Abierto de Australia. Novak Djokovic cambió para no sufrir más con el saque: las ventajas y desventajas de sus movimientos

El nuevo impacto de Djokovic, en la práctica de ayer
El nuevo impacto de Djokovic, en la práctica de ayer Fuente: Reuters
Sebastián Torok
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15 de enero de 2018  

MELBOURNE.- Modificar un aspecto técnico puede resultar traumático para un tenista. Casi imposible si el jugador ya superó la etapa de formación. Son muy pocos los casos que lo logran, mayormente, obligados por una lesión o una cirugía. Varios, inclusive Rafael Nadal y Grigor Dimitrov, le recomendaron a Juan Martín del Potro pegar el revés a una mano en lugar de seguir haciéndolo con dos cuando el tandilense no lograba superar los fantasmas de las tres operaciones en la muñeca izquierda y sentía dolor. Pero aquellos que conocían a la perfección al argentino sentenciaban que eso era una utopía. Novak Djokovic no compite oficialmente desde julio pasado, en Wimbledon. Una lesión en el codo derecho lo paralizó, lo perturbó. El serbio, que reaparecerá mañana en el Abierto de Australia (se medirá con el estadounidense Donald Young), exhibe un evidente cambio técnico en su saque que, según explicó, le permite descomprimir la zona afectada, aliviarla.

Antes, con el lanzamiento de la pelota con la mano izquierda, el movimiento del brazo derecho solía bajar la raqueta, realizar una suerte de "rulo" hacia atrás, tomar fuerte impulso y golpear. Hoy, el inicio del movimiento del brazo que sostiene la raqueta es mucho más directo, más corto, y el codo no lo lleva hacia atrás; al contrario, lo eleva y explota. Luego de un largo período sin competir, Djokovic no quiere fallar. Para ello contrató al fisioterapeuta argentino Ulises Badio (especialista en medicina china), que profundizó en la biomecánica del brazo afectado. Y para ello se apoyó nuevamente en una leyenda como Andre Agassi y sumó a Radek Stepanek. Ambos exjugadores discutieron, especialmente, sobre el servicio de Nole y llegaron a la conclusión de que el cambio era necesario.

"Tuve mucho tiempo para pasar con mi familia y también para tomar una mirada diferente sobre mi juego, mi cuerpo y la estrategia con la que quiero avanzar. Obviamente el movimiento del servicio es algo en lo que trabajamos. Radek y Andre han hablado mucho antes de darme la información. Pasaron muchas horas analizando mi saque. Yo también lo hice. Discutimos al respecto y, por supuesto, ellos querían asegurarse de que la información que recibiera fuera la adecuada", confió Djokovic, uno de los tenistas más exitosos de la historia, ganador de doce trofeos de Grand Slam.

Para el balcánico, será todo un desafío poner en práctica el saque en el primer grande de la temporada. Muchos jugadores "adultos" no terminan de acostumbrarse nunca a las alteraciones. El concepto de hace unos años en el diario El Tribuno de Horacio Alderete, reconocido formador de tenistas (llegó a trabajar con Gastón Gaudio, David Nalbandian y Guillermo Coria, entre otros), sirve de ejemplo: "Después de los 20 años y hasta los 30 te dedicás a jugar. Formarte o cambiar después de los 20 es imposible. Le pasó a Guillermo Coria, que después de los 20 años quiso cambiar su saque y no pudo. Ese es un movimiento que lleva su tiempo aprender y que no se puede cambiar en un mes". "Hay tres, cuatro detalles que cambié -reconoció el exnúmero 1-. Como mi rotación, el codo hacia arriba, que es lo más obvio. Siento que gasto menos energía, pero que soy más eficiente. Tengo muchas ganas de probar mi nuevo servicio en Australia. Sacar es el disparo más crítico".

Marcelo Albamonte, entrenador internacional y especialista en matemática deportiva aplicada al tenis, se puede pasar horas frente a los videos estudiando los distintos rendimientos. A pedido de la nacion, observó con atención el nuevo saque de Djokovic y concluyó: "Acortó los movimientos. Es notorio como el codo ahora está más arriba que antes y desde allí comienza el golpe final, la aceleración. Técnicamente esto es mejor. Tener el codo abajo no es bueno, porque el movimiento de salida desde la espalda con el codo así es más dificultoso y requiere mayor fuerza". Según Tito Vázquez, excapitán del equipo argentino de Copa Davis y con una experiencia de siete años en la Federación británica de tenis (LTA, por sus siglas en inglés), se necesita tener "un hombro muy fuerte para hacer un saque corto" como el que Djokovic está luciendo.

"Arrojar la jabalina o la pelota en fútbol americano por parte del quarterback, que son movimientos muy importantes, quizás comparables con el saque del tenis, generalmente se hacen de manera corta -analiza Vázquez-. Quisiera creer que lo que perdés un poco con el movimiento corto es aceleración, velocidad. Enrique Morea sacaba muy bien con movimiento corto. Patrick Rafter lo ha hecho muy bien también. Para el movimiento largo, más que nada, hay que tener impulso, el timing y la aceleración más que la fuerza. Es como un auto: en cien metros una Ferrari alcanza una velocidad, y en 300 metros alcanza otra. A mí me gusta más el movimiento largo, porque todo ese espacio previo te da un impulso para después explotar la muñeca, que, al final, es la última parte del saque".

En Melbourne arranca, evidentemente, otra etapa en la carrera de Djokovic. Igual de exigente. Pero con la incertidumbre de no saber cómo responderán el codo y los pequeños grandes cambios en el juego.

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