias más top de ejercicio en Nueva York

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. Crédito: Gentileza Lucía Fainzilber
Dime dónde y cómo entrenas y te diré quién eres; Un recorrido de Lucía Vilariño por las propuestas top de Manhattan demuestra que mover el cuerpo es más que un deporte
Lucía Vilariño
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9 de diciembre de 2017  

NUEVA YORK-

En Nueva York los gimnasios abundan casi tanto como los restaurantes. Las ofertas cada vez son más y para todos los gustos. Los gimnasios son rankeados y objeto de críticas tanto o igual que cualquier restaurante de moda, y las reservas para tomar una clase en el horario pico muchas veces tienen semanas de lista de espera. Lo que antes era simplemente una rutina para poder cumplir con la actividad física y estar en buen estado hoy se volvió un must para cualquier neoyorquino. Muchas veces, hasta puede transformarse en un lugar ideal para el networking.

En una ciudad que pareciera no tener un metro disponible, el ingenio y creatividad para reinventar espacios y transformar galpones o sótanos abandonados en los lugares más chic, es una de las grandes características que distingue a Nueva York. Por esto los estudios (así se los llama para darles una connotación de exclusividad) se vuelven famosos no sólo por su actividad física sino por su decoración y ubicación.

Algunos como Rumble (boxeo), Y7 studio (yoga) o Body by Simone (danza) son conocidos por ser elegidos por modelos de Victoria Secret, anzuelo que no falla para atraer más clientes. Pero no son los únicos, cuando de fitness se trata, Nueva York ofrece los spots más atractivos con una combinación de espacios diseñados y conceptos innovadores. Los más populares hasta cuentan con una línea de ropa propia de la mano de marcas deportivas como Nike, y son compradas por los clientes más obsesionados que las visten como si llevaran una camiseta de un equipo de fútbol.

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. Crédito: Gentileza Lucía Fainzilber

Los precios de las clases oscilan entre 20 y casi 50 dólares cada clase; estos valores, nada discretos, no afectan la demanda ya que la cantidad de membresías aumenta mes a mes. Es que ya no se trata sólo de quemar calorías sino de vivir una experiencia agradable, social e incorporar un hábito que abona al estilo de vida de cada uno. Y las opciones son muchas. Fui a probar cada una de las opciones, los apuntes de mi recorrido.

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. Crédito: Gentileza Lucía Fainzilber

Boxeo a media luz. Es uno de los deportes cada vez más elegidos por las mujeres. Rumble, un estudio dedicado a esta disciplina, utiliza la metodología de boxear a tu manera para tonificar el cuerpo. Una experiencia en un cuarto oscuro, con la música a todo volumen y donde cada ejercicio se ve proyectado en la pared. Tiene un circuito de ejercicios localizados y boxeo individual con bolsa propia rellenas de agua, lo cual hace que el impacto sea menor que el de las bolsas tradicionales. No se necesita tener experiencia previa sino mucha energía.

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. Crédito: Gentileza Lucía Fainzilber

Surfear en la ciudad. Aunque Manhattan no sea un destino destacado por sus actividades acuáticas, y quizás en un esfuerzo para que los amantes de la playa no extrañen, también hay clases preparadas para este tipo de prácticas como SurfSet, un estudio de ambiente playero con tablas de surf pero sin agua, o City Row, un estudio con máquinas que simulan el movimiento del remo.

Baile con estrellas. Body by Simone es un estudio de baile combinado con cardio de alta intensidad. Su dueña, Simone De La Rue, se convirtió en una celebrity que entrena a estrellas de Hollywood, como Tylor Swift, Anna Hathaway o Jennifer Garner, con quien me crucé minutos antes de arrancar la clase. Otro sistema innovador de baile es 305 Fitness, un estudio con DJ en vivo que marca los tiempos de la coreografía del entrenador. Los clientes no deben preocuparse por elegir al entrenador sino también al DJ que estará presente en cada sesión.

60 minutos extremos. La última novedad es The Fhitting Room, un ejercicio de alta intensidad con intervalos, que lo posiciona en un punto medio entre el crossfit y el bootcamp. Las rutinas cambian cada clase y acepta un máximo de 10 clientes por clase, con 2 entrenadores que siguen paso a paso el desempeño y corrigen errores. Al empezar parece intimidante, pero al terminar uno se sorprende de lo que puede lograr en esos 60 minutos.

Trampolín in/out doors. Bari Studio utiliza el trampolín (cama elástica) como única herramienta de entrenamiento en su metodología de ejercicio de resistencia, en el que a cada salto se le suma un movimiento para tonificar cada músculo del cuerpo. Cuando el tiempo lo permite, las clases se dictan en distintos spots al aire libre.

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