Karina Rabolini se separó de Castro Cranwell, su ex jefe de prensa

Crédito: Tadeo Jones

Algunas diferencias entre ellos los hizo ir a cada uno por su lado

26 de diciembre de 2017  • 15:01

La historia de amor entre Karina Rabolini y su ex jefe de prensa llegó a su fin. Así lo pudo saber LA NACION a través de allegados a la pareja. Al parecer, no hubo conflictos, apenas "un adiós inteligente entre los dos". Por lo cinematográfica, la relación parecía destinada a durar. Pero no fue así y algunas diferencias entre ellos -insalvables- los hizo ir cada uno por su lado.

El romance entre Rabolini y Castro Cranwell se conoció un año después de que Daniel Scioli , ex pareja de Karina, perdiera las elecciones presidenciales. Fue justo dos meses después de la noticia del nuevo noviazgo de Scioli con Gisela Berger. Hasta ese momento, se suponía que Karina y Daniel estaban juntos, pero -se supo más tarde- luego de la derrota electoral habían decidido separarse . "Terminó la elección y yo tampoco tenía un matrimonio perfecto, pero a Karina la tengo en mi corazón, la pongo en otro plano. Es mi familia, tiene una dimensión humana que le dan treinta años juntos. Después del ballotage , elegimos estar cada uno por su lado", explicó Scioli hace unos meses a la revista Gente.
Crédito: Tadeo Jones

Castro Cranwell era vocero de Karina, la seguía a sol y a sombra mientras ella hacía campaña por Scioli y cultivaba un perfil altísimo. Dicen que allí surgió el amor. Lo mismo pasó con Scioli y Berger, con quien compartió un polémico viaje a Cuba.

Por eso, quizás, cuando la posibilidad de llegar a la Casa Rosada se desvaneció, la pareja decidió jugarse cada uno por su deseo más legítimo. Así , Daniel profundizó su relación con Gisela -con la que ahora tiene un hijo- y Karina se fue a vivir con Ignacio, quien dejó las filas del kirchnerismo y consiguió trabajo como director de Relaciones Institucionales del Ministerio de Educación porteño.

Rabolini dejó de lado su imagen pública (cerró sus redes sociales, no fue más a ningún evento) y se dedicó a la vida en pareja. En agosto se la vio esquiando junto a su novio en Villa La Angostura. Fue la única vez que los fotógrafos pudieron retratarlos juntos. Y, aparentemente, será la última.