Ingrid Grudke, sobre Cristóbal López: "Si es tan malo, ¿por qué hablan tanto de él?"

Ingrid Grudke habló con LA NACION y aseguró, tras el fin de su relación con el empresario: «Algunos me preguntan si tengo miedo. No tengo miedo. ¿Miedo a qué?. Si yo no hice nada»
Ingrid Grudke habló con LA NACION y aseguró, tras el fin de su relación con el empresario: «Algunos me preguntan si tengo miedo. No tengo miedo. ¿Miedo a qué?. Si yo no hice nada» Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi
En una entrevista con LA NACION, la modelo abrió su corazón y contó cómo transita sus días a menos de un mes de la detención de su ahora expareja; "Me refugio en mi trabajo y en la gente que quiero", dijo y subrayó: "No tengo miedo porque yo no hice nada"
Silvina Ajmat
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9 de enero de 2018  • 00:46

MAR DEL PLATA (De una enviada especial) .- “No tengo nada que esconder”, es lo primero que contesta Ingrid Grudke a todo el que, sorprendido, le pregunta cómo es que sigue enfrentando flashes y cámaras después de que quien fue su pareja durante cuatro años, el empresario kirchnerista Cristóbal López , haya terminado en prisión acusado de evadir 8 mil millones de pesos de impuestos a través de su empresa OIL.

López se entregó a la Justicia tras pasar algunas horas prófugo el 20 de diciembre pasado. Hasta entonces, la modelo mantenía el romance y había hablado con la prensa de las acusaciones que caían sobre él alegando no ver: “Todo lo que dicen de él, no lo veo, nunca lo vi”, dijo en reiteradas ocasiones. Pocos días después de que quedara tras las rejas, la relación se terminó. Ingrid se instaló en Mar del Plata para sumarse al elenco de Como el culo, la exitosa obra de calle Corrientes que se estrenó el 27 de diciembre en el Teatro Neptuno y sube a escena de martes a domingo con una gran concurrencia de público. Acá pasará el verano, contenida por sus compañeros de elenco y amigos de toda la vida, como Manuela, hija de Héctor Vidal Rivas, que la convocó para participar, como siempre, del Mar del Plata Moda Show, desfile que cumplió 23 años y parece impensable sin la presencia de Grudke, “un clásico” de esa pasarela. “Me refugio en mi trabajo, en mi mundo, en mis amigos, en mis compañeros que jamás me preguntaron nada. Me quedo con eso, con mi familia. Me llamó todo el que quería que me llamara. No tuve ninguna agresión. Algunos me preguntan si tengo miedo. No tengo miedo. ¿Miedo a qué?. Si yo no hice nada”, dice Ingrid en una charla con LA NACION, antes de prepararse para salir a la pasarela una vez más, como lo hace hace más de 20 años.

La pregunta de Mirtha Legrand sobre Cristóbal López que incomodó a Ingrid Grudke

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Más tarde, se lucirá con diseños de Custo Barcelona, invitado de lujo para esta edición del desfile, y cerrará el evento a cargo de la última pasada. Desde el front row, la aplaudirán con ganas sus compañeros de la obra de teatro, actrices de trayectoria como Claudia Lapacó y Luisa Albinoni, y Mirtha Legrand, que el domingo pasado la tuvo en el primer almuerzo del 2018 emitido desde el Costa Galana, y dio que hablar con sus preguntas sobre el caso López. “¿No sabías quién era?”, “¿Conocías sus negocios?”, fueron algunas de las dudas de la diva de los almuerzos que provocaron respuestas tajantes de parte de la modelo: “Estoy acostumbrada a que me valoren por lo que soy, por el trabajo que hice, no me corresponde opinar de ciertas cosas en las que no tengo que ver".

«Me condenan por querer a alguien»
«Me condenan por querer a alguien» Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Rizzi

“Todos saben cómo soy, cómo es mi personalidad -explica Grudke tras el episodio en Almorzando-. Por Mirtha siento un respeto y un aprecio de mucho tiempo. Compartimos cenas. Tenemos mucha afinidad fuera del escenario. Ella vio mi carrera y siempre supo valorarme como persona y profesional. Eso es bueno, que otra mujer destaque mi trabajo porque yo trabajo para la mujer, para que se sienta libre, valorada, libre de lo que digan los demás”.

-¿Te incomodaron sus preguntas?

