Mendoza: las historias de esfuerzo y solidaridad detrás de la lucha contra los incendios

Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas. El último en entrar es Emiliano "Bili" López
Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas. El último en entrar es Emiliano "Bili" López Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar
Pablo Mannino
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13 de enero de 2018  • 14:23

Ya pasó lo peor y, a pesar de las fuertes pérdidas, hay algo que quedó para destacar: la solidaridad de todo un pueblo. Así las cosas, los mendocinos tuvieron que sortear uno de los desastres ambientales más importantes de su historia, con i ncendios que consumieron casi 200 mil hectáreas y se llevaron la vida de cientos de animales, pero con la ayuda y el compromiso de brigadistas, productores, puesteros, pobladores y autoridades se pudo ganar la batalla final.

Según datos a los que accedió LA NACION, fueron más de 800 las personas que se entregaron por completo para hacerle frente a las llamas, con aviones hidrantes, helicópteros, maquinarias pesadas hasta con un pico y pala para hacer los cortafuegos, además de aquellos que desinteresadamente llevaron agua, café, medialuna, empanadas y hasta charlas y sonrisas para que no los venciera el cansancio. Es que no pararon ni un segundo desde aquella movida noche del 29 de diciembre, cuando el intenso calor, los fuertes vientos y tormentas eléctricas sin lluvias desataron lo peor.

Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas . El de la derecha es Bili López
Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas . El de la derecha es Bili López Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

"Hasta que no pasan estas cosas pocos conocen el trabajo que se hace y todo el esfuerzo que se pone. Ha sido una gran experiencia para todos, en situación extrema y de gran cansancio. Muchos siguen en los campos haciendo guardias de cenizas. Que estemos todos vivos no tiene precio, entre todos logramos cuidarnos todo el tiempo", expresó a LA NACION, Fernando Jara, guardaparques desde hace 8 años, oriundo del departamento de San Carlos, quien se encuentra en Monte Comán, San Rafael, pero trabaja habitualmente en la Reserva de Biósfera de Ñacuñán, en Santa Rosa.

Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas
Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

"Fueron varios días de mucho trabajo, en medio de las llamas, con muchas indignaciones, por las familias humildes y trabajadoras que perdieron todo, por la flora y la fauna quemada. Todo esto fue muy triste y angustiante al igual que escuchar a aquellos políticos que quisieron sacar provecho de todo y a quienes nos criticaron frente al avance de las llamas. La satisfacción es haber visto a tantas personas colaborar y haber podido ayudar a mucha gente a salir entre medio del fuego", destacó Jara y recordó que hubo momentos en que el agua estaba caliente, y no dudaban en tomarla para no deshidratarse.

En total participaron de las tareas sobre el terreno así como en logística 847 personas, 26 maquinarias pesadas, 96 maquinarias livianas, 31 vehículos específicos para combate del fuego y 8 medios aéreos.

Mujeres del pueblo se ofrecieron como voluntarias para cocinar en el albergue. Hasta la reina de la vendimia del distrito está con ellas (la chica del medio). Su nombre es Carolina Baigorria
Mujeres del pueblo se ofrecieron como voluntarias para cocinar en el albergue. Hasta la reina de la vendimia del distrito está con ellas (la chica del medio). Su nombre es Carolina Baigorria Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

"Gracias a las condiciones climáticas de las últimas horas y el trabajo incansable de los brigadistas, que lucharon contra las llamas por más de una semana, se lograron controlar los últimos focos de incendio", fueron las palabras finales de Adolfo Balverde, director de Defensa Civil de General Alvear, uno de los encargados de alertar lo peligros pero también de llevar calma.

Mujeres del pueblo se ofrecieron como voluntarias para cocinar en el albergue
Mujeres del pueblo se ofrecieron como voluntarias para cocinar en el albergue Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

En el medio de la expansión de las llamas y antes de la visita del presidente Maurio Macri, quien sobrevoló en helicóptero los campos arrasados, el gobernador Alfredo Cornejo, declaró la emergencia agropecuaria, hasta julio del 2019, para brindar asistencia económica a los productores, aunque todavía no se determina el nivel de pérdidas, sobre todo de ganado. Por su parte, los expertos en flora y fauna ya han advertido que el daño ambiental ha sido muy grande. El mandatario pidió no centrarse en los cuestionamientos sino en destacar la labor de todos los que se sumaron a combatir el fuego.

El guardaparque Fernando Jara, intenta establecer contacto con su base. Las comunicaciones era dificultosas y/o nulas por las distancias y el terreno
El guardaparque Fernando Jara, intenta establecer contacto con su base. Las comunicaciones era dificultosas y/o nulas por las distancias y el terreno Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

"Esto es una vocación, hay que estar acá y pasar varios días sin dormir prácticamente. El tiempo no te da y esto choca con la gente que cree que no hacemos nada ante el avance de las llamas. Ahora en otro departamento siguen apareciendo algunos focos de incendios y allí estaremos ahora y queremos también volver a casa, a estar con la familia que no vemos desde el año pasado. Esta es la realidad, poniéndole garras y protegiendo el ambiente lo más que podemos", contó Emiliano "Bili" López, brigadista y guardaparque, quien destacó el labor de todos y apuntó a que esta experiencia sirva para que el Plan Provincial de Manejo del Fuego (PPMF) funcione cada vez mejor frente a este tipo de emergencias.

Una de las tantas máquinas que fueron movilizadas a la zona. Con ellas se desmaleza un poco el terreno para que el fuego no pueda avanzar
Una de las tantas máquinas que fueron movilizadas a la zona. Con ellas se desmaleza un poco el terreno para que el fuego no pueda avanzar Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Vecinos le llevaban novedades a los guardaparques y brigadistas, sobre nuevos focos o alertando por la proximidad del fuego a sus puestos
Vecinos le llevaban novedades a los guardaparques y brigadistas, sobre nuevos focos o alertando por la proximidad del fuego a sus puestos Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Varias maquinas y camionetas pinchaban sus neumáticos, por las características del terreno
Varias maquinas y camionetas pinchaban sus neumáticos, por las características del terreno Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Vecinos le llevaban novedades a los guardaparques y brigadistas, sobre nuevos focos o alertando por la proximidad del fuego a sus puestos
Vecinos le llevaban novedades a los guardaparques y brigadistas, sobre nuevos focos o alertando por la proximidad del fuego a sus puestos Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Un guardaparques y un brigadista van en busca de señal para reportar novedades y requerimientos
Un guardaparques y un brigadista van en busca de señal para reportar novedades y requerimientos Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Timoteo Lucero habla con los combatientes
Timoteo Lucero habla con los combatientes Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas. El último en entrar es Emiliano "Bili" López
Los combatientes llegan al albergue en donde comen y descansan por unas horas. Ahí están los brigadistas y los maquinistas. El último en entrar es Emiliano "Bili" López Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

Rulo Gonzalez, prepara un chivo para darle de comer a la gente afectada al combate de las llamas. Lo hizo por solidaridad y en agradecimiento a que estén protegiendo su casa y animales
Rulo Gonzalez, prepara un chivo para darle de comer a la gente afectada al combate de las llamas. Lo hizo por solidaridad y en agradecimiento a que estén protegiendo su casa y animales Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

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