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Tinderbell: nuestra experta en las apps amorosas te da sus consejos

Crédito: OHLALA!
Te pasamos los consejos de nuestra experta en citas virtuales, Tinderbell, para que saques el máximo provecho de esta red social y minimices sus "contratiempos"
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11 de enero de 2018  • 16:28

¿Te pasó tener una experiencia poco interesante, un poco incómoda o directamente catastrófica en la red de citas virtuales? Con estos consejos no te va a volver a pasar.

Atenti a las fotos

Estas apps corren el riesgo de convertirse en un “catálogo de chongos”, pero es verdad que las imágenes son una especie de carta de presentación, que a veces valen más que mil palabras. Por eso, no es lo mismo que veas a un hombre en una serie de fotos en el gym tirando bíceps –el famoso obse del lomo– a que veas a otro en cinco lugares del mundo posando cual Marley, otro que está tirado en el capó de su auto último modelo –solo apto para las fierreras–, otro que puso una foto de 1994 cuando estaba fuerte –chicos: nos damos cuenta al toque–, otro que se camufla en una foto con amigos –es ley: siempre te va a gustar más alguno de sus amigos– u otro que pone una foto con su mamá –#miedooo–. Detrás de cada elección de una foto hay intenciones. Y hay que saber aprender a decodificarlas. Pero atenti a lo que sí garpa: alguien que muestra su sonrisa y su cara sin ocultarse detrás de unos cancherísimos lentes de sol y el que no metió 78 filtros de Instagram antes de subirla. A ese metele un corazón solo por el hecho de no ser “vendehumo”.

Prestá todavía MÁS atención a la descripción

El hada de los “matches” lo sabe a la perfección: no son muchos los varones que le agregan un texto, una minibío o una minidescripción a su perfil. Pero si hay..., leelo con atención. Incluso Tinder recomienda hacerlo porque, de acuerdo a sus estadísticas, los perfiles con minibíos tienen más matches compatibles. En esas pocas líneas –tampoco da que escriban un testamento que aburre– vas a tener más pistas del varón en cuestión: cómo escribe, qué cosas le gustan, cómo es su humor, sus gustos, qué está buscando en la app o incluso puede no responder ninguna de estas preguntas y aún así ser un seductor. Claro que no es lo mismo el que te pone el estribillo de una canción de Arjona que el que se describe solo tirando un “1,90, Almagro, Aries”; el que pone una línea de tu película favorita y te derrite de amor o el que en cinco renglones divertidos y algo misteriosos te deja con la sensación de querer saber más de él. En este último caso, apretá el corazoncito sin dudar. No hay nada más sexy que alguien que deja algo para que vos lo descubras. De eso se trata la conquista, ¿no?

Que tu perfil (realmente) hable de vos

Sé creativa. No hagas en tu propio perfil eso mismo que te aburre o que inmediatamente pasás de largo cuando estás mirándolos a ellos. Hacé explotar tu originalidad y tu capacidad de seducción. A veces es mejor el misterio o el humor que mostrarlo todo de una. Acordate de que en este tipo de apps atraés a los perfiles que también convocás con tus fotos y tus palabras. Hacete algunas preguntas: ¿qué quiero mostrar de mí? ¿Con qué atributos físicos quiero destacarme o llamar la atención? ¿En qué aspectos de mi personalidad quiero hacer foco? Por ejemplo, si tu primera imagen en el perfil es una duck face mientras estás tirada en la cama yéndote a dormir, seguramente convoques a aquellos hombres que están con ganas de sexo y no mucho más. Otro dato: si la tenés muy clara acerca de lo que estás buscando en la app –un touch and go, una relación estable o casarte y formar una familia–, bien vale aclararlo. Eso a veces funciona como un primer filtro que puede acercarte a quienes están en tu sintonía (o alejarte de quienes están en otra) y no te hace sentir que perdés el tiempo.

La clave es la diversión, SIEMPRE

Esto quiere decir: tomátelo en serio..., pero tampoco taaanto. Jugá, que no sea una entrevista de laburo. Si las primeras frases del chat no salen del “¿de dónde sos?”, “¿a qué te dedicás?” y “¿de qué signo sos?”, casi te diría que salgas corriendo si antes no te moriste del aburrimiento. En cambio, si te encontrás riéndote a carcajadas sola o sonriendo frente a la pantalla de tu celu, es una muy buena señal. Y hay un par de preguntas que pueden arruinarlo todo en cuestión de segundos: “¿qué pasa que no conseguís pareja?” o “¿hace cuánto que estás sola?”. Mmmm, bucear en los prontuarios amorosos en Tinder no va, chicos. Hay temas que simplemente no dan: hablar de los ex es uno de los principales issues que hay que esquivar. En la virtualidad, enfocá en el presente, es lo único que importa. Si la pasás bien ahora, hay más chances de que la pases bien en el “vivo”.

Chateá poco, pasá rápido al face to face

Fun-da-men-tal. Hubo match, charlaron un rato por WhatsApp y se cayeron súper bien. Incluso se mandaron un par de audios y la onda siguió –además..., ¿hay algo más hot que una buena voz masculina?–. ¿Da seguir con una llamada telefónica o es muy retro? Da lo que quieras, lo que tengas ganas, pero lo importante es no dilatar demasiado este prólogo tindereano y pasar rápido al encuentro real: donde sea, cuando sea. No armes LA megacita del año: puede ser un desayuno antes de ir a laburar un día cualquiera. Muchas veces, lo que nos mata la ilusión es haber hecho demasiada previa virtual. Cara a cara es la única forma de constatar si algo nos pasa en el cuerpo. Por eso, no construyas nubecitas de amor en tu mente hasta no poder escuchar su voz, sentir su olor o tocarle la piel. Ahí vas a entender todo en quizás un par de minutos.