-No, no estaba incómoda. A veces la gente no está acostumbrada a que yo conteste con firmeza. Entonces piensan que estoy enojada. No estaba enojada, decía con firmeza lo que yo sentía. Estamos en una sociedad en la que podemos ser libres de opinar. Es un país democrático. Hablé desde ese lugar, de lo que vivo y de lo que siento.

Acompañada por su amiga Manuela Vidal Rivas, quien tomó el lugar de su padre en la organización del Mar del Plata Moda Show, Ingrid se encarga de responder con trabajo a los titulares que asocian su nombre al del empresario acusado de evasión, e incluso a los titulares que le vaticinaron la pérdida de varios contratos por su relación con Cristóbal López. “Ella no lo sabe pero yo lo puedo decir: en los cuatro años que estuvo en pareja nunca nadie la dejó de contratar. El otro día, cuando la vi en el teatro, me impactó, porque a veces la gente no sabe separar las cosas, la ovación del público, como diciendo, entendemos el lugar en el que está, fue sorprendente. La gente la quiere y la apoya”, dice Vidal Rivas. “Nunca se nos pasó por la cabeza no ponerla a Ingrid en el desfile. Para mí ella es Ingrid Grudke por sí sola. Nunca necesitó de escándalos”, asegura.

Ingrid Grudke, anoche durante el desfile
Ingrid Grudke, anoche durante el desfile Crédito: gentileza We Prensa

Algunos me preguntan si tengo miedo. No tengo miedo. Miedo a qué. Si yo no hice nada.
Ingrid Grudke

-¿Sentiste que alguien te dejó de lado por este romance?

-Jamás, y eso valoro. El mundo de la moda me supo valorar. Todos me respetan. Nunca sentí que nadie me haya dejado de llamar. De hecho antes de venir acá firmé un contrato. Agradezco eternamente esto porque es el fruto de mi trabajo. Lo que generé con mis colegas y con todos. Yo voy con eso, me quedo con eso. Lo que diga la gente… no puedo estar en la cabeza de todos. No hay que subestimar al público. La gente entiende la situación. Yo vivo la vida sintiendo, no pensando. Pienso para el trabajo, para superarme.

-¿Cómo viviste las repercusiones en los medios de tu relación con él?

- A veces salían notas de que “se fue a Seúl porque estaba triste”, y yo estaba en un viaje por Silkey en Seúl. Y nadie levantó el teléfono para preguntarme. Simplemente copiaban lo mismo en todos los medios. Nadie chequea la información, nadie me llamó. Por eso me parece importante que se hable de mi trabajo y no de esto. Es muy fácil juzgar sin saber. Yo siempre pongo mucha fuerza en que no se desprestigie el mundo de la moda: valorar el mundo de la moda, el mundo textil. Hay mucha gente trabajando en esto.

-Durante el tiempo que estuviste en pareja con Cristóbal López se publicaron muchas investigaciones sobre sus negocios que ya anticipaban que iba a tener problemas con la Justicia, ¿nunca te preocupaste?

-El amor no tiene lógica. Es un gran misterio. Vos no ponés un botón y elegís. Es química. Siempre tuve la libertad de hacer lo que siento y lo que quiero hacer. Nunca hice nada porque otros lo dijeron. Lo que ustedes me dicen siempre [en referencia a las investigaciones sobre los negocios de López] yo nunca lo vi. Por qué tendría que conocerlo. Yo no veo lo que dicen los titulares de diarios. Convengamos que no se puede… si yo te digo que ya viví esas situaciones en las que dicen cosas que no son verdad, ¿por qué tengo que creer en lo que dicen, en lo que “se dice”?. Yo no vi nada que me diga lo contrario. Me pueden juzgar por eso. Me condenan por querer a alguien. Pero yo no lo vi. El que lo conoce entiende lo que me enamoró. Todos repiten sin saber. Si es una persona tan mala, ¿por qué todo el mundo habla de él?

«El amor no tiene lógica. Es un gran misterio. Vos no ponés un botón y elegís. Es química. Siempre tuve la libertad de hacer lo que siento y lo que quiero hacer. Nunca hice nada porque otros lo dijeron»
«El amor no tiene lógica. Es un gran misterio. Vos no ponés un botón y elegís. Es química. Siempre tuve la libertad de hacer lo que siento y lo que quiero hacer. Nunca hice nada porque otros lo dijeron» Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro V. Rizzi

-¿Te arrepentís de haberlo respaldado públicamente?

