El rally que devora campeones confirma su histórica rudeza

La dura exigencia de la prueba se refleja en el índice de abandonos, que supera el 21 por ciento, incluidos ganadores como Roma o Sunderland

Fernando Vergara
(0)
12 de enero de 2018  

El Kamaz del ruso Nikolaev, al frente en camiones delante del cordobés Villagra, en un vado en territorio boliviano
El Kamaz del ruso Nikolaev, al frente en camiones delante del cordobés Villagra, en un vado en territorio boliviano Fuente: AP

LA PAZ, Bolivia.– “¿Querían arena? ¿Pues ahí tienen la arena?”. La frase pertenece a Marc Coma , director deportivo del Rally Dakar . El ex competidor, ahora dirigente, pisó todavía más el acelerador cuando aseguró que el recorrido en el exigente desierto peruano era puro “rock and roll”. Lo cierto es que la primera parte del rally 2018 fue una de las más exigentes desde que se celebra en Sudamérica. La presente edición, que ayer llegó a Bolivia, ya registró muchos abandonos y accidentes producto de las adversidades que enfrentaron los competidores en territorio incaico.

El primer país del itinerario del Dakar 2018 vio sucumbir a diversos campeones en la furia del desierto: Nani Roma, Sam Sunderland, Sergei Kariakin y Rafal Sonik fueron parte de ese 21 por ciento de participantes que no logró superar la dificultosa arena peruana. En las primeras cinco jornadas resultaron más de 70 los pilotos que desertaron, un registro importante en una carrera que contabilizó 335 competidores en el inicio.

Perú y sus dunas se transformaron en dureza e intensidad a medida que transcurrieron los días. Entre los autos, Nani Roma (Mini) vio su salida en la cuarta etapa tras caer en una zanja que, en teoría, no estaba señalizada en el road-book. El español fue trasladado de inmediato a un sanatorio de Lima y fue dado de alta a las 48 horas. “Sin dudas que esta edición fue mucho más compleja que las anteriores”, aseguró.

El francés Sébastien Loeb, nueve veces campeón mundial de rally, fue otro peso pesado que no superó la odisea y quedó atascado en la arena. La caída de su Peugeot en un hoyo provocó que su navegante Daniel Elena sufriera, según se confirmó ayer, la fractura del coxis. A raíz de esto tuvieron que abandonar.

En la ruta de los célebres competidores quedó también varado el último campeón en motos, Sam Sunderland. El británico de KTM desertó en la cuarta etapa después de un accidente que le hizo padecer un traumatismo lumbar.

A bordo de las motos los accidentes se sucedieron. En la primera etapa, el francés André Metge (Sherco) se fracturó la tibia; pero fue el checo Ondrej Klymciw (Husqvarna) fue quien más sufrió la rudeza de la superficie. El N° 22 (32 años) se cayó en la tercera etapa y permanece internado en el hospital Angloamericano de Lima. Hasta el momento, la organización no brindó demasiados detalles acerca de su estado de salud.

Los cuatriciclos tampoco quedaron exentos de la fiereza del trazado. Rafal Sonik, campeón en 2015, fue otro de los ilustres que abandonó la carrera. Marcado para dar batalla en la pelea final, el polaco se fracturó la tibia y el peroné en la quinta etapa. Llegó quebrado a Arequipa y ayer no pudo seguir rumbo a esta ciudad. En esta categoría se sumó a las salidas el campeón de la edición anterior, Sergei Kariakin. El ruso se cayó de su vehículo y se fracturó el brazo derecho.

El desierto peruano tampoco resultó el mejor debut en esta competición para el portugués André Villas-Boas (Toyota). El ex entrenador de Chelsea, entre otros, se lesionó la espalda en un salto y finalizó su travesía tras cuatro días.

Arena blanda, piedras, dunas grandes, cortadas, las causas de los estragos. Diez años después de dejar África, quedó claro que el desierto exigió desde el primer día.

El desafío ahora es la altura

En las dunas se esperaba una mejor tarea de Nasser Al-Attiyah, de una profunda comprensión del desierto, pero el jeque qatarí no terminó de exhibir su mejor versión a pesar de adueñarse de un par de etapas. No obstante, quienes sí aceleraron en la arena fueron los Peugeot. A las habituales victorias de Stéphane Peterhansel ayer se sumó Carlos Sainz, vencedor en el tramo entre Arequipa y La Paz. Así, el francés y el español se asientan en la cima de la general.

Ahora es tiempo de la altura y el frío del altiplano. De todas maneras, en el que es su último Dakar, la marca del León se agiganta día a día.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.