La noticia filmada fue un suceso argentino

El célebre noticiario Sucesos Argentinos, que funcionó desde 1938 hasta 1972, acumuló 20.000 cintas que proporcionaron información a todo el mundo sobre la realidad nacional y latinoamericana. Su tesoro de imágenes, hoy ya fragmentado, fue codiciado por universidades y fundaciones norteamericanas.
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5 de marzo de 2000  

EN una conferencia que pronunció Gabriel García Márquez en el Colegio de Periodistas de Bogotá, en 1981, señaló que el periodismo de imagen "tiene una marca en Latinoamérica: Sucesos Argentinos", porque "es como si alguien hubiera soñado un tramo de nuestra historia, pero despierto", argumentó.

Le agregaríamos un valor más: fue el primer noticiario de cine sonoro del continente. Los noticieros televisivos de hoy fueron sus sepultureros. Pero la ironía es que Sucesos Argentinos fue su precursor.

Tenía razón el cineasta polaco-argentino Tadeo Bortnowski, cuando dijo a este cronista, el año último: "Sucesos Argentinos es sinónimo de noticiario, en la Argentina". Esta definición tiene un doble valor: la de ser cierta y la de ser dicha por uno de sus legendarios directores. Sintetiza el rol que cumplieron esos noticiarios en el desarrollo del periodismo latinoamericano y nacional.

Pero no sólo el periodismo recuerda a Sucesos Argentinos. La historia, la política, las universidades norteamericanas y europeas y hasta los servicios de inteligencia le han agradecido su babilónica documentación.

Periodistas internacionales, investigadores de historia, estudiosos de cine y muchísimos programas de televisión se han nutrido con sus imágenes y sus relatos no ficcionales.

En 1978, cuando ya Sucesos era un recuerdo (pues cerró en 1972), el propio Antonio Angel Díaz, su único fundador y dueño, vendió cerca de 2000 noticiarios a la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado), por unos 2 millones de dólares. Luego la tentación por sus secretos llegó a las ávidas y platudas fundaciones norteamericanas, "dueñas de la memoria del mundo", según Ignacio Ramonet, editor de Le Monde Diplomatique.

Una de ellas, la Fundación Rochester (demócrata), celosa seguidora de la biografía política argentina, adquirió un grueso paquete de sus grabaciones. En el Museo del Cine, de la Ciudad de Buenos Aires, se realiza una sistematización temática, cronológica (y más que nada paciente), sobre una masa de celuloide de unas 3000 latas. El Archivo General de la Nación dispone de unos 900 tambores con reportajes y notas. Y varios de sus antiguos trabajadores también poseen pequeñas colecciones privadas de rollos.

Esta fragmentación convierte a Sucesos en una gran memoria, pero lamentablemente reflejada en un espejo roto. La historia es así.

Respuesta de una época

Desde que aparece Sucesos, la imagen en movimiento dejó de ser un simple soporte visual para convertirse en la información. Como sus predecesoras la francesa (Pathé), la alemana (UAF) o la española (NO-DO). De allí deriva su contribución específica al desarrollo de la prensa nacional y su función en la estética del cine periodismo internacional.

Sucesos Argentinos fue fundado el 26 de agosto de 1938, en el cruce de las bulliciosas Florida y Corrientes. Desde 1944 hasta principios de la década del sesenta, los estudios funcionaron en la calle Ayacucho al 670, para terminar cerrando sus puertas en Riobamba al 250, en 1972.

Su fundador fue Antonio Angel Díaz, ex director de la revista Cine Argentino, por donde desfilaron figuras del floreciente cine nacional. Una de las damiselas que mostró su estampa ahí fue la jovencita Eva Duarte, inocente asunto que le trajo días ingratos al director cuando el apellido de la mujer se hizo marca de Estado y un tal Apold pasó a ser el gran censor nacional. Se cuenta que los estudios de filmación fueron requisados en busca de las comprometedoras ediciones con Evita impresa.

