Trump, sin límites: su último insulto desata una ola de repudio internacional

Las vulgares referencias a naciones africanas y centroamericanas durante una reunión en la Casa Blanca fueron condenadas por la ONU y distintos gobiernos, que las calificaron como racistas; el presidente desmintió la frase
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13 de enero de 2018  

Trump, ayer, durante una ceremonia en homenaje a Martin Luther King, en la Casa Blanca
Trump, ayer, durante una ceremonia en homenaje a Martin Luther King, en la Casa Blanca Fuente: Reuters

WASHINGTON.- Absolutamente ajeno a la sutileza y el tacto, y siempre indiferente a las consecuencias, Donald Trump desató otra tormenta diplomática con sus declaraciones sobre África, Haití y El Salvador, denostados despectivamente como sitios irrelevantes, o para usar su propio lenguaje, "países de mierda".

La cita textual que reveló anteayer The Washington Post y que confirmaron testigos -y que el presidente norteamericano desmintió en su cuenta de Twitter- desató un aluvión de críticas en todo el mundo por otra prueba del nacionalismo con rasgos xenófobos de Trump. Desde las Naciones Unidas hasta la Unión Africana y los gobiernos de los países afectados repudiaron al republicano.

Tres personas consultadas sobre las circunstancias del exabrupto, que tuvo lugar durante una reunión con legisladores en la Casa Blanca, dijeron que Trump cuestionó por qué Estados Unidos debería aceptar más inmigrantes de Haití, El Salvador y de "países de mierda" africanos.

La descripción despectiva de todo un continente sorprendió a los legisladores demócratas y republicanos que asistieron a la reunión, e inmediatamente reavivó las acusaciones de racismo contra el magnate.

El senador demócrata Dick Durbin dijo que "países de mierda" fue exactamente la expresión proferida por Trump, y no las versiones rebajadas que emitieron luego el presidente, vía Twitter, y la Casa Blanca en un discreto comunicado. "Cuando se le preguntó sobre los haitianos dijo: ?¿Haitianos, necesitamos más haitianos?'", señaló la nota.

La reunión era un encuentro bipartidista de legisladores con el presidente sobre el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), los 700.000 jóvenes inmigrantes que entraron al país con sus familiares sin papeles, los llamados dreamers.

En la reunión también se discutió el otorgamiento de visados a algunos ciudadanos de países que fueron retirados recientemente del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), como El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán.

Fue entonces cuando Trump hizo de las suyas. Según explicó más tarde, las fuentes exageraron los detalles de lo que sucedió en el encuentro del Salón Oval. "El lenguaje que usé en la reunión de DACA fue rudo, pero esas no fueron las palabras usadas", tuiteó el presidente.

Más tarde retomó su celular y extendió la explicación con otro disparo en Twitter, aunque sus palabras no hicieron demasiado por despejar las dudas de sus verdaderos sentimientos hacia esos países.

"Nunca dije nada despectivo sobre los haitianos que no fuera decir que Haití es, obviamente, un país muy pobre y con problemas", gatilló el presidente. "Tengo una maravillosa relación con los haitianos. Probablemente debería grabar futuras reuniones, desafortunadamente no hay confianza", agregó.

La Casa Blanca no negó el comentario sobre África, El Salvador y Haití. En su lugar emitió un comunicado en el que afirmó que Trump apoya las políticas de inmigración que acogen a "aquellos que puedan contribuir a nuestra sociedad".

El texto aludía, entre los que pueden contribuir a la sociedad norteamericana, a los ciudadanos de Noruega, a quienes Trump citó durante la reunión como ejemplo de inmigrantes deseables.

Esa misma noche retomó en Twitter su conocido latiguillo sobre el muro fronterizo con México. "Los demócratas parecen determinados a que entren personas y drogas a nuestro país por la frontera sur, poniendo en riesgo miles de vidas en el proceso. Es mi deber proteger las vidas y la seguridad de todos los norteamericanos [?] Debemos construir un gran muro", escribió.

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, calificó de "racistas" las declaraciones del líder republicano.

"Estos son comentarios impactantes y vergonzosos del presidente de Estados Unidos. No hay otra palabra que se pueda usar que no sea ?racista'", dijo Rupert Colville, vocero del alto comisionado Zeid Ra'ad al-Hussein. "No se puede descalificar a países y continentes enteros como ?países de mierda', cuya población completa no es blanca y por lo tanto no son bienvenidos", agregó.

La Unión Africana condenó las declaraciones "hirientes y perturbadoras" del jefe de la Casa Blanca y subrayó que sus dardos lastimaban tanto a los africanos como a los afroamericanos. "Esto es aún más ofensivo dada la realidad histórica del número de africanos que llegaron a Estados Unidos como esclavos", dijo Ebba Kalondo, vocera del presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki.

El gobierno de Haití emitió una enérgica nota en la que consideró que las declaraciones de Trump reflejan "una visión simplista y racista completamente equivocada". Y en El Salvador, su presidente, Salvador Sánchez Cerén, dijo que sus insultos golpean "la dignidad del pueblo salvadoreño".

En un intento de controlar los daños, el Departamento de Estado norteamericano envió un instructivo a sus embajadores para que sepan cómo responder si son llamados a explicar ante las cancillerías locales el nuevo escándalo diplomático de su presidente.

Steve Goldstein, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, dijo que según consta en la guía, los embajadores "deben reiterar que tenemos un gran respeto por la gente de África y de todas las naciones, y que nuestro compromiso con ello se mantiene firme".

Un chequeo muy esperado

  • Hospital militar

Trump viajó ayer al hospital militar Walter Reed, en Maryland, en donde se realizó su primer examen médico como presidente

  • Examen

El examen, que duró varias horas, midió aspectos como la presión sanguínea, el colesterol, azúcar en sangre, ritmo cardíaco y peso del presidente

  • Análisis psiquiátrico

No se prevían conclusiones sobre su agudeza mental; Trump no se someterá a un análisis psiquiátrico

  • Reporte

El examen no es obligatorio, pero los presidentes se someten a ellos regularmente y difunden el reporte médico que los declara "aptos para el deber"; la información médica de Trump que se dé a conocer depende del presidente, pero la Casa Blanca difundirá los detalles que revelado mandatarios anteriores

Agencias AP, AFP, ANSA y Reuters

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