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Tiempo de empezar de nuevo

Daniel Tangona
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7 de enero de 2018  

Tenés más de 45 años? Es posible que te relaciones con esta situación: un día cualquiera, agachándote para buscar algo, te quedás duro. O tus articulaciones hacen un ruido extraño, y no podés completar el movimiento sin un pequeño quejido. De pronto tenés la terrible certeza de que estás lejos, muy lejos, de la agilidad y flexibilidad de los 20. Es lógico y obvio, pero puede ser bastante aterrador. Porque los años se suman de a poco, pero llega un día en el que sentimos que nos caen encima de golpe.

Pero no entrés en pánico. Aunque físicamente no hay receta mágica para retrotraernos a esa juventud espléndida, siempre hay tiempo para empezar de nuevo. Y ahí mismo, en esa palabrita, está la clave: tiempo. El organismo lo necesita para adaptarse a una nueva rutina de entrenamiento, sobre todo si no se ha levantado una nuez en décadas. Porque empezar a todo ritmo y tratar de ganarle años a la vida es asumir un riesgo innecesario, que seguro te agotará y hará tirar la toalla antes de tiempo. Podés sufrir lesiones, estrés, un terrible cansancio, mala calidad de sueño y mal rendimiento laboral. Y claro, terminar peor que cuando te agachaste y asustaste. El sobreentrenamiento no es chiste (y por favor desterremos esa idea de que si no duele, no sirve).

¿Qué hacer entonces? Antes que nada visitá a tu médico y hacete un chequeo. No sólo para tener un apto profesional para hacer deporte, sino porque la edad no es un indicador adecuado para decidir qué actividad es la mejor. Cada individuo es diferente y tiene distintas preferencias y capacidades físicas. Una vez realizado este control y evaluadas cuáles son las mejores actividades, la premisa es empezar un camino tranquilo pero sostenido. Las primeras dos semanas no te preocupes por el peso que le ponés a tus ejercicios, sino por una buena mecánica. Es preferible aprender bien la técnica sin prisa y con cargas ligeras, e incrementar lentamente el nivel de exigencia, pero no más de un 10% a la semana. Tratá de combinar un trabajo cardiovascular con uno muscular, ya que el volumen de los músculos disminuye de forma natural con los años. Hacé trabajos de resistencia, es una gran forma de mantenerte fuerte para esta segunda mitad de la vida. Y por sobre todo, hacé de tu actividad un tiempo de recreo y un rato de regocijo. Será la clave para sostenerlo en el tiempo y pasar de una iniciativa aislada, empujada por el miedo, a una acción duradera que te cambie la vida.

El autor es personal trainer certificado por el National Council on Strength and Fitness y autor del libro Las excusas engordan

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