Un Dakar que es "puro rock and roll", cerca de la definición

Fernando Vergara
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18 de enero de 2018  

Los espectadores miran al camionero Federico Villagra y al copiloto Ricardo Adrian Torlaschi, ambos de Argentina, compitiendo con su Iveco
Los espectadores miran al camionero Federico Villagra y al copiloto Ricardo Adrian Torlaschi, ambos de Argentina, compitiendo con su Iveco Fuente: AP

CHILECITO.- Marc Coma se ampara en su motorhome y busca algo de refugio del agobiante sol de enero en el noroeste argentino. El director deportivo del Rally Dakar, de 41 años, afronta su tercera experiencia en la organización de lo que ellos mismos se enorgullecen en destacar como la competencia motora más exigente del mundo. "Mi vida gira alrededor del Dakar. Tengo mis asuntos personales y mis aficiones, pero hace muchos años que vivo de esto. Me dio mucho y ahora estoy en una posición de poder devolverle todo lo que me brindó como deportista", dice Coma en una charla con la nacion.

Además de Francia y Senegal, pocos países pueden presumir de haber recibido diez ediciones consecutivas del rally. Sin embargo, aunque la relación entre el Dakar y la Argentina se mantuvo inalterable desde que la competencia arribó a Sudamérica en 2009, la participación en el trazado 2019 todavía no está confirmada. Coma, afronta nuevos desafíos permanentemente y el de la próxima temporada todavía se vislumbra sin precisiones. "Gestionar el Dakar es muy complicado. Hoy tengo una completa ignorancia del recorrido. A mí me vienen con la lista y yo aporto mi visión deportiva", asegura.

Como todos los años, la Amaury Sport Organisation (ASO) ya está pensando con suficiente antelación en la edición siguiente. Para eso, mezcla interés con buenos lugares para crear las rutas e inclusive agregar nuevos terrenos. Hace algunos días, Etienne Lavigne, director general del Dakar, proporcionó algunos indicios sobre lo que desean para el próximo año. "Estamos en conversaciones con el gobierno de Chile y podríamos construir un escenario en ese país y Perú para el Dakar 2019. Además, me gustaría mucho tener la largada por primera vez en Santiago de Chile", expresó el francés, quien además reconoció un interés de Ecuador por tener el raid por primera vez en su historia.

En ese sentido, Coma también aportó su mirada. "E stos diez años se pasaron muy rápido. Cuando el Dakar llegó en 2009 nadie se imaginaba que se iba a consolidad de esta manera. Lo veo con muchas cosas por descubrir porque el continente es grande. Queremos conocer países nuevos y a su vez redescubrir sitios en países en los cuales ya hemos estado. El recorrido del Dakar es un rompecabezas que debe encajar perfectamente", indica.

Este resulta el primer trazado diagramado con mayor libertad por el español dentro de las coordenadas políticas y geográficas que Coma tuvo a su disposición. El inicio en Perú le otorgó un toque especial a la prueba y un sinfín de inconvenientes a una gran cantidad de competidores en las complejas dunas. "Es una edición muy especial del rally por eso al comenzarlo dije que esto era puro rock and roll. Era importante encontrar los valores puros del Dakar: dureza, aventura, navegación. Queríamos florecerlos nuevamente", remarca.

Coma hizo caso a las peticiones de los participantes, que querían un terreno más arenoso y fuera de pista para el Dakar. Con tanto desierto los días se transformaron en extensos para una buena parte de los corredores aficionados. En Perú, por ejemplo, muchos de ellos quedaron atrapados en una olla de arena por más de 24 horas. "La primera parte del trazado fue durísima. Sabíamos que iba a ser así de complejo porque era el arranque y en el medio del desierto. Lo que vivimos en la primera semana no me sorprendió: era la foto de la carrera que yo esperaba. Los equipos menos preparados iban a sufrir mucho y los más fuertes lo pagarían de otra manera", razona.

Coma, que comenzó a participar en el Dakar en 2002, considera que una competencia de esta envergadura sigue siendo un escaparate para las grandes marcas. "Creo que el raid transmite valores que cualquier empresa quiere tener de su lado. En motos y en autos hay un gran número de fábricas involucradas. Ahora se va Peugeot, pero estoy completamente seguro de que va a llegar otro grande porque esto es cíclico. Y tenemos una gran repercusión mediática que en el mundo del off-road no se encuentra en otro lado", argumenta.

El español se coronó por cinco veces en el Dakar con motos del constructor austríaco KTM y una de ellas fue cuando el rally todavía se disputaba en África (2006). Triunfó en la primera edición en Sudamérica (2009) y luego volvió a subir a lo más alto del podio final en 2011, 2013 y 2014. "La de 2018 es la edición que me hubiera gustado correr y no pude. A medida que lo fui diseñando me di cuenta. Tiene un perfil de los que me hubieran atrapado para competir. No es un Dakar sólo de velocidad, sino que en el medio aparecen muchas otras cosas", dice.

Con una etapa cancelada, condiciones climáticas adversas y una manifestación que obstaculizó la competencia, el recorrido del Dakar en Bolivia resultó un dolor de cabeza. "Sinceramente lo sufrimos mucho. El recorrido sorprendió a mucha gente, pero perdimos la etapa Tupiza-Salta. Es cierto que las condiciones para todos fueron complejas: aportan al rally, pero a su vez complican demasiado", cierra Coma.

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