-Yo no hablé “en defensa”. Me preguntan y yo contesto lo que siento, lo que vivo yo. Después dicen lo defendió… Ustedes me preguntan y digo. Vuelvo a decir: ¿por qué me voy a esconder? ¿Por sentir? ¿Por amar? A mí me enseñaron a amar, no me enseñaron a odiar. No sé lo que es eso. Voy a seguir viviendo la vida así. Con la gente que yo adoro y quiero.

Me condenan por querer a alguien. El que lo conoce entiende lo que me enamoró.
Ingrid Grudke

-¿La ruptura es definitiva o pensás que puede haber una reconciliación?

-No pienso. Vivo el hoy, siempre fui una persona de vivir el hoy. El show debe continuar. Me refugio en mi trabajo, en mi mundo, en mis amigos, en mis compañeros que jamás me preguntaron nada. Me quedo con eso, con mi familia. Me llamó todo el que quería que me llamara. No tuve ninguna agresión. No tengo miedo. Miedo a qué si yo no hice nada. Por qué la agresión entre nosotros. El que dice algo en Twitter, tendrá sus problemas personales. Personalmente, no viví ninguna situación. Salgo del teatro y me están esperando afuera, y charlo con todos. Está en uno quedarse con lo positivo o lo negativo. Yo elijo quedarme con lo positivo, siempre fui así. Me tocó esto y quién podría explicarme por qué estoy en este lugar. Solo Dios dirá.

-¿Estás triste?

-Estoy bien. El sentimiento ahora no importa, prefiero guardármelo para mí y lo voy masticando, armando y encapsulando. Hay cosas que… ni uno sabe. Me preguntan y no sé, esperen… que el tiempo diga.

La moda y los estereotipos de mujer que supo romper

Final de fiesta. Las modelos posan junto al organizador del evento y así termina una edición más de Mar del Plata Moda Show
Final de fiesta. Las modelos posan junto al organizador del evento y así termina una edición más de Mar del Plata Moda Show Crédito: gentileza We Prensa

En esta edición del Mar del Plata Moda Show hubo un espacio dedicado al movimiento #NiUnaMenos, encabezada por las mujeres del elenco de Menopausia, María Valenzuela, María Carámbula, Reina Reech y Ernestina Pais. La idea de Manuela Vidal Rivas fue sumarse a la enorme repercusión que tuvo el domingo por la noche la ceremonia de los Globos de Oro, a la que las mujeres asistieron vestidas de negro para manifestarse contra los casos de abusos sexuales en Hollywood de los que han sido víctimas decenas de actrices y trabajadoras de la industria cinematográfica durante años. En ese marco, para Vidal Rivas era importante que en el desfile se hablara también de la problemática.

Y para ella, Ingrid Grudke, un ícono de las pasarelas argentinas, representa un modelo de mujer diferente, que lleva un mensaje de libertad, que no tiene hijos y que sigue siendo una modelo de alta costura más allá de los parámetros de belleza que imponen una cierta edad.

-Sos una de las pocas modelos de más de 40 que sigue trabajando. ¿Cómo rompiste con ese estereotipo que condena a la mujer por la edad que tiene?

-Me parece importante que realizarse como persona, como profesional, también esté de moda. Ahora está de moda que haya mujeres de mayor edad en las pasarelas. Tenemos que ser más libres. Es algo que instalamos nosotras mismas, más que los hombres, eso de la edad. Tenemos que ser fuertes, tratar de superarnos, de mostrar que la mujer es más allá de una edad. La mujer tiene una belleza única, una genética que hay que respetar, no tenemos que compararnos. Los prototipos de moda cambian. De Venus, que tenía curvas, hasta los años 50 y hasta ahora. Pero eso no quiere decir que tenemos que ser tal cual. Las mujeres tenemos que darle libertad a la mujer para ser, respetarla en su forma en su genética, no castigarnos tanto. Nos castigamos nosotras mismas. Nosotras somos las que decimos que estamos grandes.

¿Por qué me voy a esconder? ¿Por sentir? ¿Por amar?
Ingrid Grudke

-Además de las pasarelas, estás en el teatro, ¿cómo te sentís con el rol de actriz?

-Me exigí mucho. Ellos querían que yo estuviera acá. Me siento feliz en ese lugar y contentísima de tener compañeros tan nobles, puros, auténticos. La gente termina ovacionando, siempre se para y creo que se es el placer mayor. Logramos que la gente se ría, se desahogue, que se liberen. Lograr que sus vacaciones sean únicas.

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