El señalador magnético, invento argentino

Soluciones sencillas para problemas cotidianos.
Soluciones sencillas para problemas cotidianos. Fuente: Archivo
Es un señalador magnético de página y renglón que fue creado por un joven de 22 años en 1995. De Quilmes al mundo, los Flaps consiguieron su patente en 2006.
Cecilia Acuña
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29 de diciembre de 2017  • 00:00

El insomnio

Sucedió durante una calurosa noche de verano de 1995. Bajo los designios del insomnio, Nicolás Di Prinzio decidió ponerse a leer con el objetivo de que lo venciera el sueño, pero no lo logró, al contrario, lo que pasó lo tuvo desvelado hasta el amanecer: el señalador del libro se cayó, Nicolás perdió el hilo de la lectura y en ese instante preciso surgió la idea: crear un señalador con imán que nunca se caiga.

La heladera

“En el primer momento descarté la idea, pero a los tres segundos me di cuenta de que podría ser un gran invento”, cuenta Nicolás, que por esa época atravesaba un tiempo creativo intentando encontrar soluciones sencillas para problemas cotidianos. Así que no lo dudó, corrió a la cocina de la casa y con ayuda de los imanes de deliveries de la heladera desarrolló el primer prototipo que un año más tarde terminó de perfeccionar.

Neuromarketing

Si bien el señalador se vende de manera individual en librerías, el fuerte de la empresa son los clientes corporativos. De acuerdo con Nicolás “Flaps es un fuerte vehículo de publicidad debido a la costumbre de leer antes de dormir. ¿Por qué? Porque permite que la marca impresa en el señalador sea lo último que vea el lector. Se trata de un momento científicamente comprobado por el neuromarketing de excelencia para la fijación de un mensaje”.

El amor

Antes de Flaps, Nicolás trabajaba en el comercio de su familia, con cinco locales que debieron cerrar en los años 90. Después comenzó a trabajar en un taller mecánico y más tarde en una rectificadora de motores de competición. Tanto el dueño de esa empresa como su familia fueron el sostén anímico y económico que permitió el desarrollo de los Flaps.

El mejor amigo del libro

La actual pyme familiar produce cerca de un millón de unidades por mes y mientras los Flaps ganan espacio, Nicolás no deja de pensar en otros inventos.

De Quilmes al mundo

Patentados en Estados Unidos en 2006 y en Argentina en 2007, los Flaps –así se llaman los señaladores– fueron desarrollados en el barrio natal de Nicolás Di Prinzio cuando tenía 22 años. El garaje de la casa de sus padres permitió que hoy los señaladores se vendan en todo el mundo.

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