Boca va por la triple corona, pero la obsesión es la Copa Libertadores

Guillermo habla con el plantel
Guillermo habla con el plantel Crédito: Prensa Boca
El equipo de los Barros Schelotto intentará retener el título local en la Superliga y sabe que es un desafío grande ganarle la Supercopa Argentina a River; sin embargo, sueña con volver a la cima de América después de 11 años
Pablo Lisotto
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1 de enero de 2018  • 10:17

Con la excepción de Fernando Gago , Darío Benedetto y Ramón Ábila , el plantel de Boca le pondrá mañana fin a 22 días de vacaciones. Desde aquel 1 a 0 a Estudiantes en cancha de Quilmes, que le puso fin a la primera parte de la Superliga con un inicio demoledor (10 triunfos en 12 fechas), los futbolistas aprovecharon el receso para compartir momentos en familia y saldar reuniones con sus seres queridos.

Los casos de Pintita, el Pipa y Wanchope fueron diferentes. Los tres optaron por no perder tiempo y continuar con sus respectivas rehabilitaciones en forma individual, siempre bajo la supervisión del preparador físico Javier Valdecantos. La ilusión del Nº 5 es sumarse a algunos trabajos de la pretemporada y su objetivo es volver a las canchas a fines de marzo o a comienzos de abril. Todos los involucrados son conscientes de que más allá de la muy buena rehabilitación que viene teniendo de la ruptura del ligamento cruzado anterior, lateral medial y menisco externo de su rodilla derecha, no se arriesgarán a apurar su retorno.

El Pipa, en cambio, sabe que será casi imposible volver al equipo en la Superliga. La rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha recién le permitiría jugar en mayo, mes en el cual el torneo local ya finalizó. Sus espaldas estarán bien cubiertas. Ramón Ábila no perdió tiempo y se puso rápidamente a disposición del cuerpo técnico para salir adelante del desgarro que sufrió en Huracán, ante Vélez, y estar a la par de sus nuevos compañeros desde mañana.

Crédito: @BocaJrsOficial

Mientras Julio Buffarini ya se probó la pilcha xeneize, la dirigencia espera cerrar en los próximos días la contratación de Emmanuel Mas , para fomentar la sana competencia con Frank Fabra en el lateral izquierdo. El caso Tevez sigue siendo un misterio. En Brandsen 805 son varias las voces que se muestran ilusionadas con una nueva etapa del Apache en el club, pero nadie lo puede decir en voz alta. Las gestiones de Adrián Ruocco, representante del jugador, para intentar destrabar el contrato del delantero con el club chino Shanghai Shenhua siguen adelante.

La pretemporada de Boca se llevará a cabo en un complejo ubicado en Cardales. En ese predio de la zona norte del Gran Buenos Aires, el Mellizo y sus dirigidos construirán la base física de un año que tiene como gran objetivo la Copa Libertadores de América.

Sin embargo, el equipo de los Barros Schelotto también intentará retener la corona local y gritar bicampeón. Apenas se reanude la Superliga tendrá un examen de los importantes: el 4 de febrero visitará a San Lorenzo, su escolta, a tres puntos.

Por si fuera poco, la agenda xeneize ya tiene una fecha remarcada con fibrón rojo: el 14 de marzo, en Córdoba, definirá con River la Supercopa Argentina . Será la segunda final de la historia entre los dos eternos rivales, después del mítico 1 a 0 de Rubén Suñé, que le a Boca el Nacional de 1976. Será el superclásico oficial número 6 de los Mellizos, que hasta aquí cuentan con dos triunfos (4-2 y 2-1, ambos en el Monumental), dos empates 0-0 (uno de local y otro de visitante) y una derrota (1-3 en la Bombonera). Antes de la gran final habrá un ensayo general. Será en modo amistoso, el 21 de enero, en Mar del Plata.

Será la segunda vez que el club de la Ribera dispute este trofeo. El recuerdo genera una mueca amarga: el 10 de febrero de 2016, San Lorenzo goleó 4 a 0 en Córdoba e inició el derrumbe de la era Arruabarrena, que dio un paso al costado apenas 18 días después de esa derrota.

Esa obsesión llamada Copa Libertadores

Decir que vamos a ganar la Copa es mentirle a la gente
Guillermo Barros Schelotto

Más allá de lo que ocurra en marzo frente a los de Núñez y en la Superliga , la mira de Boca está puesta en la Libertadores. El regreso del equipo a la competencia internacional despierta entusiasmo en sus hinchas, en el plantel y en la dirigencia. Todos sueñan y se obsesionan con alzar "la séptima", luego de un año sin roce fuera de las fronteras de la Argentina y a 11 de la última conquista, cuando en 2007, y de la mano de un Juan Román Riquelme superlativo, se coronó en Brasil, frente a Gremio, casualmente el campeón vigente. Tanto pasó desde entonces que en aquella edición jugó unos minutos de un partido de la fase de grupos Guillermo Barros Schelotto...

"Decir que vamos a ganar la Copa es mentirle a la gente", aseguró hace unas semanas el Mellizo, en un intento por quitarle presión a sus dirigidos, y a sí mismo. Riquelme, fiel a su estilo, sentenció: "Boca tiene que ganar la Libertadores. No cuenta otra cosa y tiene la obligación"

Lo cierto es que el equipo de la Ribera debutará en el torneo más importante a nivel clubes de Sudamérica el 1 de marzo en Perú, desde las 21.30, ante Alianza Lima. El 4 de abril, desde las 21.45, recibirá a Ganador 4. El 11 enfrentará en San Pablo a Palmeiras (también desde las 21.45). El 25 recibirá al conjunto brasileño desde las 21.45. El 2 de mayo, desde las 19.15, visitará a Ganador 4. Y cerrará su actividad en el Grupo 8 recibiendo el 16 de mayo al conjunto peruano, desde las 21.45.

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