Le hacían bullying en el colegio y gracias a sus clases de teatro pudo sentirse mejor

Maca Mochón
Maca Mochón
Una joven cuenta, en primera persona, el maltrato verbal que sufrió durante toda su escuela primaria y cómo el arte fue el espacio en dónde se sintió valorada
Macarena Mochón
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7 de diciembre de 2017  • 16:49

"Tan linda, tan llena de vida y sin embargo se marchita con un simple no te quieren". Esta es una frase de la obra de teatro que escribí pensando en el bullying: una realidad que actualmente nos afecta a todos como sociedad de diferentes maneras. Esta frase representa, en gran parte, lo que sentía cuando era chica. Hoy con 21 años tomo conciencia de la importancia que tiene poder hablar sobre esta problemática.

Durante toda mi escuela primaria sufrí de bullying. Fueron miles de insultos como "fea", "gorda", que me dejaron una marca. Ir a la escuela era una tortura psicológica, me iba mal académicamente y me sentía completamente disminuida. Muchas de las situaciones que viví, aunque con el tiempo las fui borrando de mi memoria, afectaron a mi crecimiento personal.

Por suerte, siempre fui de contar lo que me pasaba: nunca me callé. Mis padres siempre estuvieron presentes y fui una nena muy contenida. Desgraciadamente, dentro de la institución escolar ningún profesor ni directivo, por más de que yo pidiera ayuda, se hacia cargo de la situación. Al contrario, muchas veces era hasta peor, porque me exponían frente a mis compañeros.

Cuando yo era chica, las redes sociales no estaban tan a flor de piel, y no era común que los chicos accedieran tan fácil como lo hacen hoy en día. Por eso no sufrí de ciberbullying. Finalmente, mis padres decidieron cambiarme de escuela, y a partir de ahí logre formar mis amistades y sentirme cómoda durante todo el secundario.

El teatro, un lugar de pertenencia

Pero lo que realmente me salvó, fue el teatro. El hecho de tener un lugar de pertenencia, donde me sentía cómoda , tenía amigos y era valorada; eso fue clave. Yo salía de la escuela y lo único que quería era ir a mis clases de teatro.

Hoy me dedico al arte con mucha pasión y agradecimiento por todo lo que me dio.

En el 2015 les propuse a cuatro compañeros de la universidad la idea de hacer una obra sobre el bullying. Ese mismo día comencé a escribir "En giro". Fue un proceso muy largo y de mucho trabajo e investigación en equipo. La licenciada María Zysman, quien en su momento fue mi psicopedagoga, nos apoyó desde el minuto cero. De a poco el proyecto fue creciendo, y se fue sumando más gente que confiaba en la propuesta.

Escena de la obra de teatro "En giro"
Escena de la obra de teatro "En giro"

Esta obra logró que me amigara con mi pasado. Me hizo entender que aquellas etiquetas que mis compañeros del primario me habían puesto, no me definían como persona. Me amigó con aquellos monstruos que tenía de recuerdos.

Hay que entender que quién hace bullying también necesita ayuda, y quien apoya las situaciones de violencia suele ser por temor y no por maldad. Y también que a veces todos somos víctimas y victimarios al mismo tiempo, casi como un círculo vicioso.

Hicimos 12 funciones en el teatro y ahora apuntamos hacer una gira por escuelas: creemos sumamente importante dar un espacio para que los chicos puedan pensar y reflexionar sobre el tema desde otro lugar. Por que el arte tiene ese don de transformar y en mí, definitivamente lo hizo.

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