Francisco reclamó una solución de dos Estados al conflicto árabe-israelí

Tras la decisión de Trump, el Papa habló sobre la paz en Medio Oriente en su mensaje navideño; aludió a Venezuela
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26 de diciembre de 2017  

El Papa, ayer, al dar su bendición en la Plaza San Pedro
El Papa, ayer, al dar su bendición en la Plaza San Pedro Crédito: L''''Osservatore Romano

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco usó su mensaje navideño de ayer para llamar a una solución negociada de dos Estados que ponga fin al conflicto árabe-israelí, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump , agitó las tensiones regionales con su reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel.

Francisco habló del conflicto de Medio Oriente y de otros puntos de conflagración mundiales, entre ellos Venezuela, en su mensaje urbi et orbi, cuatro días después de que más de 120 países apoyaron una resolución de la ONU que instaba a Estados Unidos a revertir su decisión sobre Jerusalén.

"Recemos para que entre las partes implicadas prevalezca la voluntad de reanudar el diálogo y se pueda finalmente alcanzar una solución negociada que permita la coexistencia pacífica de dos Estados dentro de unas fronteras acordadas entre ellos y reconocidas a nivel internacional", dijo, en alusión a israelíes y palestinos.

Recemos para que [en Medio Oriente] se pueda alcanzar una solución negociada que permita la coexistencia pacífica de dos Estados"
Papa Francisco

"Vemos a Jesús en los chicos de Medio Oriente, que siguen sufriendo por el aumento de las tensiones entre israelíes y palestinos", dijo desde el balcón de la Basílica de San Pedro a 50.000 personas.

Fue la segunda vez que el Papa habló públicamente sobre Jerusalén desde la decisión de Trump del 6 del actual. Ese día, Francisco pidió respetar el statu quo de la ciudad, para evitar un incremento de la tensión en la región.

Los palestinos quieren que Jerusalén Oriental sea la capital de su futuro Estado independiente, mientras que Israel ha declarado toda la ciudad como parte de su capital "única y eterna".

En su mensaje navideño, Francisco también hizo alusión a Venezuela y pidió un "diálogo sereno".

"Confiamos Venezuela al Niño Jesús para que se pueda retomar un diálogo sereno entre los diversos componentes sociales por el bien de todo el querido pueblo venezolano", dijo Francisco.

El papa argentino también habló de los chicos sirios, "marcados aún por la guerra que ha ensangrentado ese país en estos años", y pidió que Siria se comprometa a "reconstruir el tejido social con independencia de la etnia o religión".

También hizo hincapié en los chicos de Irak, un país que "todavía sigue herido y dividido por las hostilidades" de estos últimos 15 años, y los de Yemen, "donde existe un conflicto en gran parte olvidado".

Fuente: Archivo

En referencia a la situación entre Corea del Norte y Corea del Sur, Bergoglio instó a rezar "para que en la península coreana se superen los antagonismos y aumente la confianza mutua por el bien de todo el mundo". El Papa también tuvo unas palabras para los migrantes, un tema que ya había abordado en su homilía de Nochebuena, la víspera.

"Vemos a Jesús en tantos chicos obligados a abandonar sus países, a viajar solos en condiciones inhumanas, siendo presa fácil para los traficantes de personas", afirmó.

Francisco también lanzó llamados para Ucrania y las minorías de Myanmar y Bangladesh.

En tanto, en Belén, en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel, la misa de medianoche tampoco escapó a las tensiones del momento en la región.

Confiamos Venezuela al Niño Jesús para que se pueda retomar un diálogo sereno entre los diversos componentes sociales por el bien de todo el querido pueblo venezolano
Papa Francisco

Pierbattista Pizzaballa, uno de los más altos dignatarios católicos en Medio Oriente, que celebró la misa, alentó a los cristianos "preocupados y quizás asustados ante la disminución de [su] cantidad", en una región en pleno tumulto.

En distintas regiones de Siria e Irak, dos países de donde el grupo jihadista Estado Islámico (EI) fue expulsado en 2017 casi totalmente, las minorías cristianas pudieron volver a celebrar la Navidad.

Es el caso de Mosul, segunda ciudad de Irak, arrebatada a EI en julio. Aunque sólo una pequeña parte de los cristianos de esta localidad han regresado, las canciones navideñas se podían oír ayer en la iglesia de San Pablo. El patriarca de la Iglesia Católica caldea, monseñor Louis Sako, pidió a las decenas de fieles presentes rezar por "la paz y la estabilidad en Mosul, en Irak y en el mundo".

En Raqqa, otro ex feudo de EI en Siria reconquistado en octubre por una coalición de kurdos y árabes, aún habrá que esperar para recuperar el espíritu navideño: aunque dos históricas iglesias cristianas han sido desminadas, los fieles aún no han vuelto a ellas.

La situación de los cristianos en Medio Oriente sigue siendo precaria, como en Egipto, donde los coptos, que celebran la Navidad el 6 de enero, suelen ser blanco de ataques jihadistas.

Agencias AFP y Reuters

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