Time’s Up: los premios Globos de Oro de 2018 se enfrentan a los abusos sexuales con resultados ambiguos

Desde Oprah hasta Natalie Portman, las estrellas se pronunciaron y desafiaron al sistema, con diferentes niveles de éxito
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8 de enero de 2018  • 16:05

Golden Globes 2018: El potente discurso de Oprah Winfrey

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La edición número 75 de los premios Globos de Oro fue una noche curiosa para Hollywood. Después de meses de estimaciones, durante los cuales la industria del entretenimiento ha visto a muchos hombres poderosos con historias de abuso sexual que terminaron con sus carreras, las estrellas más grandes de la industria del cine se reunieron para lo que típicamente es una de las noches más divertidas y relajadas de la temporada de premios. Por primera vez, el activismo y el glamour se mezclaron durante toda la noche, con resultados ambiguos.

El movimiento de la alfombra roja, con buenas intenciones, tuvo muchas victorias, pero también equivocaciones.

Muchos de los intérpretes que caminaron por la alfombra roja este año se encargaron de llevar ropa negra en solidaridad con las valientes víctimas que se animaron a hacer denuncias de mala conducta sexual. Más tarde se reveló que la iniciativa estaba conectada con Time’s Up, un movimiento respaldado por cientos de miembros de la industria. Para que su declaración fuera aún más poderosa, muchas actrices llevaron a activistas como acompañantes -incluyendo a Meryl Streep, quien llegó de la mano con Ai-Jen Poo, directora de la National Domestic Workers Alliance-. La acción ocasionó un cambio refrescante en las entrevistas en la alfombra roja, con actrices conversando sobre el impacto del trabajo de sus acompañantes, al igual que sobre cuestiones de desigualdad de género en los lugares de trabajo, en lugar de festejar a los diseñadores de sus vestidos y sus joyas.

Pero el tono alegre de los conductores estuvo muchas veces inapropiado frente a estos temas más sobrios. En un momento, un conductor de E! News en la alfombra roja exclamó: “¡Nuestra cobertura es pensante!”, antes de pasar a hablar sobre las varias cámaras de 360 grados. Aún así, los traspiés no opacaron la fuerte exhibición de solidaridad y empoderamiento.

Seth Meyers se animó a no contenerse en un monólogo hilarante y conmovedor.

El conductor de Late Night estuvo salvajemente preciso y gracioso al enfrentarse de lleno al problema de la misoginia en Hollywood. “Buenas noches damas y caballeros restantes”, proclamó al principio, apuntando específicamente a Harvey Weinstein, Kevin Spacey y Woody Allen durante el resto de su tiempo en el escenario. Su jugada con más clase fue incluir el popular segmento de “Los chistes que Seth no puede contar” de su programa, en el que Meyers empieza un chiste acerca del sexismo, el racismo y otras cosas, y luego hace que diga el remate alguno de sus escritores que no sea blanco y hombre cisgénero. Para los Globos de Oro, incluyó a Issa Rae, Jessica Chastain, Billy Eichner y Amy Poehler, y todos ellos estuvieron tan confrontativos como el conductor de la noche.

La conversación no terminó con el conductor de la noche.

Las ganadoras femeninas de la noche usaron su plataforma para apoyar a Time’s Up, al igual que a las muchas mujeres y hombres que confrontaron sus traumas valiente y públicamente. Laura Dern, Elizabeth Moss, Frances McDormand y Nicole Kidman fueron algunas de las mujeres que hicieron espacio en sus discursos de aceptación para hacer declaraciones y mostrar solidaridad. Aún así, es desafortunado, en este momento, que muy pocos de los ganadores, presentadores y asistentes masculinos hayan mostrado solidaridad más allá de los pins en los sacos y solapas.

Después de Oprah, todo cambió.

El discurso de aceptación de Oprah para el premio Cecil B. DeMille claramente iba a ser un momento destacado de la noche incluso antes de que ocurriera. No desilusionó: la mayor exponente de la industria del entretenimiento ofreció un grito de guerra conmovedor, honesto, elocuente y radical que les decía “Su tiempo se acabó” a todos aquellos que abusan de su poder. Inmediatamente después, Natalie Portman se juntó con Ron Howard para presentar el premio al Mejor Director y declaró: “Aquí están los nominados, todos hombres”, con una muy necesaria pizca de disgusto. Jessica Chastain presentó un premio junto a Chris Hemsworth en el que se refirieron a la brecha salarial entre actores y actrices; Geena Davis también mencionó el tema cuando se subió al escenario junto con la co-protagonista de Thelma & Louise, Susan Sarandon. Intencionalmente o no, Oprah encendió una llama más que ayudó a que todo el mundo aprovechara al máximo este momento único.

Hay más trabajo por hacer.

En las redes sociales, los espectadores rápidamente señalaron algunos de los pasados cuestionables de muchos ganadores y presentadores varones, incluyendo denuncias por abuso contra Gary Oldman, denuncias de violación contra Kirk Douglas y un tuit críptico de Ally Sheedy, de The Breakfast Club, acerca de James Franco. En comparación con las últimas temporadas de premios, los ganadores y nominados de este año, tanto en las categorías de cine como en las de televisión, fueron pronunciadamente blancos. Fue una noche con una sed de cambio palpable, todavía atrapada en una cultura anticuada que de ninguna manera refleja la verdadera revolución alrededor de las pantallas grande y pequeña de todos lados.

Brittany Spanos

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