Charla de pareja después del cine

Pablo Plotkin
(0)
9 de diciembre de 2017  

Es muy bella. Tiene una lentitud...

-Es tai-chi.

-Los poemas son lindos. Sobre todo el del final, el de la canción que le cantaba el abuelo: "¿Preferirías ser un pez?".

-Toda la película parece decir: "No importa lo que hagas, o de qué trabajes... La vida es otra cosa". El chabón es colectivero y no necesita más nada. Está completo.

-¿Te parece que está completo? Yo no lo vi así.

-No necesita más nada. Es feliz.

-Yo le veo una angustia, una búsqueda, una melancolía...

-Jajaja, no, ¡para nada!

-¿Y la relación con ella? Hay un vacío. Por momentos parece harto, a punto de explotar.

-¡No! La ama. Está feliz con lo que tiene.

-¿Te parece? No sé, está manejando el bondi y parece que pensara en escribir.

-¡No, nene!

-¿Y qué hace en el bar todas las noches, mirando el vaso de birra?

-Nada. Es feliz con eso. Es simple. Es un optimista.

-¿Un optimista? Jamás lo definiría así. ¡Ella es una optimista!

-Ella es una genia.

-No, es una hacedora.

-Sí, y vive como una genia. Todo lo que hace lo hace bien. Esos vestidos que se pinta, las cortinas, redecora la casa todos los días.

-¿Te parece que hace todo bien?

-¡Sí! Le pone amor a todo.

-Sí, eso sí, pero no es que todo le sale bien. Quiere ser una cantante de música country y no tiene idea de cómo tocar la guitarra. La tarta de repollitos de Bruselas y queso cheddar que hace, por ejemplo, parece estar fea.

-¡Jajaja, no importa! Vive en esa casucha de porquería y todo el día hace cosas lindas, todo el tiempo está cambiando. Es una artista.

-No, es una artesana. Él es un artista.

-Puede ser.

-Igual yo tenía un dato errado que quizá me condicionó un poco. Escuché a un boludo en la radio decir que Adam Driver era un colectivero que vivía en una ciudad donde no pasaba nada y que un día conocía a una chica en el colectivo. Entonces yo estaba esperando todo el tiempo ese momento. Creía que iba a aparecer otra mujer que hiciera estallar la crisis en la relación.

-¡No! ¡Pero qué boludo!

-¿Quién?

-El de la radio.

-Sí.

-Porque eso hubiera cambiado totalmente la película. ¿Quién dijo eso?

-No me acuerdo. Lo dijo antes del estreno. Probablemente habló de la película sin haberla visto. O por ahí yo estaba distraído.

-Ahora me da bronca. ¡Qué antispoiler!

-Sí. El japonés del final me encanta. Esa escena... Me hizo acordar al final de Ghost Dog, esa especie de samurái.

-No la vi.

-Ese "ha-ha" del japonés, ¿viste? Es como que le dice: "Yo sé que sos un poeta". Y el cuaderno en blanco que le deja es para que no duela tanto la pérdida de su viejo cuaderno.

-A él no le dolió tanto, creo.

-Pero es para que no nos duela a nosotros. Esa poesía perdida...

-Es algo más que eso. Viste lo que le dice antes de irse: "A veces las páginas en blanco ofrecen más posibilidades".

-Es así.

-¡Eeeh! Ahí viene la pizza. Brindemos.

-Feliz aniversario.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.