Sucesos fue una expresión del pujante desarrollo que vivieron la cinematografía y el periodismo nacional de 1930 en adelante, además de una respuesta cultural a las renovadas clases media y obrera urbanas. El lavarropas, la radio y la información se instalaron juntas en los hogares porteños.

Sucesos recorre una de las etapas más ricas del acontecer político, social y cultural del país: las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta. De ellas se nutrió y con ellas fue creando un estilo de hacer noticias filmadas. Crónica TV podría ser tributaria de ese modelo.

Desde los años veinte, la información era uno de los segmentos favoritos en el ranking de consumo en Nueva York, París, Londres, Roma, Viena, Petrogrado, Berlín. Buenos Aires no quiso quedarse atrás. No fue casual, entonces, que esta productora de noticias filmadas surgiera en los mismos años que Look, Paris Match, Life, los inventores del periodismo de imagen masiva.

La historia en imágenes

Sucesos Argentinos quedó a mitad de camino entre la formación de una estética propia, con gramática y relato periodístico innovadores, y el excelente noticiario que fue. Pero como él no hubo nada mejor en América latina. "Eran unas ediciones fílmicas impecables. Uno estaba siempre pendiente de cuál era el nuevo quiebre institucional en ese país. De los noticiarios que llegaban del exterior a nuestras salas de cine, Sucesos era uno de los mejor compaginados", relata el profesor Héctor Mujica, famoso decano de la Escuela de Periodismo de la Universidad Central de Venezuela, y teórico de la comunicación social, durante una entrevista realizada en Caracas en 1996.

Entre los memorables documentos de los casi veinte mil archivos editados se encuentran el bombardeo del buque alemán Graf Spee en las aguas del Río de la Plata, el arribo a estas orillas del famoso navegante argentino Vito Dumas, que decidió dar la vuelta al planeta como si fuera un Magallanes solitario, en apenas 272 días.

El noticiario también registró para el mundo los terribles efectos del terremoto que devastó la provincia de San Juan: diez mil muertos en apenas treinta segundos de mortales vibraciones telúricas. Con esas tomas se consagraría uno de los grandes camarógrafos formados en Sucesos: don Pedro Pouchulú, el primero en llegar a lo que quedaba de San Juan, con su cámara calzada.

Los fotogramas de Sucesosguardan todos los golpes de Estado, dictaduras y elecciones democráticas de la Argentina, menos dos: la de Uriburu, en 1930, y la de 1976. Pero además, Sucesosfue un testigo audiovisual de la génesis y caída del peronismo. De allí el interés político, histórico y hasta policial por ese legendario noticiario.

Crisol de periodistas

Sucesos Argentinos fue, de hecho, una escuela donde se formaron tres o cuatro generaciones de reporteros, que luego nutrieron los noticieros de la televisión, el documentalismo, el cine en Hollywood y España, agencias internacionales y varias de las executive office de la noticia.

En sus mejores años llegaron a comercializarse cerca de 800 noticiarios semanales en el interior del país, lo que sumaba decenas de miles de espectadores por mes.

La década del cincuenta y la del sesenta fueron de gran desarrollo para Sucesos Argentinos. Bortnowski recuerda sus funciones: "De mí dependían las siguientes secciones de la empresa: filmación de documentales de todo tipo, la filmación de notas comodines o de trabajos contratados por terceros. Luego, la compaginación y el trabajo dentro del laboratorio, por ejemplo; la atención a los trabajos realizados en color, la truca que se hacía en otros laboratorios. Además, tenía que atender el sonido, el archivo. No hay que olvidar que teníamos registro de material en más de 20.000 latas. Pero también atendía el intercambio de notas con estudios y empresas del exterior: manteníamos intercambio de filmaciones con 32 noticiarios de Europa, Norteamérica y América latina".

Sucesos Argentinosquedó en el imaginario cultural como uno de sus símbolos nacionales. Nadie que lo haya visto alguna vez olvida su caballo en la imagen de apertura, sus voces egregias de floridos adjetivos y la historia andando que filmó en 34 años.

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