18 deseos para salvar la infancia

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Deborah Maniowicz
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29 de diciembre de 2017  • 08:57

¡Buen día! No se imaginan cuánto extrañé escribirles, escribir. Con Camilo tan chiquito y Julieta tan demandante me es muy difícil encontrar un rato. Espero que estén disfrutando de las mamás invitadas, que se hayan conmovido con el relato de nacimiento de la hija de Luti, tan prematura y guerrera, que hayan empatizado con la historia de Kari y esos hermanos que lucharon tanto desde la panza y hoy con sus dos años crecen felices, que les haya gustado la historia de Mili que se fue a vivir a otro país con su familia, que hayan agendando los planes para hacer en Buenos Aires que recomendó Ale y que se hayan animado a las recetas de Xime.

Yo escribo este post sentada en el piso, sobre una manta de juego, con Camilo acostado a mi lado, intentando rolar para el costado cada vez que se le sale el chupete (que es rosa con corazones, uno de los doce que Juju nunca agarró. Así que mientras escribo también hago un sinfín de notas mentales como esta -comprar chupete- y me pregunto si alguna vez volveré a trabajar sin dispensarme pensando en ellos).

¿Cómo se preparan para arrancar el 2018? ¿Son de hacer balances del año que pasó? Yo cierro el 2017 con mucha alegría. Fue un año de mucho aprendizaje: lancé las rondas de crianza, arranqué una columna en LaNación, empecé puericultura, volví a ser tía, viajé, me animé a buscar otro hijo y a seguir compartiendo mis reflexiones con ustedes. Por otro lado, Julieta me sorprende cada día, no puedo creer lo grande que está, cómo va formando su opinión sobre un montón de temas, cómo se relaciona con sus amigos y sus primos y lo más importante: es una nena que crece feliz.

Hoy quiero compartir con ustedes 18 deseos para el 2018. Sigo convencida de que la crianza respetuosa es el camino para cambiar la historia, para dejarles a nuestros hijos un futuro más ameno y sincero, así que todos los deseos van en esa dirección.

1.Deseo que cuidemos el puerperio, que apoyemos la lactancia, que no carguemos a las mamás recientes de críticas y culpas. Que confiemos en ellas.

2.Que generemos debates y no juicios de valores. Que tengamos empatía y no miremos desde arriba.

3.Que todas las mujeres encuentren una tribu, un lugar horizontal para hablar sin espinas.

4.Que validemos las emociones de nuestros hijos, que no cuestionemos sus penas y acompañemos sus alegrías. Todas las emociones que ellos nos traen son legítimas y nosotros como sus padres no deberíamos reprimirlas o hacerles dudar de aquello que sienten.

5.Que todo el personal de salud que nos acompaña en el embarazo, parto y crecimiento de nuestros hijos sea empático. Nadie debería ir al médico como si estuviera yendo a rendir un examen.

6.Que no perdamos la paciencia o la recuperemos pronto.

7.Que nuestras parejas nos sostengan para nosotras poder sostener a nuestro bebé y que pese al torbellino de emociones sigamos siendo una pareja.

8.Que dejemos los extremismos de lado. No somos mejores que nadie por parir con dolor, dar la teta o evitar los procesados. Nuestros hijos nos recordarán por otras cosas.

9.Que cuando veamos una madre colapsada en vez de criticarla le demos ánimo. Que en vez de sugerirle dejar llorar a su hijo nos ofrezcamos para cuidarlo un rato y que ella descanse. Que en vez de sugerirle destetar alentemos su lactancia.

10.Que no nos castiguemos tanto, que podamos perdonar nuestros errores. Hacemos lo mejor que podemos con lo que traemos.

11.Que podamos alejarnos del celular para acercarnos a nuestra familia.

12.Más sobremesas con nuestra pareja.

13.Que tengamos diálogos sinceros. Si criamos a nuestros hijos con verdades el día de mañana serán adultos más honestos.

14.Que les enseñemos a ser solidarios con los otros. El mundo necesita de mucha ayuda genuina para sanar.

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15.Más tiempo de calidad y de juego con nuestra familia.

16.Que nos amiguemos con nuestro cuerpo de puerperio. Las cicatrices, las estrías y los kilos son marcas visibles de los nacimientos.

17.Que todas las personas que estén en la búsqueda cumplan su sueño de ser papás

18.Que escuchemos a nuestros hijos, ellos son nuestro mejor manual.

Gracias por seguir acompañándome en este espacio y en todas mis redes, por los mails, las consultas, los consejos y la fuerza femenina que circula desde hace tanto tiempo en este espacio. ¡Somos mucha mujer! ¡Gran 2018 para todas!

Debbie

Como siempre, las espero en Instagram y en Facebook.

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