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"No quiero depender más de mis papás", la confesión de Nicolás Kicker tras ganar su primer partido en Australia y asegurarse 71 mil dólares

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Nicolas Kicker
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Jordan Thompson
Sebastián Torok
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16 de enero de 2018  • 08:02

MELBOURNE.- Nicolás Kicker no deja de cumplir sueños, de alcanzar objetivos. A los 25 años, el jugador nacido en Merlo y representante del costado más austero del tenis profesional, ganó el primer partido de su carrera en el Abierto de Australia: fue por un sufrido 6-3, 6-1, 4-6, 3-6 y 6-3, en tres horas y 42 minutos, frente al local Jordan Thompson (95°), bajo un sol radiante y en el court 8, un interesante escenario con tribunas laterales techadas del Melbourne Park. Y si bien se ganó el pasaje a la segunda rueda cometiendo muchos errores no forzados (finalizó con 51) y hasta en ciertos momentos definitorios los nervios lo acosaron, superó su inexperiencia en los Grand Slam y un ambiente en contra que le presentó el bullicioso público aussie.

Luego de dominar con autoridad los primeros momentos del partido, Kicker se encontró luchando en el quinto parcial. Increíble. Le quebró el servicio al local en el sexto game y se adelantó 4-2. Más tarde sacó 5-3 y tuvo un match point, pero cometió una doble falta. Terminó quedándose con el encuentro en el tercer punto de partido. "Me agarró un cagazo importante. Me compliqué solo. Venía llevando muy bien el partido. Me confié un poco y después se puso recontra complicado. Los nervios me jugaron en contra. Dije: 'Ya está, lo tengo'. Y no lo tenía nada. En el quinto set arranqué break abajo, no sé de dónde saqué fuerzas porque me acalambré todo y por suerte lo pude cerrar", analizó Kicker, acompañado en esta porción de Australia por Juan Pablo Gándara como entrenador.

Kicker, 93° del mundo, solo registraba una victoria en torneos de Grand Slam: en Roland Garros 2017, ante el bosnio Damir Dzumhur. Además, nunca había triunfado sobre superficie dura (solo había celebrado en la clasificación del US Open y Miami). "Venía haciendo agua mal. Ya venía pensando que no era lo mío. 'Vamos a jugar en polvo', decía. Me preguntaba qué hacía ahí. Pero también hay que ganar. Con Thompson jugué motivado, prendido. Pero me cuesta mucho. La realidad es que desde los ocho años hasta los 22 jugué siempre en polvo de ladrillo. En Argentina todos los torneos son en polvo. Yo me metí jugando Futures y Challengers en polvo, hasta el año pasado había jugado solamente tres torneos en cemento. En polvo tenés la patinada, mucho más tiempo, pica totalmente diferente, pero hay que hacer más torneos en cemento en Sudamérica", reconoció el padre de Bastian.

En Australia había competido solamente en una oportunidad (en 2017) y había caído en la primera rueda de la qualy. Hace pocos días, el fanático de Vélez Sarsfield recibió el reconocimiento de la ATP por haber terminado la temporada pasada dentro de los 100 mejores del mundo de la ATP. Este año acumulaba dos derrotas: en el ATP 250 de Pune ante el húngaro Marton Fucsovics (85°) y en el Challenger de Canberra frente al francés Elliot Benchetrit (380°).

Con el triunfo ante Thompson, el argentino se aseguró un premio de 90.000 dólares australianos (71.500 dólares estadounidenses) y 45 puntos para el ranking. El reconocimiento económico le cambiará bastante la planificación. Durante mucho tiempo tuvo que pedirles dinero prestado a sus padres, Mariana y Ricardo. "Tranquilo no estoy, porque yo tengo un hijo. Si bien mis viejos están bien económicamente, no quiero depender más de mis papás", apunta. Y sigue: "Tengo que seguir ganando, no tengo que conformarme con esto. Este premio claramente ayuda a poder viajar con entrenador, con preparador físico, no fijarse tanto en hacer cinco escalas para un torneo. La Asociación no nos paga nada. Agarrás a un francés, a un estadounidense y es totalmente diferente. Tienen muchas más facilidades en ese aspecto".

Tranquilo no estoy, porque yo tengo un hijo. Si bien mis viejos están bien económicamente, no quiero depender más de mis papás"
Nicolás Kicker

Daniel Orsanic y Mariano Hood, capitán y subcapitán del equipo de Copa Davis, tienen en cuenta a Kicker para el futuro. Pero Kicker no sabe cuál será su futuro. "En algún momento me gustaría jugar la Davis, porque me siento más argentino que cualquier otro. También el calendario es muy demandante, jugar la Davis te lleva tres semanas más o menos. Yo también teniendo un hijo es complicado, porque cuando estoy en mi casa quiero aprovechar todo el tiempo con él. Viajo 30 semanas en el año, a muchos torneos lo puedo llevar, pero es lo que más me cuesta en la cabeza", expresó. Además, hay otro obstáculo entre el equipo nacional y Kicker: la federación de Austria está interesada en contratarlo para la Davis en el futuro. "Yo tengo pasaporte austríaco. Pero no hay ninguna propuesta -cuenta-. Ellos también tienen muy buenos jugadores. Son opciones. ¿Si jugaría allí? No sé, no sé, tengo que pensar. No es una decisión fácil tampoco, porque siempre viví en Argentina, gané once Futures, gracias a eso me metí también, pero no sé".

Kicker se enfrentará en la segunda rueds de Australia con el eslovaco Lucas Lacko, que sorprendió al derrotar al canadiense Milos Raonic por 6-7 (5-7), 7-5, 6-4 y 7-6 (7-4). "Creo que es un pequeño alivio no jugar contra Raonic. Pero el otro chico juega muy bien también. Va a ser duro, pero me tengo mucha fe".

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