La historia de Nicolás Gallegos: cayó de un octavo piso, quedó parapléjico y se convirtió en un surfista de nivel mundial

Nicolás Gallegos, uno de los representantes argentinos del surf adaptado
17 de enero de 2018  • 10:28

Nicolás Augusto Gallegos tenía 19 años cuando su vida cambió para siempre (por primera vez). En una estadía en Buenos Aires, cayó de un octavo piso. 20 días después se despertó en el hospital Fernández, en donde le dieron la difícil noticia: la caída le había quebrado dos vértebras, provocando una lesión medular. Quedó parapléjico, condenado a "deambular en silla de ruedas permanentemente", según pensaba. Pero no sería así. Tenía 35 años cuando su vida volvió a cambiar para siempre (por segunda vez). Luego de desafiarse con sus amigos, aceptó meterse al mar con una tabla de surf. Un par de olas lo hicieron enamorarse de este deporte para siempre. Desde ese día hasta hoy, con mucho trabajo y sacrificio de por medio, se convirtió en uno de los principales representantes argentinos de surf adaptado.

"Yo ni sabía qué era el surf adaptado. Me ataron a la tabla. Fue una inconsciencia tremenda. Pero cuando sentí que estaba siendo impulsado por la primera ola, acostumbrado a ser empujado por motores, tuve una sensación única e inolvidable, distinta a todo", reconoce hoy, a los 39, Gallegos, en diálogo con LA NACION. "Al comienzo eran seis atletas los que competían en estos torneos, ya en 2017 éramos 86 de 14 países diferentes. ¡Fue increíble! Después ya todos saben que el surf es como una mafia: una vez que entrás, no podés salir", agrega, entre risas.

Gallegos nació y vive en Miramar, a 40 kilómetros de Mar del Plata. Trabaja como empleado bancario. Pero cuando le preguntan a qué se dedica, él responde sin dudar: "Piloto y surfista". Los deportes siempre fueron los caminos que encontró para demostrar que los límites no existen. Y vaya si lo demostró. Desde hace varios años, compite en los mundiales de surf adaptado como el Duke´s Oceanfest de Hawaii y el World Adaptive Surfing Championship de la ISA (International Surfing Association).

Hay quienes dicen que surfear sólo consta de "elegir una ola para que te lleve". Otros, en cambio, aseguran que surfear es simplemente "jugar con las olas". Para Nicolás, en el Surf Adaptado se ha vuelto un rito, una práctica que lo mantiene motivado, en constante entrenamiento y con mira hacia su objetivo: viajar y participar de los torneos más importantes de la categoría.

Nicolás Gallegos, uno de los representantes argentinos del surf adaptado

"Esta iniciativa está buenísima porque el surf adaptado es similar a lo que vivimos todo el tiempo las personas con discapacidad. Nos estamos sobreponiéndo todo el tiempo, superándonos, chocando contra cosas y de pronto pasándola bárbaro. Que se hayan hecho estos mundiales implica conocernos entre nosotros (los atletas) y ayudarnos a mejorar. Hay muchos surfistas adaptados que están a un nivel increíble, sin nada que envidiarle a surfistas convencionales", cuenta Gallegos, quien viajó a Brasil, Chile, California y Hawaii para participar en diferentes campeonatos.

Los logros llegaron como fruto del esfuerzo y la superación. En 2016, Nicolás terminó tercero en la meca del Surf: Hawaii. El año pasado fue subcampeón sudamericano en Arica, Chile.

El sueño Paralímpico

Gallegos ya participó de los tres mundiales de la ISA, una de las asociaciones de surf más importantes del mundo, que preside el marplatense Fernando Aguerre. El dirigente argentino le reconoce a LA NACION que impulsaron los mundiales de surf adaptado con el objetivo de incentivar a la gente con limitaciones físicas a darse cuenta de que eso no es un obstáculo para surfear.

"La idea es reunirlos para que se conozcan con surfistas de todo el mundo e intercambien ideas de equipamiento. Por cada habilidad diferente que hay, hay un equipamiento y una manera distinta de surfear", explica Aguerre.

El marplatense ya quedó en la historia del surf mundial al conseguir incluir al deporte en los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Pero no descansa. Ahora está trabajando para poder llevar el surf adaptado a los Juegos Paralímpicos París 2024.

En diciembre, Aguerre invitó al vicepresidente del Comité Paralímpico internacional, el sudafricano Duane Kale, a la tercera edición del Mundial de Surf Adaptado en La Jolla, California. "Duane nunca había surfeado, lo convencí de meterse conmigo y salió enamorado del deporte", recuerda el dirigente.

Lo mismo le pasó a Nicolás Gallegos, cuando hace cuatro años también aceptó un desafío y terminó enamorándose del surf.

Aguerre y Kale, juntos en el mar

Acerca de las categorías y la historia del surf adaptado

  • Existen dos organizaciones que se complementan incentivando a los surfistas con discapacidades: la AccesSurf, fundada en Hawaii en 2006 y creadores del Duke´s Oceanfest, y la International Surfing Association (ISA), fundada en 1964, que lleva 3 años organizando estos mundiales especiales.
  • Hay ocho modalidades de competencia: Prone -discapacitados sin asistencia, en la que compite Nicolás Gallegos-, Prone asistido -categoría para cuadripléjicos que requieren de ayuda y son impulsados hacia la ola-, Wave Ski y Wave Ski Damas -son embarcaciones parecidas a los kayaks-, amputados de piernas con prótesis -surfean parados-, amputados de piernas sin prótesis -surfean arrodillados-, amputados de brazo y ciegos.

Nicolás Gallegos, uno de los representantes argentinos del surf adaptado
Nicolás Gallegos, uno de los representantes argentinos del surf adaptado

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