Un hub del campo para potenciar proyectos Ag tech

Juan Manuel Barrero
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20 de diciembre de 2017  • 09:59

En una columna anterior señalábamos que un Hub articula a los diferentes actores que están inmersos en un mismo tema. En ese espacio, lo principal es colaborar para viabilizar ideas, soluciones y nuevos modelos de negocios. Ahora vamos a responder por qué el desarrollo de un hub del agro puede marcar la diferencia en la generación de proyectos innovadores para el sector.

Si nos referimos a un ecosistema emprendedor para el vertical agro, los diferentes actores (productores, inversores, aceleradoras, incubadoras, universidades, gobierno, emprendedores e instituciones intermedias) se encuentran atomizados. Individualmente se hacen esfuerzos y se logran avances, pero ¿cuánto más potente serían estos desarrollos si todos confluyeran en un mismo espacio? Teniendo como objetivo potenciar la comunidad Agtech, en 2018 se lanzará AgroStartup.

Hay tres razones para trabajar en red:

Las necesidades comunes

La intensificación de la producción para satisfacer la demanda global de alimentos, las nuevas tecnologías y las demandas de la sociedad en cuanto a trazabilidad de los alimentos involucran a actores diversos con intereses comunes. Ese ecosistema abarca a los emprendedores que están desarrollando soluciones con nuevas tecnologías, las universidades que se replantean sus programas, los productores que quieren continuar siendo el motor del desarrollo del país.

En un hub, estos actores, puestos a trabajar en un mismo espacio, pueden generar respuestas integrales a las necesidades objetivas satisfaciendo los intereses comunes.

Crear los intangibles para captar las oportunidades

En la Cuarta Revolución Industrial, las empresas exitosas serán las que aprovechen las oportunidades que nos traen las tecnologías exponenciales. AgroStartup apuntará a generar una cultura del compartir, de colaborar y de dar antes de recibir. Si bajo esta premisa, los actores de un ecosistema se vinculan entre sí, con las tendencias tecnológicas, el conocimiento y con las innovaciones de la industria irán agudizando la mirada para captar las oportunidades y potenciar la creación de empresas que den un salto cualitativo en la producción de alimentos.

De la heterogeneidad a la complementariedad

Los esfuerzos individuales realizados por diferentes actores de la agroindustria, son valiosos pero insuficientes. La industria de la tecnología tiene mucho que aportar al agro. Los problemas climáticos, las plagas, los excesos hídricos seguirán siendo problemas para los productores si las inquietudes no son compartidas con los emprendedores que pueden desarrollar respuestas.

Por eso un lugar donde los emprendedores puedan encontrarse con los que tienen los problemas, los investigadores puedan conectarse con las necesidades de la industria, las redes actuales del agro puedan seguir fortaleciendo su red y aportando toda su experiencia y conocimiento. En el hub las universidades pueden conectar a sus alumnos con este ecosistema, los gobiernos potenciar y acercar sus programas orientados a la etapa temprana y de mayor riesgo y las startups del interior del país y extranjeras conectarse con los diferentes stakeholders.

El autor es socio de Barrero & Larroudé

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