La era de los autos híbridos

Consumen menos combustible porque combinan un motor naftero y uno eléctrico, no resignan potencia y hacen más placentera la conducción porque son más silenciosos
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15 de diciembre de 2017  • 00:01

Se suponía que a esta altura, bien entrado el siglo XXI, estaríamos en la era de los autos voladores. O por lo menos así lo imaginaba el cine hace más de 30 años. Y no: estamos tan lejos de ello como cuando Volver al futuro, la película que nos mostraba lo que creíamos avances tecnológicos factibles, se estrenó con gran éxito en todo el mundo allá por 1985. Hoy ya hay elementos como para suponer que la industria automotriz va más hacia el coche autónomo que hacia las autopistas aéreas. Pero en realidad nadie puede predecir a ciencia cierta qué tipo de movilidad tendremos en dos o tres décadas. Lo que sí parece estar bastante más claro es que, a nivel propulsión, estamos entrando en la era de los híbridos.

Son varios los factores que explican de alguna manera esta evolución tecnológica en la forma de mover un vehículo. En primer lugar, a nadie se le escapa que tarde o temprano el petróleo se va a acabar, por lo que es imperioso buscar otras formas de hacer mover un motor. En el auto híbrido, la energía eléctrica se complementa con la combustión para que el consumo de nafta sea menor. Pero más allá del agotamiento de algunos recursos naturales, o más bien justamente por esa certeza, el hombre ha tomado otra conciencia respecto del cuidado del medio ambiente. Y algunas automotrices, como Toyota, han decidido liderar el desarrollo de tecnologías ecológicas de avanzada que permitan en un futuro no tan lejano reducir a cero las emisiones de CO2. A eso aspira, por ejemplo, el Desafío Ambiental de Toyota 2050.

Hasta aquí algunas de las razones de peso que llevaron a algunas automotrices a buscar alternativas energéticas para sus automóviles, lo que derivó en la exitosa adopción de la tecnología híbrida. Pero esto no es todo, porque como veremos enseguida, los vehículos de este tipo también han mostrado un rendimiento superior en varios de los atributos que más convocan a quienes conducen: consumo, potencia, autonomía y experiencia de manejo.

Qué es un auto híbrido

Lo primero que hay que saber sobre un auto híbrido es que tiene dos motores, uno cuya fuente de propulsión es la nafta y otro que funciona en base a electricidad. Es decir que, contra lo que muchos suponen, no se trata de un "auto eléctrico", pues este no tiene ningún tipo de combustión interna. Y es más: no todos los autos híbridos se enchufan para cargar su batería. Algunos modelos, como el Toyota Prius, pionero en el uso de esta tecnología, generan la energía eléctrica solo a través del proceso de frenado y de la energía remanente del motor naftero. Es el propio auto el que se encarga de hacer un uso alternativo de ambos motores para lograr la máxima eficiencia. Por lo general, en la ciudad, donde hay aceleraciones y desaceleraciones frecuentes, el motor eléctrico trabaja más, pues la batería se está recargando constantemente. Y en ruta o autopista, echa más mano del combustible. Y todo sucede sin que el conductor deba preocuparse por el estado de la batería ni note la transición del motor eléctrico al naftero.

Mientras el auto convencional desperdicia como calor la mayor parte de la energía contenida en el combustible y la de la fricción del frenado, el auto híbrido aprovecha ambas al máximo, pues funciona en un régimen que optimiza la eficiencia energética y resuelve internamente cuál de los dos motores alimenta las ruedas para traccionar.

Las ventajas de tener un híbrido

Quienes ya han manejado un auto híbrido difícilmente lo abandonen. Y es que enseguida comprueban muchas de las ventajas comparativas de estos modelos frente a los autos convencionales y a los eléctricos. Una de las más notables es que consumen aproximadamente la mitad del combustible, aunque esto depende siempre de las condiciones y de la forma de manejo.

Mayor autonomía, la potencia que dan dos motores trabajando juntos cuando la situación lo requiere, gastos de mantenimiento más bajos (tiene menos desgaste en discos de freno y neumáticos por ejemplo), menos emisiones y una experiencia de conducción mucho más placentera por el silencio y la tranquilidad que le confiere su andar hacen de los autos híbridos un compañero mucho más adecuado para esta era.

El futuro será sustentable o no será nada. Toyota lleva más de cuarenta años perfeccionando el know-how híbrido y se comprometió a reducir el impacto ambiental de la fabricación y conducción de vehículos de acá a 2050. Por ello lidera el cambio de la manera en que nos movemos. Como el Doc Emmett Brown, pero de verdad.

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