Los cinco grandes retos de la Academia renovada por Eduardo Coudet y Diego Milito

El equipo de Avellaneda tendrá que estabilizarse a partir de la reconstrucción del plantel, el protagonismo de los juveniles, la ambición internacional en la vuelta a la Copa Libertadores y la apuesta por los refuerzos
Nicolás Zuberman
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5 de enero de 2018  

Diego Milito y Eduardo Coudet tienen reuniones periódicas para reforzar al equipo
Diego Milito y Eduardo Coudet tienen reuniones periódicas para reforzar al equipo Fuente: FotoBAIRES

Al ritmo de su entrenador Eduardo Coudet y su secretario técnico Diego Milito , 2018 ya arrancó para Racing . Inquietos, prendidos a sus celulares a la búsqueda de convencer refuerzos y de ultimar detalles para la pretemporada que arrancó anteayer, el Chacho y Milito viven un año que tendrá como gran objetivo la Copa Libertadores, para saldar esa deuda externa que en este año ya se estirará a tres décadas. Pero la búsqueda de una copa internacional no será el único desafío que tiene la Academia para el año que entra.

El vestuario

Cuentan quienes pisan el vestuario de Racing que la renuncia de Diego Cocca descomprimió el clima tenso en el que convivió el plantel buena parte del año. El breve paso de Juan Ramón Fleita y Carlos Arano para las últimas dos fechas del torneo le devolvió la alegría al grupo. Ese será el primer desafío de Coudet: poder recuperar la armonía. "Lisandro es nuestra bandera", dijo el Chacho en su presentación. Milito, a su lado, contestó la pared: "Lisandro es un emblema del club". El mismo día de mayo de 2016 el plantel de la Academia despidió a Milito y a Saja. "Eran como papá y mamá", los definió un futbolista. Los capitanes del último campeón no son los únicos referentes que se fueron de Avellaneda: los siguieron Lollo, Aued, Videla y Nico Sánchez, entre otros. Los intentos por traer jugadores experimentados y con personalidad para reemplazar a esos líderes no dieron sus frutos. Ni Orion ni Arévalo Ríos estuvieron a la altura. Tampoco Vittor, de ascendencia en el grupo. La capitanía será para Licha, que ahora tendrá un aliado: el flamante secretario técnico tendrá presencia permanente en el vestuario. "Si lo hubiéramos tenido a Diego nos habríamos ahorrado algunas situaciones", reconoció el presidente Víctor Blanco esta semana.

La zaga central

La de Luciano Lollo tal vez haya sido la mejor venta de la gestión que encabeza Blanco: River pagó 53 millones de pesos por un futbolista lesionado. Pero más allá del negocio, la salida del cordobés a mediados de 2016 dejó un hueco en la defensa que Racing aún no puede cerrar. Desde la partida de Lollo, la Academia incorporó para la zaga a Danilo Ortiz, Pablo Álvarez, Juan Patiño, Lucas Orban, Miguel Barbieri y Marco Torsiglieri. Ninguno, salvo algún destello, aportó solidez a la defensa. Para colmo, a principio de año Nicolás Sánchez fue vendido a México. Ni siquiera cuando Cocca apeló a la línea de cinco defensores Racing pudo maquillar sus problemas en el fondo: estuvo entre los cinco más goleados en la temporada 2016/17 y entre los diez en esta primera mitad de la Superliga. Vittor, quien nunca se asentó en sus dos años en Racing, no seguirá en el club. Por eso, la prioridad para Milito y Coudet es que lleguen dos defensores centrales de jerarquía. Además de Alejandro Donatti y de Leonardo Sigali, el otro nombre que trascendió es el del colombiano Stefan Medina, que juega en Monterrey. En caso de que se concreten esas compras, Orban y Barbieri deberán pelear el puesto desde atrás.

Sostener a los pibes

Si Racing tuvo algunas alegrías a lo largo de este 2017 fue gracias a la tarea de sus juveniles, que sostuvieron a la Academia en distintos momentos de la temporada. Siete jugadores de las inferiores debutaron este año: Maxi Cuadra, Juan Musso, Gastón Gómez, Rodrigo Schlegel, Facundo Gutiérrez, Braian Guille y Braian Álvarez. Matías Zaracho, Brian Mansilla y Lautaro Martínez ya venían asomando, pero este año les llegó el destape: participaron del Sudamericano y el Mundial Sub 20 con la Argentina y por momentos se ganaron la titularidad en el equipo. Martínez fue el goleador (12) y la figura para la Academia. Se sabe que después de la explosión en Primera, a muchos juveniles les llega una meseta en su rendimiento. Será responsabilidad de Coudet que mantengan su nivel y sigan sintiéndose importantes para el equipo. "Sé con los juveniles que cuento, pero a los más chicos hay que protegerlos con una estructura", dijo el Chacho en su presentación.

La deuda externa

Cuando Diego Milito aún era el capitán de Racing dentro de la cancha, solía repetir una frase casi como una muletilla: "Para ganar una copa primero hay que jugarla". De los últimos siete años, la Academia se clasificó a una copa internacional en seis oportunidades: en 2012, 2013 y 2017 la Sudamericana; en 2015, 2016 y 2018 la Libertadores. Nunca pudo superar los cuartos de final, el Rubicón que existe en la mitad celeste y blanca de Avellaneda.

El desafío ya no es sólo competir. Ese fue el discurso de la dirigencia durante la campaña por las elecciones presidenciales y también se repitió con el triunfo asegurado. Racing salió sorteado en el grupo 5, que no será sencillo: tiene como rivales a Cruzeiro (campeón de la Copa de Brasil) y a Universidad de Chile (campeón del Torneo Clausura). Uno de los motivos por los que Milito y la comisión directiva eligieron a Coudet fue la buena Libertadores que hizo como técnico de Rosario Central en 2016. Y el Chacho, en la presentación, aceptó el desafío: "Esta será una de las Copas más difíciles de los últimos años. No sé si podremos emparejarnos con los poderosos, pero intentaremos que ellos no quieran jugar contra nosotros".

Los refuerzos

Este verano habrá un debut en Racing, incluso, antes de que arranque la competición: el de la secretaría técnica. Comandados por Diego Milito, habrá tres jóvenes (Javier Wainer, Agustín Anstassi y Bruno Gentile) encargados de los análisis de video de futbolistas para éste y futuros mercados de pases. La idea de Milito y Coudet es traer refuerzos, no incorporaciones. Dos defensores centrales, un mediocampista de corte y otro de juego fueron los pedidos del Chacho, que entiende que la Academia tiene un muy buen plantel, pero le faltan algunas piezas clave para poder formar un buen equipo. La idea es sumar jerarquía en esos puestos. En el último año, las compras fueron el problema de la Academia, que recibió mucho dinero por las ventas de Romero, Acuña y Bou, entre otros, pero no acertó con los dos arribos en enero pasado (Meli y Torsiglieri) ni con los once del último mercado (Arévalo Ríos, Patiño, Soto, Solari, Orban, Ibargüen, Triverio, Saravia, Martín Ojeda y Javier García).

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