Dejá de lado el prejuicio

Chicas, me cae bien, pero me escribió con faltas de ortografía, me la re baja”, les chateás a tus amigas. Y sin querer caés en lo mismo porque creés que es muy flaco/canoso/pelado/jovato/poco fotogénico. O porque no te copa a qué se dedica, o que le guste mucho una banda de música o un equipo de fútbol que a vos no. Y la lista podría seguir hasta el infinito. Muchas veces, el prejuicio es el que nos hace elegir el mismo perfil de hombres una y mil veces, sin dejarnos ampliar nuestro “abanico” varonil. ¿Y si probás y ves qué te pasa con eso? ¿Qué es lo peor que podría pasar? Que no te guste. ¿Y lo mejor? Que te encante justamente porque es distinto a lo conocido. Por eso, si vas a una cita como una “hoja en blanco”, sin tanta especulación ni tanto “yo me las sé todas”, podés llevarte una linda sorpresa. Además, hay otro punto: ¿acaso nosotras somos 100% perfectas?

El que mucho abarca, poco aprieta

Es altamente improbable que puedas mantener buen feedback y una fluidez que no decaiga si estás con 17 chats abiertos al mismo tiempo. Si estás en búsqueda de algo un poco más estable, como estrategia, es mejor “apostar todas tus fichas” a aquel que más te guste y dejar en “stand by” al resto, al menos hasta que puedan conocerse y veas si hay onda. Si no, con muchos frentes abiertos, tu energía amorosa se disipa. Acá no vale ponerse tan multitasking como en la vida. Ojo, hay una sola excepción: si estás en plan “las chicas solo quieren divertirse”, ahí sí dales rienda suelta a las ganas y repartí lluvia de corazones. Podés meter maratón erótico si te lo proponés. De todas formas, la clave que subyace a todas tiene que ver con algo universal, casi mágico, que se da cuando nos abrimos -virtual o realmente- al otro: lo que tenga que ser, simplemente será. Confiá en eso.

poné tus propios filtros

Por Tinderbell

Si bien está bueno no llegar a estas apps con prejuicios, tampoco te vayas para el otro lado. Una sabe bien con qué cuestiones no transa: quizá te va la onda de tener a un hombre casado como amante ocasional, pero tal vez no. Quizá te da curiosidad sumarte a una pareja como la tercera de un trío, o querés algo más convencional. O quizá para vos sea importante que el varón en cuestión no tenga hijos, o que practique alguna religión, o que tome como valores ciertos intereses. Vos sabés bien con qué aspectos no negociás. Es importante que los tengas bien claros. Las aguas amorosas de Tinder son agitadas y hay redes para todos los gustos. Eso quizá sea vertiginoso, pero es parte de la adrenalina del viaje hacia el encuentro con el otro.

manejar las expectativas

Por Patricia Faur, psicóloga, especialista en pareja.

Si te bajaste una app de citas, es lógico que pongas ahí tus ganas y tus ilusiones. Pero hay que regular un poco eso; no dejes de tener en mente que la virtualidad puede volverse algo real... o no. Que vas a encontrarte con personas copadas... y otras no tanto. Que puede resultar que conozcas a un compañero para la vida , un sex buddy que es un fuego o alguien con el que no vas a pasar del primer encuentro. Por eso, está bueno saber que es tan solo una herramienta más, pero no la única. La clave es que estas herramientas no anulen que sigas saliendo de bares con tus amigas ni que estés tan enfrascada en el celu chateando con tu nuevo match que no te des cuenta de que el que va al lado tuyo en el subte te está clavando la mirada desde hace media hora y es un bombonazo infernal.

Hasta hace algunos años, era común escuchar en el consultorio: “Ni loca entro a los sitios de búsqueda en las redes, eso no es para mí”. O bien: “¿Te imaginás si me ven mi jefe o mis pacientes?”. También estaban las que decían que preferían la “magia de un encuentro fortuito” al tedio de las presentaciones o la promiscuidad de las redes.

Los tiempos cambiaron y muchas mujeres y hombres derribaron estos prejuicios. Arman citas, se conocen, se divierten, se ilusionan, se decepcionan, se enamoran, salen corriendo después del primer encuentro. Con esto quiero decir que pasa de todo, como en el resto de la vida.

Por eso, de acuerdo a mi experiencia, veo más ventajas que desventajas en las apps, y es como todo: depende de cómo lo uses y para qué. Los sitios ayudan a fóbicos que no se animan a conocer a alguien, a solitarios que se sienten más acompañados, a desesperanzadas que vuelven a ver oportunidades. ¿Decepciones? Puede haber en cualquier encuentro. Y si el amor tiene algo de magia, la chispa la enciende una palabra en la pantalla del celu o una mirada en el subte. A veces, vale la pena darle una mano al azar.

¿Necesitabas estos consejos? ¿Cuál te viene mejor? Mandanos tus historias de amor virtual a ohlalacorreolectoras@lanacion.com.ar , así te responde Tinderbell. También leé: ¿Adicción al celular? Una "cárcel" para teléfonos y otras formas de desconectar

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