Vida nueva: dejó todo y se armó su casa soñada en Areco en solo seis meses

Casi todas las plantas de su jardín vienen de gajos que le regalaron. Se trata de “plantas con cuento propio”
Casi todas las plantas de su jardín vienen de gajos que le regalaron. Se trata de “plantas con cuento propio” Crédito: Magalí Saberian
¿Inglesa, australiana, pampeana? Heather Garrett dice que su casa en San Antonio de Areco conjuga esas partes de su historia, pero, sobre todo, que tiene el espíritu de quienes vinieron a construir el ferrocarril
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8 de enero de 2018  

Cuando Heather me habla, le cede a su hermana gemela Helen, su socia en el negocio de textiles artesanales H&H Garrett, el rol de la creativa: “Tenía un gusto inigualable y un sentido del color que no he visto en otra persona. Aprendí muchísimo de ella. Hoy siento que los colores me salen más lindos que nunca porque Helen me da una mano. Era mi mejor amiga, mi todo”.

Heather se mudó a esta casa hace pocos años, luego de una obra que llevó seis meses solamente porque se topó con la interrupción tremenda de la inundación. Si no, hubiera tomado mucho menos. También habría ganado tiempo si no hubiese demorado tanto en encontrar arquitecto: a muchos, la construcción de chapa los hacía temer poca solvencia antes que una decisión propia. Pero lo cierto es que Heather trajo esta idea de Australia, donde trabajó doce años como petisera, aprovechando que su hermano estaba a cargo de los caballos de polo de una leyenda de los 90: el magnate de los medios australiano Kerry Packer, dueño de Ellerston y fundador de Ellerstina en nuestro país.

En la entrada, bolsa de lienzo crudo (De Arrieta) colgando del práctico perchero exterior
En la entrada, bolsa de lienzo crudo (De Arrieta) colgando del práctico perchero exterior Crédito: Magalí Saberian

Si el viento fueguino no alterara la frágil comunicación desde el lodge de pesca adonde va a trabajar este verano, seguiríamos hablando indefinidamente. Igual, tuvimos suerte: va casi media hora ininterrumpida, algo nunca visto (ni oído), parece. Lo que llego a decirle es que, por más que se instale en el rincón de “la pata práctica”, ella también es una gran creativa. Que yo no hubiera imaginado esa casa ni en mil años, ni esos tejidos, ni ese jardín. Que ese instinto de belleza está, evidentemente, desde siempre dentro de ella.

Todas las vidas reunidas en una casa

“Compré un viejo tinglado para colocarlo sobre una base de hormigón. Por afuera chapa; por adentro, placa de yeso, salvo la pared de la cocina, que es la única de material. Me decidí por este sistema porque es veloz y porque no padece la humedad de Areco, que al poco tiempo ya está impregnando los ladrillos”.

Idea de Helen, este camastro con colchón y ruedas se hizo sobre un antiguo pallet de pino tea. El costurero de Heather nunca está demasiado lejos
Idea de Helen, este camastro con colchón y ruedas se hizo sobre un antiguo pallet de pino tea. El costurero de Heather nunca está demasiado lejos Crédito: Magalí Saberian

“Mi jardín es lo que los ingleses llaman un ‘cottage garden’: de diseño informal, con mezcla de flores y hierbas aromáticas, con las infaltables rosas. Esas son las únicas que compré (aunque reproduje varias)”.

“Acá hay cero diseño, mucho amor y –algo fundamental– perfume, que puedo disfrutar en cada estación. Parece plantado hace tiempo, pero sólo tiene un par de años. Mis maestros fueron mis padres, fanáticos de las plantas; mi abuela, que era una jardinera sensacional; y los años que trabajé en el parque de la señora Packer, en Australia, donde aprendí muchísimo sobre la poda y el cuidado de las rosas y la fertilización orgánica. Acá el gran esfuerzo fue al principio, con la limpieza y el desmalezado. Ahora, es más que nada mantenimiento”, dice con su característica humildad.

La galería tiene un viejo juego de jardín en hierro
La galería tiene un viejo juego de jardín en hierro Crédito: Magalí Saberian

“Helen me pidió que le llevara a Australia un sombrero de rafia, algo así como viajar con otro bebé. ‘Mejor te llevo uno de tela, que va a ser nuestro próximo negocio’, le dije. Ello lo mejoró. Al tiempo la invitaron a un casamiento y, como no tenía qué ponerse, agarró un retazo de lino y se armó una pollera estilo Ralph Lauren; tiñó otro en dos colores para hacerse un chal y remató con el sombrero. Causó sensación”.

