A qué le tiene miedo María Eugenia Vidal como mujer, madre y funcionaria

En una entrevista exclusiva con LA NACION Revista, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires detalla sus temores más profundos
Javier Navia
José Del Rio
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17 de diciembre de 2017  

Con 44 años es la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, la más problemática y poblada de la Argentina, y mientras tanto encabeza todas las encuestas de imagen positiva entre la clase dirigente. Para muchos analistas, hoy es la candidata más firme a suceder a Mauricio Macri en la Presidencia de la Nación.

Sin embargo, María Eugenia Vidal también tiene temores como mujer, madre e incluso funcionaria: "No puedo superar cualquier situación que afecte la salud de mis hijos (Camila, de 17 años; María José, de 15 y Pedro, de 10). Eso es un miedo como mamá que todavía no pude elaborar".

Vidal afirma que vive las mismas preocupaciones de todas las madres bonaerenses: "Más allá de que Camila, María José y Pedro tienen medidas de seguridad adicionales, que otros chicos no tienen, por las razones que son públicamente conocidas y porque están expuestos a otros riesgos, aun así tengo la misma preocupación de consumo de alcohol, de exposición a las nuevas tecnologías. Me preocupan las mismas cosas que le preocupan a cualquier otra mamá: las personas que los puedan contactar en Facebook, el bullying. Todo eso que le pasa a cualquier mamá con un hijo adolescente".

María Eugenia Vidal:

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Al referirse sobre su rol como gobernadora, dice que se compromete "en serio". "Hacer más allá de lo que corresponde, mostrarle al otro que te importa, pero que te importa de verdad. Yo le digo mucho a mis funcionarios: ' si no les duele, es porque no les importa'. Y que te duela supone un costo personal alto, porque estás poniendo el cuerpo, la salud y el físico. Pero el día que no me importe, ese día sí tengo un problema", concluye.

Vidal, como varios ciudadanos, "hace muchos años" que va a terapia: "Lo mantengo y me ayuda y es un espacio también que me ha servido mucho en lo personal y en lo profesional. Hoy no pensaría en prescindir de eso, me parece que es un lugar necesario para mí, para mi salud mental, para este lugar y para el equipo".

Crédito: Ignacio Coló

Además, sostiene: "A veces uno tiene que parar para poder seguir pensando, para tomar perspectiva, para tener distancia Esta es una actividad muy intensa, a veces cuesta tomar distancia y revisar si uno está en el camino correcto, tener autocrítica, aprender. Hoy pensaba en algo: de los fracasos hay que aprender, pero también hay que aprender de las victorias, no de lo que uno hizo bien, sino de cuál es su verdadera dimensión, de no equivocarse, no creérsela".

La gobernadora también es devota de la Virgen de Fátima y confiesa que la fe ha sido su sostén en estos dos años, en situaciones difíciles. "Saber que todo esto tiene una explicación, no sólo porque nosotros hacemos, sino que tiene un sentido trascendente, a mí me ha sostenido mucho en estos dos años, sobre todo para atravesar momentos duros", revela.

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