El año en el que se declaró que el fiscal fue asesinado

En 2017, el juez Ercolini aseveró que se disfrazó un suidicio de Nisman; el rol de Lagomarsino
Paz Rodríguez Niell
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14 de enero de 2018  

El año en el que se declaró que el fiscal fue asesinado
El año en el que se declaró que el fiscal fue asesinado Fuente: Archivo - Crédito: Fabián Marelli

Al filo de la feria judicial, el juez federal Julián Ercolini firmó el fallo que cambió drásticamente el rumbo del caso Nisman . De una muerte con todas las hipótesis abiertas, a un claro asesinato disfrazado de suicidio, un "complejo plan criminal" que tuvo éxito y terminó con la vida del fiscal del caso AMIA.

Nunca antes un juez había sostenido algo así. Fabiana Palmaghini, primera instructora de la causa, llegó a decir que fue una muerte ligada a la "actividad laboral" de Nisman, pero sin sostener si se mató él o lo mataron. Fue cuando declinó su competencia. La Cámara del Crimen, que revisó aquel fallo, consideró "imposible" afirmar o descartar que la muerte hubiera obedecido a "su decisión de quitarse la vida o a la intervención de terceros", aunque destacó que había elementos "más que plausibles" para dar crédito al homicidio como posibilidad. Por eso, confirmó el pase a la justicia federal.

Para la Casación Nacional, en cambio, no había prueba alguna para aseverar "con algún grado razonable de probabilidad" que hubiera sido una muerte "vinculada con el desempeño de su función", si bien dijo que eso no podía descartarse. La Casación Nacional decidió entonces que el caso quedara en la justicia ordinaria, pero la Corte Suprema la envió finalmente a Comodoro Py, aunque sin rechazar la posibilidad de que la muerte hubiera sido "una decisión libre y voluntaria" de Nisman.

En definitiva, más cerca de una hipótesis o de otra, hasta ahora todas las instancias se habían cuidado en afirmar que el escenario estaba abierto. Según Ercolini, en cambio, fue un asesinato que "cuanto menos desde algún sector oficial (del kirchnerismo)" se quiso "instalar" como suicidio. Tuvo un "partícipe necesario", Diego Lagomarsino , que aportó el "arma amiga" y ayudó a los asesinos con información detallada de los movimientos de Nisman, afirmó el juez. Sobre quiénes fueron los homicidas y cuál su móvil Ercolini no presentó ninguna hipótesis. Tampoco lo hizo el fiscal del caso, Eduardo Taiano, que tiene delegada la investigación.

Junta interdisciplinaria

A lo largo de 2017 el caso fue virando hasta terminar en esta declaración. El giro se vislumbraba ya en 2016, cuando Palmaghini se declaró incompetente después de la última declaración del exdirector de la SIDE Antonio Stiuso, que había trabajado años codo a codo con Nisman y que no lo atendió cuando, horas antes de su muerte, el fiscal lo llamó por teléfono. Stiuso dijo que a Nisman lo mataron por su trabajo y pretendieron instalar un suicidio. Lo mismo sostiene la familia, querellante en la causa.

Pero la clave que justificó el nuevo rumbo del caso fue el informe presentado hace cuatro meses por la junta interdisciplinaria de Gendarmería Nacional.

Concluyó que a Nisman lo mataron dos personas, que lo golpearon y drogaron con ketamina, lo cargaron al baño y le dispararon. Advirtió cosas que no había visto ninguno de los peritos médicos oficiales que revisaron el cuerpo del fiscal -incluidos los del Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte Suprema- y contradijo los resultados de una junta criminalística anterior, que había dicho que Nisman estaba solo y de pie cuando se disparó de frente al espejo.

En esa junta anterior, los peritos oficiales eran de la Policía Federal, fuerza que depende del Poder Ejecutivo -a la fecha de los estudios, gobierno kirchnerista-. Gendarmería, que presentó su informe el 20 de septiembre pasado, también depende del Poder Ejecutivo. El juez no hace mención a aquel peritaje anterior.

Ni Taiano ni Ercolini analizaron las contradicciones. Juez y fiscal se apoyaron en que el Cuerpo Médico Forense (junta médica) había dicho que no podía afirmar si a Nisman lo habían matado o no. Según ellos, lo que pasó fue que Gendarmería, con una mirada integral, llegó más lejos.

Pero Gendarmería sostuvo, por ejemplo, que a Nisman le habían fracturado el tabique de la nariz. Ni la primera médica de la Policía que revisó a Nisman en el baño de su departamento ni los peritos que hicieron la autopsia ni los expertos del cuerpo Médico Forense que participaron de la junta médica sostuvieron algo semejante. Tampoco detectaron golpes recientes en el cuerpo del fiscal adjudicables a un tercero, que sí dijo haber encontrado Gendarmería.

La junta médica había revisado las marcas del cuerpo de Nisman y había dicho que los golpes eran adjudicables a la caída posdisparo, viejos o de fecha imposible de determinar. Lo mismo que la ketamina. Para los investigadores este nuevo hallazgo es dudoso. En su dictamen, el fiscal solo la menciona al pasar, una sola vez, sin darle especial entidad.

Ahora, la defensa de Lagomarsino cree que no tiene chances de mejorar su situación en la Sala II de la Cámara Federal y tampoco en la Sala IV de Casación. Los abogados del único acusado del crimen dicen que es probable que no apelen. De ser así, la versión de los hechos que expuso Ercolini en su fallo será la definitiva, al menos hasta que un tribunal oral revise otra vez las idas y vueltas de este caso.

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