“Compré tres antiguas cenefas de hojalata, pero no quise hacer el clásico simulacro de estación de tren y ponerla bordeando el techo de la galería. Así que las doblé e hice estas lámparas colgantes”
“Compré tres antiguas cenefas de hojalata, pero no quise hacer el clásico simulacro de estación de tren y ponerla bordeando el techo de la galería. Así que las doblé e hice estas lámparas colgantes” Crédito: Magalí Saberian

“Mi hermana siempre vivió en Lobos con su familia. Ella cosía y yo vendía en Areco, en nuestra tienda H&H Garrett. Voy a cerrar la tienda al público y seguir vendiendo privadamente, porque todo no puedo. Pero se va a seguir llamando siempre H&H. Ella está presente en mi vida permanentemente”.

El mueble donde hoy Heather atesora su vajilla perteneció a sus abuelos, que lo usaban para guardar sábanas y blanquería en general
El mueble donde hoy Heather atesora su vajilla perteneció a sus abuelos, que lo usaban para guardar sábanas y blanquería en general Crédito: Magalí Saberian

“Pensé la casa con orientación nornoroeste para que tuviera sol todo el día en invierno y sólo por la mañana y la tarde en verano. Funciona con muy poco. Me bastan dos salamandras para calefaccionarla. Y en verano, con los ventiladores de techo alcanza y sobra”.

“Mis muebles son mi herencia, e hice la casa alrededor de ellos, teniendo en cuenta sus dimensiones. Pero mi vida es puertas afuera. En la galería, o directamente en el jardín”
“Mis muebles son mi herencia, e hice la casa alrededor de ellos, teniendo en cuenta sus dimensiones. Pero mi vida es puertas afuera. En la galería, o directamente en el jardín” Crédito: Magalí Saberian

“San Antonio de Areco fue un gran lugar para criar a mi hija. Tranquilo, feliz, con un lindo grupo de gente. Sofía terminó el colegio este año y probablemente siga dos carreras, porque no quiere abandonar su vocación de cantante”, comparte Heather con inocultable orgullo.

Las tulipas estaban en la casa de campo de la infancia y, como en todos los ambientes, el piso es de cemento alisado de obra
Las tulipas estaban en la casa de campo de la infancia y, como en todos los ambientes, el piso es de cemento alisado de obra Crédito: Magalí Saberian

“Al cielo raso de madera del cuarto no llegué a pintarlo. Me faltan cosas… Voy viviendo la casa y, mientras, pienso qué hacer. Si tuviera que pintarlo hoy mismo, lo haría en un verde seco, pero claro”

Sobre la cama de hierro patinado que Helen compró en un remate en Lobos, manta tejida en gris y blanco (Arredo) y almohadones de lino (Linos del Pacífico). Lo más importante, los retratos de sus padres. Y las fotos de las hermanas: en igual pose, con idéntico fondo, dentro del mismo marco.

La amorosa y poco común experiencia de empezar la vida juntas desde el minuto cero
La amorosa y poco común experiencia de empezar la vida juntas desde el minuto cero Crédito: Magalí Saberian

“[La estructura] es de lapacho de 3 cm de espesor, una barbaridad”
“[La estructura] es de lapacho de 3 cm de espesor, una barbaridad” Crédito: Magalí Saberian

“Esta iba a ser la casa y taller de Helen cuando viniera de visita desde Lobos. El vagón era una cocina de campaña de los ferroviarios ingleses. Cuando tenían que irse a trabajar lejos de los pueblos, la cargaban y se la llevaban”.

El tanque está rodeado de hemerocalis
El tanque está rodeado de hemerocalis Crédito: Magalí Saberian

Heather va a hacer de este vagón un lugar para hospedar a sus amigos. Se declara arquitecta frustrada, pero a mí no me lo parece tanto: puso mucho en pie y en marcha. “Lo primero que hago cuando entro en una casa es ver cómo se aprovechó el espacio. Yo tuve que hacer las cosas muy rápido (entre el caos de la plata y la lluvia) y cometí mis errores”.

Sobre el deck de madera sin tratar, para acompañar el estilo del antiguo vagón, almohadones rayados (Linos del Pacífico)
Sobre el deck de madera sin tratar, para acompañar el estilo del antiguo vagón, almohadones rayados (Linos del Pacífico) Crédito: Magalí Saberian

El tanque australiano, ¿viene de Australia? “Sí, vi muchísimos. Ellos los usan para juntar agua de lluvia y que funcionen como bebederos (jamás como piletas, como se hace acá a veces, o para juntar el agua de los molinos). No hay agua en las napas superficiales. Sé de un amigo que hizo un pozo de 100 metros para llegar al agua”.

Producción: Violeta Quesada.

Texto: Inés Marini.

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