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Recetas con ciruelas, una superfruta en su mejor momento

Aunque suele ser "actriz de reparto" ante estrellas como los duraznos y las cerezas, prestemos atención a esta pequeña maravilla que tiene mucho que ofrecer
Natalia Kiako
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3 de enero de 2019  • 00:00

Las propiedades de la ciruela son muchísimas, especialmente considerando el poco marketing que tiene en comparación con los célebres "superalimentos" o las frutas finas de verano. Quizás pocos sepan que la Argentina es uno de los mejores productores mundiales de ciruela , lo que nos da el lujo de encontrar la fruta en su mejor momento y mayor abundancia a la vuelta de la esquina, sin sufrir congelamientos ni viajes largos.

La ciruela tiene gran cantidad de fibra: aporta vitaminas C, K y potasio. Además, aporta sorbitol, el compuesto que le transfiere propiedades laxantes (claro que moderadas, a no preocuparse). Dentro del reino vegetal, es considerada una buena fuente de hierro, un valor singular para quienes batallan contra la anemia.

En materia culinaria no podríamos pedirle más: el equilibrio de dulzor y acidez en la ciruela la hacen única. Por este tono ácido es que los dulces y mermeladas son de los mejores y nunca resultan empalagosos. Las clásicas tartas de ciruela se apoyan en este mismo balance de dulzor y un leve "punch" ácido en su interior que acompaña de mil maravillas a las masas quebradas y mantecosas.

Cuando nos adentramos en materia de cocina saludable, todavía valen más aplausos para la ciruela. Es saciadora y sabrosa, además de ser buena compañía para platos dulces y salados: facilita el camino para incluir frutas no sólo en los postres, sino también junto a carnes, por ejemplo, en forma de chutneys o salsas. El toque de color que la ciruela suma adonde se presenta nos llena los ojos antes de que el estómago. A continuación, recetas para aprovecharlas en su mejor momento.

Vasitos de ciruela con crema de chocolate blanco y yogur

Vasitos de granola y ciruelas
Vasitos de granola y ciruelas

Este es un postre exprés, goloso y natural sin complicaciones. Puede incluso hacerse vegano, reemplazando el yogur natural por yogur de coco o de soja.

Ingredientes

  • 200 g de ciruelas frescas (de la variedad preferida; recomendamos Remolacha o Santa Rosa)
  • 100 g de otras frutas rojas o de verano (frambuesas, arándanos, cerezas, damascos, duraznos)
  • 125 g de chocolate blanco
  • 125 g de yogur natural
  • Granola o copos de cereales inflados
  • Opcionales: coco en escamas, almendras tostadas fileteadas.

Procedimiento

  • Cortar el chocolate en trozos y derretirlo a baño de maría. Cuando esté fundido perfectamente, incorporar el yogur y mezclar hasta homogeneizar.
  • En vasitos individuales, alternar capas de esta crema, fruta fresca cortada en trozos pequeños y la granola o cereales crocantes.
  • Si la fruta está fresca y en su punto, no hace falta endulzarla: la crema de chocolate será suficiente. Pero los más golosos pueden completar las copas con un toque de miel, o macerar unos minutos la fruta en azúcar mascabo antes de preparar los vasitos.

Jugo concentrado de ciruelas

Fibra, vitaminas, potasio y más, las propiedades de la Ciruela que muchos desconocen
Fibra, vitaminas, potasio y más, las propiedades de la Ciruela que muchos desconocen Crédito: Shutterstock

Esta receta sirve para elaborar un jarabe concentrado de ciruelas, semejante a una mermelada rápida, pero con mucho menos azúcar. Existen muchas versiones similares que preparaban nuestros abuelos para aprovechar la fruta de quinta bien madura. Se conserva dos o tres semanas en la heladera, bien tapado, y nos libra de los jugos en polvo con muchísimo frescor y sabor.

Ingredientes

  • 1 kg de ciruelas, preferentemente Remolacha (No se recomienda la variedad Gota de miel, demasiado dulzona.)
  • 2 cdas. de azúcar mascabo (reemplazables por miel o stevia, pero tendrá una textura menos almibarada)

Procedimiento

  • Cortar las ciruelas en cuartos y llevarlas a una olla o cacerola con el azúcar o endulzante elegido. No agregar agua. Tapar y calentar a fuego medio hasta que las ciruelas se desarmen y suelten todo su líquido natural. Revolver sólo para integrar y apagar el fuego apenas se deshagan del todo, sin esperar a llegar al punto de una mermelada. Son unos diez minutos, no más.
  • Colar y conservar en la heladera. Se sirven dos cucharaditas en un vaso, se agrega agua o soda y se revuelve. Una vez servido, sedimenta en el fondo después de un rato, así que cuando se deje en reposo deberá volver a mezclarse antes de beber.

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